Monday 24 de June, 2024

POLíTICA | 09-12-2023 09:11

El revival menemista en el gobierno de Javier Milei

Martín, el sobrino del ex presidente que manejará Diputados, es la punta del iceberg. Los otros noventistas del equipo de Milei.

Uno de los sueños de Javier Milei se concretó en el 2019 cuando Carlos Menem lo invitó a comer a su casa. El nuevo Presidente, que entonces se presentaba como un economista mediático, convenció al ex mandatario de que estaba para cosas importantes, aún cuando todavía no se había lanzado a la arena política: “Le dije que se largue nomás. Este chango es más menemista que ustedes”, le dijo el riojano a su hija Zulemita y a su sobrino Martín, los organizadores del encuentro.

Cuatro años después, Milei inaugura su gobierno con una fuerte reminiscencia menemista. Se repiten funcionarios y se aclaman aquellas ideas. No falta tampoco el emblemático apellido: es que Martín Menem, el organizador de aquel encuentro entre su tío y Milei, será el presidente de la Cámara de Diputados. Un impactante revival noventista.

Menem lo hizo.

La discusión con el PRO acerca de quién comandaría la Cámara baja fue furiosa. Mauricio Macri le pidió a Milei que fuera Cristian Ritondo, quien podría haber garantizado una mayor musculatura al aglutinar los interbloques de Juntos por el Cambio con los de La Libertad Avanza. Pero el Presidente desoyó la sugerencia: se inclinó por el empresario riojano de histórico apellido.

El hijo de Eduardo Menem se metió en política hace apenas dos años: en el 2021 fue electo diputado provincial de La Rioja. Quiso ser gobernador, pero en mayo de este año quedó tercero en las elecciones, detrás del peronismo y de Juntos por el Cambio. Pero cinco meses después tuvo revancha: arrastrado por el fenómeno Milei, consiguió su banca en Diputados, la cámara que ahora presidirá.

Tendrá que hacer malabares para buscar la aprobación de cada ley que el Ejecutivo mande al Congreso. Es que los libertarios tendrán apenas 37 diputados propios. Menem deberá convencer al PRO y a gran parte de la oposición para obtener quórum en cada sesión. No será un debut fácil.

“Martín no tiene experiencia. Pero la gente que tiene experiencia, y que nos ha venido gobernando hasta ahora, ya vimos el resultado que obtuvo. Por eso hace falta un cambio”, lo defendió Eduardo, quien fuera senador durante más de dos décadas. Y completó: “Él se ha criado conmigo, estuvo muy cerca de la política y era muy allegado a Carlos, que lo quería mucho. Era su compañero de tenis, tanto como gobernador como de presidente. Y lo llevó a un viaje a Estados Unidos a una reunión con Bill Clinton”.

Al cierre de esta edición, otro Menem negociaba su ingreso formal al Gobierno. Eduardo “Lule” Menem podría convertirse en el secretario administrativo de la Cámara de Diputados, un rol clave para acompañar a su primo Martín. Hijo de Munir, ex embajador en Siria, “Lule” fue uno de los articuladores de la campaña de La Libertad Avanza en el interior. Ese trabajo podría tener sus frutos, si la designación se hace efectiva.

Con orgullo, Milei resalta a su alrededor todo lo que tenga que ver con los noventa. El miércoles 6, desde su oficina de prensa informaron que Armando Guibert se sumaba a la secretaría de Reforma y Modernización, un despacho clave para sus intenciones. “Estuvo a cargo de la reforma del Estado del gobierno de Carlos Menem”, completó el parte.

