POLíTICA | 09-12-2019 16:01

Jorge Coscia: "A Pichetto alguien le tendría que decir que es una rama seca"

El ex secretario de Cultura critica al senador y asegura que "ya no es peronista". Expectativas con el gobierno de Fernández.

Jorge Coscia es cineasta, autor, político, pero, sobre todo, es peronista. Comenzó su militancia en 1969 durante el Cordobazo y desde entonces ha llevado puesta la camiseta del justicialismo. Para marcar el cambio de gobierno, NOTICIAS habló con el ex Secretario de Cultura para intentar entender su visión del peronismo, tanto su presente como su pasado.

Noticias: Se debate mucho qué es el peronismo, y se habla de una ideología, una filosofía, doctrina, etc. Para usted, ¿qué no es el peronismo?
Jorge Coscia: El peronismo es nacionalista, pero no es fascismo, porque el nacionalismo popular de un país dependiente no es lo mismo que la de un país imperialista. El nacionalismo de un país dependiente y colonial se defiende de la hegemonía de los grandes poderes. Por lo tanto, nuestro nacionalismo, aún con mala fama, es básicamente virtuoso porque plantea la defensa del interés nacional. Por eso, el peronismo no puede ser comparado con el nacionalismo expansivo, autoritario y antidemocrático de Mussolini. Ni que hablar del alemán. Se puede decir que el peronismo fue autoritario en la medida de su tiempo pero no tiene el modelo represivo ni siquiera del macartismo. Hay que pensar que cuando Perón gobierna en la Argentina convive con el modelo de Franco, con el de Stalin, con el de McCarthy, con el imperialismo francés en Argelia y Vietnam, con el modelo colonialista de Churchill. Tampoco es una socialdemocracia aunque tiene puntos en común que tienen que ver con una sensibilidad social. Pero ese es un modelo básicamente europeo que ha sido cooptado por el liberalismo y el neoliberalismo. Tampoco es un rabanito, como lo define Torcuato Di Tella. No hubiera aguantado los años que ha aguantado. Creo que es un roble que tiene una raíz que se basa en la justicia social, la soberanía política y la independencia económica. Alguna vez han nacido ramas que olvidaron de esa raíz y se secaron como otros movimientos sociales en el mundo que no supieron adaptarse a la historia.

Noticias: Pero el peronismo sí ha ido transformando. Tanto es así que se ha separado en diferentes alas representadas por figuras como Miguel Ángel Pichetto por un lado y Cristina Kirchner por otro. Piensa que si estuviera vivo, ¿Perón sería peronista hoy?
Cosia: Estoy seguro de que sí. Creo que ha habido gobiernos peronistas que siguieron la raíz y otros que no. Menem gobernó con ministros liberales, neoliberales, se encadenó a la dependencia norteamericana. Siguió un modelo contrario al modelo de Perón. La aparición del kirchnerismo implica una recuperación de la raíz. A Pichetto alguien le tendría que decir que es una rama seca. Alguien le tendría que decir "ya no sos peronista". No se puede decir cualquier cosa y ser peronista. Alguna vez lo fue pero hoy no lo es. La división interna del peronismo tiene dos vertientes. En primer lugar, los 18 años de proscripción. Su retorno está marcado fundamentalmente por distintas interpretaciones tácticas y estratégicas de cómo volver. Ahí surge lo que para Perón son las organizaciones especiales y sigue estando un sector más ortodoxo, sobre todo de base militar. Muchos de esos tipos que luego se les dice el "ala derecha" fueron militares que estuvieron presos cuando cayó Perón. Cuando muere, el movimiento es tomado por los paradigmas de la Guerra Fría. Hay un sector socialista y otro antisocialista. Eso ya no existe. Lo que hay hoy es una discusión de si el peronismo debería ser más o menos liberal. Y como no es un partido político sino un gran movimiento, da lugar para esos matices.

Noticias: ¿Piensa que Alberto Fernández representa ese modelo?
Cosia: Sí. Lo demostró siendo Jefe de Gabinete de Néstor Kirchner.

Noticias: ¿Qué gobierno mejor lo representó?
Cosia: Néstor y Cristina, sin duda. Cada uno con su estilo y su tiempo. A Néstor le tocó una etapa en donde tiene que sacar a la Argentina del infierno, como le va a tocar a Alberto. A Cristina le tocó, ya fuera del infierno, definir algunas cuestiones irresueltas de la historia como el modelo productivo. Ellos plantearon retomar la senda histórica del peronismo que fue lograr un país con un nivel de desarrollo asociado a la industria, a la valorización del trabajo, al fortalecimiento de una base social popular no excluyente de los sectores productivos de ningún tipo, donde se dieron combates pacíficos de diferentes signos como el conflicto agrario. Ahí salió el núcleo que marca la puja histórica de la Argentina. En Estados Unidos, esa puja fue marcada en el siglo XIX por el modelo agroexportador esclavista y el modelo industrial productivo del norte. Acá, ese modelo no se ha definido nunca. Hemos tenido períodos en donde se impuso el modelo agroexportador más veces que el modelo productivo. Pero a diferencia de otros países periféricos, Argentina tiene la posibilidad de desarrollar ese modelo poniendo al país sobre la autopista del siglo XXI. Es por eso que crece la pobreza con el modelo neoliberal. Tenemos que proteger nuestra capacidad productiva y desarrollarla porque el campo no genera empleo. Genera desempleo. Claro, cada vez que retomamos el gobierno, tenemos que apagar el incendio del modelo agrario exportador financiero neoliberal. Entonces, siempre estamos empezando de nuevo.

Yo siempre digo que no existen los dos demonios, hay uno solo. En Estados Unidos, ¿quiénes eran los demonios: Lincoln o los esclavistas? Los esclavistas. En la Argentina, ¿el peronismo aporta a la grieta? Sí, por supuesto. Pero claramente es el modelo virtuoso. El demonio en la grieta argentina es ese sector que se lleva todo afuera, que se niega a un modelo que contenga a todos, el que destruye la educación pública y jerarquiza la privada. Es el sector egoísta, individualista, meritocrático. Y no es el treinta por ciento. Es el cinco que logró captar el otro veinticinco y hasta cincuenta en el 2015.

Tenemos defectos de nuestro lado. Hemos tenido corruptos y expresiones verdaderamente deleznables. Pero seguimos siendo el modelo virtuoso de Abraham Lincoln.

Noticias: ¿Y la visión del peronismo como golpista?
Cosia: Eso sí da risa. El peronismo ha garantizado que no haya estallido social hasta las elecciones. Si este país no tuviera el peronismo la Argentina hubiera estallado. Los modelos neoliberalistas terminaron explotando y el peronismo ofreció opciones de salida ordenadas. ¿Cómo vas a acusar al bombero del incendio? ¿Cómo vas a acusar al enfermero del apuñalamiento? Se tienen que ir porque son unos inútiles. Este país es inestable porque se niega a ser un zombie, como otros países en donde si nacés pobre, seguís siendo pobre. Esa es estabilidad de injusticia. Argentina tiene una inestabilidad que es la de un cuerpo humano cuando se resiste a la enfermedad. Sin el peronismo, Argentina es un Purgatorio porque la sociedad no aceptaría el modelo hegemónico liberal pero no tendría un curso de acción.

 

@jose_bertoldi
(Alumno de segundo año de la Escuela de Comunicación de Perfil)

por José Bertoldi

Galería de imágenes

En esta Nota

Comentarios

Música

Conociendo Rusia: "Loco en el desierto"

Espacio Publicitario

Espacio Publicitario