El economista Matías Tombolini pasó de los estudios de televisión a la Secretaría de Comercio y luego se esfumó del mapa público. Fue uno de esos personajes que encarnaron como pocos la era de la gestión de Sergio Massa en el último tramo del gobierno de Alberto Fernández, para luego desaparecer de la esfera política.
Su salto a la función pública fue dentro de la órbita massista. Vicepresidente del Banco Nación, presidente de ARSAT y, desde agosto de 2022, secretario de Comercio. La gran polémica de su gestión fue el Sistema de Importaciones de la República Argentina (SIRA). En la práctica, se transformó en un cuello de botella monumental. Empresarios denunciaban demoras eternas, pedidos de “gestores” misteriosos y, directamente, pedidos de coimas para destrabar trámites.
En diciembre de 2023, el juez federal Julián Ercolini sobreseyó a Tombolini y a otros funcionarios involucrados. Después del 10 de diciembre de 2023, cuando asumió Milei y se desmanteló buena parte del esquema de controles de precios e importaciones, Tombolini desapareció del radar.
Hoy casi no se sabe nada de él. Aunque en esta nueva etapa de bajo perfil se lo vio el fin de semana del 11 y 12 de abril en Río de Janeiro, Brasil: alojado en el hotel Grand Hyatt de Barra de Tijuca, haciendo uso de la pileta y disfrutando de la playa carioca junto a su esposa María Stroman. Se levantaba temprano, desayunaba en la planta baja del hotel y luego cruzaba la avenida Lucio Costa para pasar el día en la reposera. Le tocaron días nublados y por momentos con un poco de lluvia. Incluso el mar estaba marcado con banderas rojas que decían “Riesgo alto”. Eso no impidió que se metiera en la orilla para refrescarse.
El perfil bajo, sin embargo, no lo mantiene a salvo de la Justicia. Una denuncia de la ARCA contra dos empresas importadoras del sector electrónico —Start SA e Intermaco SRL— reabrió el expediente de las SIRA que el juez Ercolini había cerrado en diciembre de 2023. Las sociedades investigadas habrían multiplicado sus importaciones de manera extraordinaria en pleno cepo, justo cuando el resto del sector de informática se desplomaba más del 30%, según publicó el diario La Nación. La causa cayó en el juzgado de Luis Armella, que ya imputó a dos de los socios. Fuentes judiciales no descartan que aparezcan nuevos cargos por presuntos sobornos a funcionarios para destrabar permisos de importación.
Tombolini sigue con atención las derivaciones de este caso, porque el expediente se está moviendo y podría crecer. Mientras tanto, también aprovecha y descansa en Brasil.














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