Martes 7 de abril, 2020

POLíTICA | 23-03-2020 10:52

Cómo se conforma el mapa de los embajadores argentinos en el mundo

El Gobierno repartió veinte destinos entre albertistas y K. Por qué siguen varados en el país. Las vacantes en Caracas y La Paz.

Por el Palacio San Martín pasa casi todos los días algún embajador sin rumbo. Llegan a la sede de la Cancillería para cumplir trámites relacionados a su destino internacional o para reunirse con el canciller Felipe Solá, que por estas horas está más preocupado por el avance del coronavirus que por acelerar el lento envío de los representantes argentinos a todo el globo terráqueo.

Son los elegidos políticos que ya cuentan con el aval del Congreso o el papelerío diplomático necesario para ocupar unas 20 embajadas. Pero casi todos están varados en Buenos Aires a la espera del decreto de Alberto Fernández que haga oficial su nombramiento. O los pasajes de avión.

Clima. "No hay que dar besos", es una de las reglas que más se repite en los pasillos del edificio. Mientras tanto, en la planta baja, argentinos preocupados usan las líneas oficiales del Ministerio de Relaciones Exteriores para intentar rescatar a sus familiares aislados en Europa. 
La llegada del coronavirus a la Argentina enrareció aún más el clima de la Cancillería, donde los ánimos se caldearon en las últimas semanas con la decisión de terminar con las jubilaciones de privilegio de las que gozan. Y donde una pregunta queda sin contestar: ¿por qué no mandan a los embajadores a sus países de destino?

Una de las respuestas que circula en torno al Gobierno tiene que ver con los costos. "Mudar a cada embajador con su familia al país de destino implica un desembolso grande de dinero y hoy el Gobierno no dispone de esa plata. No hay un mango", arriesga un conocedor del mundo diplomático. 

La demora no preocupa a todos. En el Frente de Todos, hay quienes piensan que en el mundo actual ya no se necesitan embajadores. Que la figura quedó obsoleta y las oficinas de un país en el mundo pueden seguir funcionando sin tener una cabeza.

Oficialmente no hay respuestas. Como tampoco las hay para otras situaciones de stand-by que afectan a la administración pública, como el atraso en la designación de funcionarios de terceras líneas, que desde el 10 de diciembre van a trabajar todos los días a distintas dependencias con la ilusión de ver su nombre escrito en el Boletín Oficial. "Está todo muy lento, casi paralizado", arriesga otra persona que forma parte de la gestión.

En ese contexto, una veintena de dirigentes políticos y diplomáticos de carrera espera con las valijas hechas a que el Presidente dibuje su firma sobre el decreto que los oficializará en sus cargos. O que finalmente les pongan fecha a sus vuelos. Rondan por la Cancillería o preguntan por teléfono sin saber qué hacer.

Nombres. Entre los elegidos políticos para ocupar las embajadas argentinas en el mundo hay vicepresidentes, gobernadores, un ex canciller y ex ministros de larga trayectoria. La selección, explican desde el Gobierno, tiene que ver con la jerarquía que Alberto quiere imprimirle a la relación con algunos países, como México, adonde irá el ex titular de la cartera de Trabajo durante el kirchnerismo, Carlos Tomada.

Lo mismo sucede con Brasil, el destino reservado para Daniel Scioli. El ex vicepresidente, gobernador y diputado nacional fue propuesto para el cargo por Felipe Solá, que lo subió a su avión cuando visitó a Jair Bolsonaro aún sin tener el aval final. Y después, protagonizó un escándalo en el Congreso (ver recuadro).

En esa lista de prioritarios aparece Jorge Argüello, el amigo personal del Presidente al que nombró "en comisión" en diciembre pasado para que asuma de urgencia las tareas en Estados Unidos. "Mi objetivo es que Donald Trump y Alberto Fernández se encuentren", expresó Argüello, que ya consiguió el respaldo del presidente estadounidense en la negociación de la deuda argentina ante el FMI. Y ahora trabaja para concretar el encuentro.

Entre los convocados, también destacan por CV al vicepresidente de la Alianza, Carlos "Chacho" Álvarez, quien tendrá como destino Perú. Cuenta con la simpatía de Solá, con quien se conocieron en la década de los 80, cuando ambos formaban parte de la redacción de la revista Unidos. Este será su regreso a la política después de años sin aparecer.

El reparto en América se completa con otros hombres cercanos al Presidente, como el ex ministro de Justicia, Alberto Iribarne (irá a Uruguay y ya participó de la asunción de Luis Lacalle Pou) y el ex canciller Rafael Bielsa, un apellido al que Michelle Bachelet, en una charla con Cristina Kirchner, le adjudicó haber hecho más por la integración de argentinos y chilenos que todos los gobiernos de ambos países. Es que Rafael es hermano de Marcelo, el DT que llevó a la selección de fútbol de Chile al Mundial 2010. Y según la ex presidenta de ese país, quien acercó a dos pueblos enemistados.

