Wednesday 24 de April, 2024

POLíTICA | 23-12-2023 10:10

El complicado fin de año de Mauricio Macri

Milei no cede a sus pedidos y en Juntos por el Cambio lo acusan de la debacle electoral. La yapa: Riquelme lo derrotó en Boca. Su plan 2024.

Este 2023 no quedará en la memoria de Mauricio Macri como un gran año. El ex presidente jugó un papel en la interna de Juntos por el Cambio que desgastó la coalición, su candidata perdió las elecciones generales, apoyó a Javier Milei pero no consiguió traducir esa influencia en cargos y, como si fuera poco, quiso volver a presidir Boca y fue derrotado por Juan Román Riquelme. Todo mal.

No haber podido regresar al poder en el Xeneize lo complica en otro plano: Macri imaginaba una jugada de billar, a tres bandas. Apalancarse con el club para mantener musculatura política significaba también quedar mejor posicionado para uno de sus deseos a futuro, dirigir la FIFA. Ahora tendrá que esperar. Mientras, se acomoda para volver a ser el mandamás del PRO, su propio partido que hasta ahora dirigía Patricia Bullrich. Será su consuelo en el 2024. Y su plataforma como para no quedar completamente aislado políticamente.

El moño. 

A un año donde las cosas no habían salido a pedir de Macri, se le sumó un final poco feliz. Luego de hacer una fuerte campaña para volver a gestionar Boca, Riquelme le ganó las elecciones con contundencia: lo duplicó en votos y lo dejó con las manos vacías. Como suele suceder, todo terminó por politizarse: por eso también es que los comicios del club terminaron con la frustración macrista y el festejo K.

Pero lo que más le va a costar a Macri es haber provocado el primer enojo fuerte de Javier Milei. Es que Mauricio lo invitó a jugársela por su proyecto y el flamante Presidente entró: se metió en la campaña, opinó y el domingo 17, mientras una parte del país hacía un control de daños por un fuerte temporal, se acercó a la Bombonera a votar. Recibió su primer abucheo público.

Milei le hizo llegar el enojo al “ingeniero”, tal como él lo llama. Es que lo había dejado expuesto mientras Macri estaba de viaje. Es que, increíblemente, el candidato a vice que quería desbancar a Riquelme no fue a votar por él mismo: estaba en Arabia Saudita presenciando el Mundial de Clubes, en su rol de Presidente Ejecutivo de la Fundación FIFA.

Lo único que atinó a hacer, a 13 mil kilómetros de distancia, fue mandar un tuit protestando por el abucheo a Milei: “Qué vergüenza ver imágenes de señores que dicen ser hinchas de Boca, cuando en realidad son tremendos maleducados y no espontáneos, insultando al presidente de la República en vez de festejar que vaya a votar por el futuro de nuestro querido club”, escribió. Al mandatario no le pareció suficiente.

Tras la derrota, el ex presidente de Boca emitió un comunicado protestando por las formas de Riquelme y dándole consejos para cambiar su forma de conducir al Xeneize. Eso sí, en ningún momento lo felicitó por el triunfo. “Será muy difícil que volvamos a ser uno de los 5 grandes clubes del fútbol mundial”, lo cruzó.

Pero lo que realmente lamenta Macri es que la derrota altera sus planes. Lo aleja de la FIFA y le resta influencia política. Lo del ex presidente es lo más parecido al destierro. Tendrá que buscar otro trampolín como para saltar nuevamente a la política. Es que tampoco pudo colar a su equipo en un gabinete de Milei al que le faltaban muchos nombres.

Ni la presencia de Luis “Toto” Caputo ni la de Patricia Bullrich son jugadas de Macri. El único pedido que le había hecho a Milei era que Cristian Ritondo presidiera la Cámara de Diputados, pero el presidente lo desoyó: lo eligió a Martín Menem.

Sobre la propuesta de que Caputo fuese el ministro de Economía se enteró sobre la marcha. Si bien tienen buena relación con su ex funcionario, no fue por un pedido personal suyo que “Toto” terminó en el gabinete de Milei. En cuanto a Bullrich, su decisión de sumarse al ministerio de Economía terminó de quebrar una relación que venía torcida: el ex presidente la acusa de haberse cortado sola.

Bullrich, a cambio, lo dejó en offside. En una de sus últimas apariciones públicas, en una charla en la Fundación Libertad en Rosario, confirmó una versión distinta sobre el Pacto de Olivos, que NOTICIAS había adelantado, pero que el macrismo se ocupaba de tergiversar. Dijo que fue ella, no Mauricio, quien ideó la coalición informal con La Libertad Avanza. “Les voy a hacer una confesión. Me fui la noche después de perder y no me podía dormir. La situación del cambio estaba compleja porque Massa estaba agrandado, estuvo a tres puntos de ganar en primera vuelta”, relató.

La ministra de Seguridad explicó: “Massa iba a lograr el sueño del peronismo de hacer un partido único en Argentina, como el PRI en México, porque iba a ir por el centro, la derecha, el medio. Iba a comer todo. Me fui a dormir a las 6 de la mañana convencida”. Y concluyó: “Fui y le dije a Mauricio que había que apoyar a Javier Milei y él contestó: ‘Qué rápido tomaron la decisión’”. Y avanzaron.

El plan. 

Después de un 2023 para el olvido, Macri debió hacer una nueva proyección para el 2024. Volverá a tomar las riendas del PRO, que tuvo que soltar Bullrich para incursionar en el gabinete de Milei. E intentará, desde el partido que fundó hace dos décadas, sostener su protagonismo en un año donde no habrá elecciones.

Para eso, a mediados de diciembre reunió a la tropa en su oficina de Vicente López, y acordaron un “acompañamiento responsable” a Milei. Es decir, analizar en las cámaras “ley por ley”, más allá de coincidir con la necesidad del ajuste.

Al anunciar que desembarcaba en el gabinete de Milei, la ministra de Seguridad llamó a elecciones partidarias para febrero, pero en el PRO quieren extender la fecha: no será oportuno discutir la interna en el verano, mientras el país se acomoda a las fuertes medidas del libertario. El ex presidente no tiene apuro. Sabe que, cuando llegue el momento, nadie podrá oponérsele a él, el creador del espacio.

Lo que no tendrá a su alrededor es a las figuras de peso: además de Bullrich, se nota el alejamiento de Horacio Rodríguez Larreta, quien, a pesar de haber sido derrotado en las PASO, todavía sueña con ser presidente. Buscará renacer políticamente con un armado más amplio que el espacio macrista.

No son pocos los dirigentes de Juntos por el Cambio que responsabilizan a Macri por la derrota en las elecciones. Lo acusan de haber coqueteado demasiado tiempo con su propia candidatura y, luego, haber fogoneado la interna entre Bullrich y Larreta que terminó por desgastar a la coalición y hacer crecer a Milei.

Algo parecido hizo en Boca: hasta último momento no blanqueó si sería o no candidato. Finalmente acompañó en la fórmula a Andrés Ibarra. Hubo de todo: la elección terminó por judicializarse y politizarse. Pero el resultado fue, otra vez, un traspié. 

El 2023 fue una tormenta constante y Macri estuvo lleno de goteras. Refugiado en el PRO, intentará rearmarse para lo que viene. Quiere cambiar la racha: si hay algo que le cuesta al ex presidente es asumir las derrotas.

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Carlos Claá

Carlos Claá

Periodista político

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