Thursday 29 de February, 2024

POLíTICA | 07-11-2023 07:16

Juan Schiaretti: el árbitro del balotaje

Sus votos, además de los de Juntos por el Cambio, definen la elección. Neutralidad y tironeos.

Mientras los candidatos que quedaron fuera de carrera se iban definiendo de cara al balotaje, Juan Schiaretti se encontraba a más de 12 mil kilómetros de distancia. El gobernador cordobés estuvo de gira por Arabia Saudita, primero, y luego por Francia y España, con fecha de regreso para el 6 de noviembre. “No hay apuro por volver”, bromeaban en su entorno sabiendo que, cuando pisara suelo argentino, se sometería al tironeo de Javier Milei y Sergio Massa para que la mayoría de sus electores se vuelquen hacia La Libertad Avanza o Unión por la Patria. Es que, con el 6,79% de los votos, se convirtió en un árbitro relevante de la segunda vuelta.

Su postura está definida: se mantendrá neutral. “Prescindente”, dicen en su equipo. Pero cualquier guiño del gobernador hacia uno u otro bando puede influir en el segundo distrito más importante del país en cuanto al caudal de electores. “Hay que cuidar los votos, ‘Gringo’”, le sugirió uno de sus consultores de cabecera. Y completó: “Sacamos votos de todo el país, no sólo de Córdoba. Hay terreno fértil para trabajar”. El desafío recién empieza.

Posturas.

Ante la ausencia de opinión de Schiaretti, hay manifestaciones de todo tipo. Los diputados del Interbloque Federal Natalia De La Sota, hija del ex gobernador, y Alejandro “Topo” Rodríguez anunciaron que votarán por Massa. “Las ideas de LLA no me representan”, escribió la heredera del histórico dirigente cordobés.

Las adhesiones a Massa empezaron a sumarse y, por eso, desde el viejo continente, Schiaretti le puso un freno a la hemorragia de sus funcionarios: "Una vez más quiero hacer público mi categórico rechazo al pretendido juicio político a la Corte Suprema que impulsa el gobierno kirchnerista del ministro Sergio Massa", escribió en Twitter el gobernador. El mensaje sorprendió hasta en el Máximo Tribunal, porque no había pasado nada especial para poner ese tuit. Sólo quiso poner un freno.

Del otro lado, también hubo señales. Un ministro de Schiaretti fustigó al candidato oficialista. “Se sigue atentando contra el corazón productivo de nuestra provincia. Y ante esto, es difícil votar a alguien que castiga la producción desde hace años y ahora, sin combustible, la paraliza”, escribió en Twitter el titular de la cartera de Agricultura, Sergio Busso.

Según una encuesta de Opinaia entre los votantes de Schiaretti, hay dos datos alentadores para Milei: la imagen negativa de Massa es ostensiblemente más alta que la del candidato libertario y, además, una amplia mayoría de los consultados advierten que “están seguros de votar” o que “podrían votar” a La Libertad Avanza. Es decir, aún sin una definición de Schiaretti, hay una mayor predisposición de sus electores a darle la espalda al ministro de Economía.

A diferencia del resto de los caídos en las generales, para Schiaretti fue una derrota digna. Para coronar eso, el gobernador, que entrega sus atributos en diciembre, debe consolidarse como un destacado opositor nacional. De Massa o de Milei. “Desde el llano hay que construir un espacio de centro, el frente de frentes con el que él insiste”, dicen en su mesa chica tras descartar que pueda ser funcionario de otro gobierno. “Hay que crear un espacio de centro que termine con las divisiones en Argentina con una parte del PRO, el radicalismo, el peronismo no K, la Coalición Cívica y el socialismo”, completan.

A sus 74 años, Schiaretti cree que puede convertirse en una pieza fundamental de la política que viene. Eso sí, enfrentado al próximo Presidente. Por eso se cuidará de no dar señales antes del balotaje. Massa y Milei quieren convencerlo de lo contrario.

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Carlos Claá

Carlos Claá

Periodista político

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