La lista se completa con dos hombres de Chaco: el ex gobernador Domingo Peppo (irá a Paraguay) y el ex vicegobernador, Daniel Capitanich (Nicaragua). "Se hizo el pedido de plácet (la aprobación del Estado receptor al candidato) y con la ayuda de Dios salió el más rápido de la historia. En dos horas estuvo autorizado", celebró el hermano de "Coqui", que prometió potenciar las relaciones de Nicaragua "con el Chaco, en forma primaria, y luego con el país”. Un tanto parcial.

Por último, un recomendado por Felipe Solá y otro por Cristina Kirchner, irán a los organismos internacionales de la región: el economista Mariano Kestelboim (que sonó para ocupar un puesto en Cancillería) es el representante ante el Mercosur y la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi), mientras que Carlos Raimundi viajará a la Organización de Estados Americanos (OEA), en Washington. 

La postulación de Raimundi, uno de los sugeridos por CFK, estuvo entre las que más rechazo generaron en la comisión de Acuerdos del Senado. "Vamos a ver lo que está sucediendo en las calles de Caracas con el mismo interés que lo que está sucediendo en las calles de Santiago de Chile", fue la frase de Raimundi con la que cosechó 20 votos negativos de la oposición y una abstención.

El segundo en el ránking de impugnados fue Sergio Urribarri, el ex gobernador K de Entre Ríos involucrado en causas de corrupción. Finalmente, el embajador logró los votos y hasta consiguió el plácet de su país de destino: Israel, con quien construyó cercanas relaciones en los últimos años.

Con todos. El plan geopolítico argentino es llevarse bien con todos. "Es la tercera posición de Perón aggiornada", repiten en el Gobierno. Por eso, los esfuerzos diplomáticos incluyen a Occidente y a Oriente.

A China irá el diplomático Luis María Kreckler, otro de los recomendados por CFK, que ya ocupó cargos en los gobiernos kirchneristas. Y para Rusia suena el nombre de Alicia Castro, la tercera de la lista de sugerencias que la ex presidenta acercó a Cancillería.

Castro fue embajadora ante Venezuela y el Reino Unido. Tiene uno de los discursos más radicalizados del grupo de representantes y desde el Gobierno ya le pidieron bajar el tono de su personaje. "A mí me convocan por antiimperialista", respondió ella inflexible. Sin embargo, por motivos personales, su misión en Moscú aún no está confirmada. 

Los que sí tienen el OK son Fernando "Pino" Solanas, que dejará su banca en el Senado para ocupar la embajada de la Unesco en París; el ex jefe de Gabinete duhaldista Alfredo Atanasof (aprovechará sus orígenes familiares en Bulgaria); el diplomático Rodolfo Hugo Gil (Portugal), que responde a Roberto Lavagna; y el radical Ricardo Alfonsín (España).

Muy cerca del hijo de Raúl Alfonsín, al que el Presidente evoca en sus discursos e imita en sus formas, estará la primera mujer afro en ingresar al servicio exterior de la Nación, Fernanda Silva, quien será la embajadora argentina en el Vaticano. La diplomática de carrera, que simpatiza con el kirchnerismo, tiene la bendición del Papa Francisco, a quien conoce por haber acompañado a Eduardo Valdés cuando fue embajador en la Santa Sede. 

Silva formó parte de la mesa chica diplomática que acompañó a Solá a celebrar el último el Día de la Mujer, cuando anunció que las mujeres ya no serán llamadas "embajadores, ministros y cónsules". Desde ahora se las mencionará con la "A". Al lado de Solá estuvo también otra diplomática peronista: María del Carmen "Marilita" Squeff, quien formó parte de la última campaña como responsable de la Comisión de Política Exterior del Frente de Todos y ahora irá de embajadora ante la ONU. 

Pendientes. Francia, Reino Unido, Colombia, Ecuador y Hungría son algunos de los destinos aún sin definir. Los nombres de los candidatos circulan por los pasillos, pero nadie se apura por confirmarlos.

Lo que ya se resolvió es que no haya embajadores en Bolivia ni en Venezuela. En ambos países habrá encargados de negocios, un cargo inferior al de embajador, lo que da cuenta de la intención del Gobierno de bajar el tono a las relaciones con dos ex socios K que hoy atraviesan crisis institucionales severas. Por el momento, explican, "se sostendrán sólo los vinculos con los pueblos".

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Daniela Gian

Daniela Gian

Periodista de política.

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