Viernes 25 de junio, 2021

POLíTICA | 06-05-2021 18:13

Alberto Fernández, Martín Guzmán y el Papa: en busca de un milagro

El Presidente muestra respaldo al golpeado ministro, pero también a él mismo. Un encuentro con tensiones cruzadas. El factor FMI.

Fue una idea de Alberto Fernández. Hace rato que quería volver a ver al Papa, pero los vaivenes pandémicos –y las turbulencias propias del país y de su coalición- lo venían demorando. Por eso es que a comienzos de la semana pasada, cuando vio que la gira europea se iba a poder concretar, estuvo rápido de reflejos y consiguió que en menos de 48 horas la secretaría de Estado del Vaticano le confirmara la audiencia. Pero el encuentro con el argentino más famoso llega en un momento más complejo del que le gustaría: la reunión será clave para mostrar respaldo a Martín Guzmán, el protegido de Francisco que quedó seriamente debilitado. Tanto al Presidente como al ministro les vendría bien un milagro.

El cónclave será a las 11 de la mañana, hora vaticana, del jueves 14. Alberto llegará acompañado de Fabiola Yáñez –que vuelve a la actividad pública luego del Covid positivo de su esposo-, Felipe Solá, Julio Vitobello, Juan Pablo Biondi, Gustavo Béliz y Guillermo Olivieri. El mano a mano tendrá lugar en la biblioteca del Palacio Apostólico, mientras el resto de la comitiva hará tiempo en el “Sala del Trono”. Los miembros del Gabinete deberán ir con los músculos estirados: esa antesala, solemne, no tiene sillas, y desde el Gobierno imaginan que la charla entre el Presidente y Francisco se extenderá por lo menos 45 minutos. La pandemia y la negociación de la deuda serán temas de conversación, además de ponerse al día: la última vez que se vieron ambos fue en enero del 2020, aunque en agosto se cruzaron para una videollamada.

Claro que desde entonces pasaron cosas. A comienzos de aquel año Alberto Fernández logró un vínculo estrecho, fluido y directo con el Papa. A la cúpula de la Conferencia Episcopal todavía les dura la sorpresa del día en que lo fueron a visitar a Olivos, en los primeros días de la cuarentena en marzo, y el Presidente los recibió con un “acabo de cortar una llamada con Francisco”. Era un lazo que el hincha de San Lorenzo más conocido no tenía ni tiene con casi ningún líder del mundo.

Un año más tarde la relación no es la que era. Los que conocen el paño y tienen buenas migas con el Pontífice aseguran que la legalización del aborto agrietó por de más la conexión Vaticano – Casa Rosada, en especial por cómo Alberto mismo militó el proyecto. Otros sostienen que el Papa, que además de ser Francisco es Bergoglio, un experimentado conocer de la política local, está algo desencantado del rumbo del Gobierno. Esa desazón sería motivada en especial por el trato que le vienen dispensado a Guzmán, uno de los dos funcionarios –el otro es Béliz- con el que tiene una relación especial. De hecho, al ministro lo recibió a mitad de abril y quedaron, al menos de palabra, en tener dos encuentros más en este año (uno va a ser el de la semana que viene).

Los argentinos que hablan con Francisco y que abonan esta teoría la llevan incluso más lejos: dicen que, a contramano de la interpretación popular, de que Alberto busca respaldar a Guzmán con este encuentro, es el ministro, gracias a su lazo amistoso con el Papa, quien va a respaldar al Presidente. Es verdad que ninguno de los dos está en su mejor momento político.

Desde el Gobierno descartan estas teorías. Ponen como prueba de que en 48 horas, tiempo récord para los protocolos vaticanos, les confirmaron la audiencia, y que incluso Francisco mandó a abrir el Vaticano un día en que allá es feriado, por la celebración por la Virgen de Fátima. Es verdad, aunque también se podría argumentar que el Papa podría haber recibido a Alberto en Santa Marta, su residencia privada, lugar que guarda para los encuentros más exclusivos –como los que tenía con Cristina Kirchner-, en cambio de establecer esa reunión formal. Son sólo gestos, pero en aquel estado milenario la política se hace con símbolos.

Más allá de las versiones, será para el Gobierno una visita clave. Francisco no sólo es un líder mundial sino que es quizás la figura más importante que critica en voz alta el peso de las gigantecas deudas externas que tienen países como Argentina. Sin ir más lejos, el martes 27 de abril publicó un video donde criticaba a la especulación financiera desmedida. Por eso el encuentro con el Gobierno servirá para respaldar la posición local en plena renegociación con el FMI, idea que se verá acentuada el viernes 14 en el evento que tendrá lugar en la Pontificia Academia de Ciencias Sociales del Vaticano. Ahí Guzmán se cruzará con Kristalina Georgieva, directora general del Fondo. Como diría el Papa: recen por él.

 

 

 

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Juan Luis González

Juan Luis González

Periodista de política.

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