El nombre de Javier Faroni volvió al centro de la escena pública tras los allanamientos realizados en la AFA, donde la Justicia encontró un contrato con una empresa vinculada a su entorno que, según la investigación, se quedaba con una comisión del 30 por ciento. El episodio reactivó viejas declaraciones del empresario teatral, registradas en entrevistas con NOTICIAS, que hoy adquieren una nueva lectura a la luz de los hechos.
En 2015, en una nota publicada bajo el título “En la política es todo malo y oscuro”, Faroni se mostraba profundamente escéptico frente al mundo político. Allí afirmaba que la política estaba atravesada por prácticas opacas y que era un ámbito donde “las reglas no son claras para nadie”. Aunque aclaraba que no militaba en ningún espacio, dejaba entrever su interés por el poder y su cercanía con dirigentes de distintos signos, a quienes decía conocer “desde hace muchos años”.
Cuatro años más tarde, en 2019, en otra entrevista con NOTICIAS titulada “El escándalo no vende entradas”, Faroni volvió sobre el tema del poder, esta vez desde el ángulo del espectáculo y el negocio. En esa conversación se mostraba molesto por la exposición mediática y sostenía que los escándalos no aportaban nada positivo ni al teatro ni a la gestión cultural. Sin embargo, al mismo tiempo, reconocía que el vínculo entre empresarios, dirigentes y política era inevitable, y que la transparencia era un valor declamado pero difícil de sostener en la práctica.
En ambas entrevistas, Faroni dejaba definiciones fuertes sobre la necesidad de reglas claras, aunque también admitía que el sistema funcionaba muchas veces a partir de acuerdos informales y relaciones personales. Incluso llegó a sugerir que, llegado el caso, no descartaría involucrarse más activamente en política si eso permitía “ordenar” ciertos sectores.
Esas declaraciones hoy vuelven a circular con fuerza tras la revelación de un contrato hallado en los allanamientos a la AFA, que vincula a una empresa relacionada con Faroni con un esquema de comisiones millonarias. Según la investigación judicial, el acuerdo habría establecido un porcentaje del 30 por ciento, un dato que alimenta las sospechas sobre la falta de transparencia en los manejos internos del fútbol argentino.
La conexión entre aquellas entrevistas y el presente judicial expone una continuidad incómoda. Lo que Faroni describía años atrás como un sistema “oscuro” y atravesado por intereses cruzados aparece ahora reflejado en una causa concreta que lo involucra de manera incómoda. En ese cruce entre discursos pasados y hechos actuales, sus palabras vuelven a ser leídas no solo como opiniones, sino como parte de un entramado de poder que hoy está bajo la lupa de la Justicia.














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