Thursday 5 de February, 2026

POLíTICA | Hoy 12:37

El festejo de 95 años de "Isabelita" en Madrid

La primera ex presidenta argentina celebró su aniversario en su residencia española.

La mañana del 4 de febrero de este año, la ex presidenta María Estela Martínez de Perón, conocida popularmente como Isabelita, arribó a sus 95 años de edad en su residencia de Villafranca del Castillo, en Madrid, donde vive desde hace más de cuatro décadas tras quedar exiliada de Argentina en 1981. Tras el fallecimiento de su esposo Juan Domingo Perón y después de asumir el mandato Presidencia, la primera presidenta que tuvo el país fue detenida por el golpe militar de 1976  y paso más de cinco años encarcelada bajo la dictadura conducido por el Proceso de Reorganización Nacional. 

La celebración transcurrió en un ambiente íntimo, rodeada de familiares cercanos y amigos residentes en Europa, según fuentes cercanas a su círculo más próximo. A diferencia de otras figuras públicas, Martínez de Perón ha mantenido un perfil muy discreto durante gran parte de su vida en la capital española, dedicándose a actividades privadas y evitando apariciones mediáticas, un rasgo que se reiteró en este aniversario. 

Isabel Perón

Entre los presentes estuvieron algunos dirigentes del peronismo exiliado y vecinos de la comunidad argentina en España, así como representantes de organizaciones culturales que han reivindicado su figura en los últimos años. En 2024, por ejemplo, recibió el “Premio a la Hispanidad 2023” en su domicilio, distinción que la asociación española Preserva otorgó por su “sacrificada entrega” y “férreo sostenimiento de los principios”, lo que marcó una de sus pocas apariciones públicas recientes. En redes sociales, las felicitaciones fueron esporádicas por parte de conocidos de la ex primera dama. 

En la actualidad, la ex mandataria vive en un chalé de tres plantas de 450 metros cuadrados, diseñado como un auténtico búnker. Sus muros de ladrillo y hiedra, junto a cámaras de seguridad y un perímetro de 200 metros de jardines cerrados, hacen casi imposible cualquier acercamiento no autorizado.

"Su residencia alberga servicios médicos privados con visitas programadas diariamente y una logística que garantiza la entrega de alimentos y medicinas sin que deba salir de la propiedad. Su estilo de vida está sostenido por pensiones y bienes administrados por un entorno de confianza que maneja cerca de 4 millones de euros en activos, lo que permite a la expresidenta mantener un “exilio dorado” sin depender de espacios públicos ni apariciones mediáticas", describió Perfil en un reciente informe sobre la viuda de Perón.

Isabel Perón

En la misma nota se revela la rutina de la ex jefa de Estado: "Sus días comienzan a las 6 de la mañana, con oración y ejercicios de devoción religiosa. Sus apariciones públicas son contadas: en los últimos 10 años se la ha visto en misa menos de 20 veces, siempre en silencio y en los bancos traseros, pasando desapercibida para los vecinos. A pesar del aislamiento, mantiene algunas rutinas que conectan su presente con el pasado: lectura diaria de textos religiosos y biografías políticas, ejercicios suaves adaptados a su edad y encuentros esporádicos con familiares que han cruzado el Atlántico para verla. Estas actividades, aunque mínimas, le permiten conservar un sentido de normalidad dentro de su reclusión y un control casi absoluto sobre quién conoce detalles de su vida y decisiones ".

A pesar de su aislamiento casi absoluto, Isabel ha recibido encuentros excepcionales que rompen la rutina. En octubre de 2024, la  vicepresidente Victoria Villarruel se reunió con ella en un gesto cargado de simbolismo político, marcando un reconocimiento histórico a su figura dentro del justicialismo. Más allá de la política local, la expresidenta mantenía correspondencia con el Papa Francisco, quien le había enviado mensajes de oración y reconocimiento en fechas clave.

El motivo fundamental del exilio de Martínez de Perón se remonta a su derrocamiento tras el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, que puso fin a su breve presidencia iniciada tras la muerte de su esposo en 1974. La crisis institucional, la represión y la violencia política de esa etapa, instigado en muchos casos por el grupo paramilitar Triple A conducido por el ministro José López Rega ; desembocaron en una sangrienta dictadura cívico-militar comandada, en un principio, por Jorge Rafael Videla.  

Isabel y Perón

Sectores del peronismo contemporáneo mantienen una mirada crítica sobre su gestión, señalando que su presidencia estuvo marcada por tensiones internas, inestabilidad económica y la creciente polarización social que antecedió al golpe de 1976. Para esta tendencia, distinta a la ortodoxia, su figura representa una etapa difícil de la historia política argentina que aún genera debate y controversia en el seno del movimiento justicialista. Aunque no se registraron declaraciones públicas de líderes formalmente en el aniversario, estas líneas interpretativas están reflejadas en la historiografía política y en las discusiones internas del peronismo.

Este cumpleaños, celebrado lejos de la arena política y con un perfil principalmente privado, pone de relieve la longevidad y complejidad de una figura histórica que sigue suscitando tanto gestos de respeto como incomodidad y debates políticos dentro de la Argentina contemporánea, mientras transcurre sus días lejos del país que una vez gobernó. 

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