POLíTICA | 27-09-2021 14:30

Horacio Rosatti: el inesperado

Al nuevo presidente de la Corte nadie lo vio venir. Por qué no lo quieren ni los K ni Macri.

La pelea de fondo parecía ser entre Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti. Por eso sorprendió cuando, días antes de la elección del nuevo presidente de la Corte Suprema, Horacio Rosatti consiguió juntar dos voluntades para ser el líder del máximo tribunal.

Es que en medio de la campaña por los comicios legislativos, cuyo primer resultado de las PASO sacudió al Ejecutivo, el Poder Judicial también tuvo sus elecciones. El jueves 23 al mediodía, en una reunión con ausencias, se firmó la acordada que impuso a Horacio Rosatti. El tapado.

No fue una elección común: ni Lorenzetti, ni Elena Highton de Nolasco estuvieron presentes. En virtud de sus ausencias, se necesitaron los votos de Rosenkrantz, Juan Carlos Maqueda y el mismo Rosatti para elegir al juez que va a ocupar el mayor cargo del Poder Judicial desde octubre.

Las anomalías serán lo más recordado de la reunión. Porque la acordada 18/2021 dejó constancia de que Lorenzetti no estuvo presente en el “acuerdo extraordinario” por “estar participando de las reuniones de UNIDROIT”. “Tuvimos que googlear qué era eso. Pero era por Zoom, se podría haber ausentado un rato”, lo chicanean cerca de uno de los concurrentes al encuentro. UNIDROIT es el Instituto Internacional para la Unificación del Derecho Privado, por sus siglas en inglés.

En el entorno de Lorenzetti no acuden a la diplomacia a la hora de dar explicaciones. Aseguran que su ausencia no es importante, porque de todas maneras no iba a votar a Rosatti. “Lo lógico, en este momento, hubiese sido renovar la Corte actual. Este revuelo debilita al tribunal”, dicen. Y completan: “Va a ser un año en el que tendremos que resolver temas importantes: causas contra Cristina, el Correo y Once, entre otras”.

La forma fue el gran problema: Rosenkrantz informó el miércoles 22 por la tarde que horas después celebrarían la elección. Highton intentó postergarla por la ausencia de Lorenzetti, pero le respondieron que eso no era un impedimento legal. Por eso, la única mujer del tribunal tampoco participó.

Miradas

La elección de Rosatti no podrá ser atribuida como propia por nadie de la política. Es que tanto kirchneristas como macristas lo consideran un rival: para los K de paladar duro, el santafesino se convirtió en “traidor” cuando renunció al Ministerio de Justicia de Néstor Kirchner.

A pesar de que fue nombrado en la Corte durante el gobierno de Mauricio Macri, el ex presidente tampoco lo ve con buenos ojos. Lo confesó en su libro, "Primer Tiempo": “Me arrepiento de haber cambiado a (Domingo) Sesín por Rosatti. Terminó fallando sistemáticamente en contra de las reformas, favoreciendo así el statu quo populista”.

El flamante presidente de la Corte tendrá mucho trabajo hacia afuera, pero también hacia adentro, administrando un tribunal loteado donde reina la desconfianza entre sus ministros.

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Carlos Claá

Carlos Claá

Periodista político

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