Jueves 8 de diciembre, 2022

POLíTICA | 14-11-2022 07:06

El furioso debut de la ministra Kelly Olmos

La jefa de la cartera de Trabajo pasó de pulsear con Pablo Moyano a cruzarse con Longobardi y generar una fuerte polémica por la inflación. El rol de Gabriela Cerruti.

Negociar paritarias con el gremio más combativo, discutir con un reconocido periodista al aire y meterse en las polémicas partidarias. El primer mes al frente del ministerio de Trabajo fue demasiado intenso para Raquel “Kelly” Olmos.

Acuerdo

Pablo Moyano se había puesto en modo intransigente: planteaba públicamente que quería una paritaria de 131% y que si no, iba al paro. Esa era la primera prueba de fuego para la economista que Alberto Fernández eligió en reemplazo de Claudio Moroni. Ella respondió pidiendo que sean “solidarios” con los demás gremios y el hijo de Hugo aseguró que era “insólito” que le intentaran poner un tope desde el Gobierno. Pero las negociaciones continuaron. Finalmente, la ministra y el sindicalista negociaron un 107% y se levantó la medida de fuerza programada. En Casa Rosada lo consideraron un triunfo.

“Logró un acuerdo a días de asumir, sin conflicto, y con Moyano sentado en la mesa firmando con ella”, resaltan en su entorno sobre el debut. Al inicio de noviembre, junto a Sergio Massa, se reunió con la CGT para mostrar unidad con los trabajadores: “Es temprano para hacer evaluaciones, pero se viene sentando con todos y logrando cerrar paritarias. No es menor en este contexto”, analiza un empleado que ya trabajó con una larga lista de ministros.

Kelly Olmos

Una semana después, el país estuvo a punto de vivir un paro nacional de casi todo el transporte: un extenso grupo de sindicatos reclamaban por una compensación para jubilados y pensionados, debido a la alta inflación, y las negociaciones no habían llegado a buen puerto. A última hora, la ministra llamó a conciliación obligatoria para extender las negociaciones. Todos, menos La Fraternidad, debieron levantar la medida de fuerza.

Polémica

Olmos es, a esta altura, la punta de lanza de la mueca de rebeldía que mostró el Presidente frente al kirchnerismo. Porque se opone fervientemente a la “suma fija”, el proyecto que reclamó Crisitna Kirchner para los trabajadores. “No nos parece adecuado”, respondió la ministra cuando le preguntaron acerca de esa posibilidad. A cambio preparan un bono para fin de año.

Pero su mayor polémica fue justo al cumplir un mes en sus funciones. Previo a que el INDEC de a conocer el índice de precios, Olmos tuvo una desafortunada declaración. “Después seguimos trabajando con la inflación, pero primero que gane Argentina”, dijo en el programa de Romina Manguel por Canal 9. Bomba.

“Yo considero que hay que trabajar todo el tiempo por la inflación, pero un mes no va a hacer la gran diferencia. En cambio, desde el punto de vista anímico, de lo que significa para el conjunto de los argentinos y argentinas, queremos que Argentina salga campeón”, argumentó luego.

Ya había tenido un hecho, durante una entrevista, que había viralizado. Fue su entredicho con Marcelo Longobardi. El periodista le hizo una trampa, inventando el nombre de un economista para que Olmos cayera. Cayó. “¿Usted escuchó al economista Fortunato Secco?”, preguntó Longobardi. “Sí lo conozco, pero no leo su newsletter”, contestó Olmos. “Fortunato Secco no existe, lo acabo de inventar”, sorprendió Longobardi, dejando en off-side a la ministra.

La portavoz del Gobierno, Gabriela Cerruti, luego salió al cruce: “Fortunato Secco es un personaje ficticio, pero Luis Secco es un economista al que Longobardi entrevista a menudo”. De un lado de la grieta lo leyeron como una traición del periodista, del otro como un error de la funcionaria. En pocas semanas, Olmos quedó enredada en distintas discusiones. Un inicio enérgico, con aciertos y traspiés en sus funciones, propio del momento que vive el país.

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Carlos Claá

Carlos Claá

Periodista político

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