Su gabinete está plagado de dirigentes con vinculación directa a los noventa: por ejemplo Guillermo Francos, histórico cavallista, es uno de los principales armadores del equipo; o Rodolfo Barra, que fue juez de la Corte y luego ministro de Justicia de Menem y ahora será procurador del Tesoro. Algunos discípulos de Domingo Cavallo también tendrán lugar en el armado inicial de Milei. Daniel Tillard, quien presidirá el Banco Nación, y Joaquín Cottani, que estará en Economía, trabajaron en distintos equipos del “Mingo”, a quien el libertario describe como “el mejor ministro de Economía de la historia”.
Hasta Mariano Cúneo Libarona trae una reminiscencia noventosa al equipo mileista. El abogado, que será ministro de Justicia, tuvo su furor mediático en aquella década por causas que quedaron en la conciencia colectiva como el caso Coppola.

A otros menemistas les tocó el camino inverso. Roque Fernández y Carlos Rodríguez, ambos ex funcionarios de Menem, no terminaron por encontrar su lugar en el Gabinete de Milei y se quedaron con las manos vacías. “Por medio de la presente comunico mi decisión indeclinable de terminar toda relación formal, real o presunta de asesoramiento en materia económica en La Libertad Avanza”, escribió Rodríguez semanas atrás, cuando Milei dio a conocer que su ministro de Economía sería Luis Caputo. Y agregó: “No he sido consultado en meses. Tenía la decisión tomada desde hace tiempo”.

De tantos elogios que el Presidente le prodigó al menemismo, reaparecieron protagonistas que habían estado en las sombras durante mucho tiempo. Es que el aval de Milei es total: “La primera presidencia de Menem fue la mejor de la historia”, repite cuando le preguntan por el ex presidente.

Idolatría por Carlos Menem.

“En la década del '90 llegó al poder un riojano que, con falencias, volvió a poner al país en la senda del progreso. En esa década no había inflación, el país crecía y las inversiones florecían”, describió Milei en el cierre de su campaña, en el Movistar Arena. Su veneración por las políticas de Menem es absoluta. Y en la familia del ex presidente lo agradecen.

La primera en manifestarlo fue Zulemita, que contó cómo su papá había bendecido al libertario en aquella cena en su casa. “Yo le guardo todo mi respeto porque reconoce al gobierno de mi padre como el mejor de la democracia”, tuiteó. Y felicitó a su primo por la designación: “El viejo me decía ‘El león no se preocupa por la opinión de las ovejas’. Sos el claro ejemplo, te quiero, siempre orgullosos de vos. A seguir poniendo el apellido Menem en lo alto”. Eduardo también lo elogió: “Milei está aplicando algunas ideas que había aplicado Carlos, también en situaciones muy difíciles”. Los halagos de la familia del ex presidente son de los que más regocijan a Milei.

Reaparecieron algunos ex funcionarios que habían preferido el perfil bajo durante algunas décadas. Es el caso de Alberto Kohan, investigado en la Justicia por enriquecimiento ilícito y quien había admitido que durante el menemismo “hubo algunos hechos de corrupción”, celebró la llegada de Milei al poder: “Él es menemista porque reconoce lo que Menem hizo durante su gobierno. Ojalá sepa cómo aplicar la autoridad”, dijo en una entrevista en AM750. Y completó: “Le tengo esperanza al país, más que a un gobierno, porque este país es muy fuerte”.

También reapareció Carlos Corach. “Si dijo que es menemista, le damos la bienvenida al menemismo”, sentenció el ex ministro del Interior. Y lo aconsejó: “Hay que privatizar todo lo que se pueda”, para lograr "el equilibrio fiscal que implican también los déficits de las empresas públicas”.

Más allá de su admiración por los noventa, a Milei le plantearon un inconveniente: “Vas a hacer menemismo sin dólares”, le advirtió su flamante equipo de Economía. Esa será una fuerte limitación para poder emular a aquel gobierno. De todas maneras, Milei se plantea superar a quien considera su maestro: “Menem me dijo que iba a ser mejor que él”, dice al recordar aquel encuentro en la casa del ex presidente. "Vos sos el heredero”, le sugirió Carlos Saúl. Él lo tomó al pie de la letra.

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Carlos Claá

Carlos Claá

Periodista político

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