Thursday 20 de June, 2024

POLíTICA | 05-11-2023 09:09

La nueva configuración política para el 2024

Rodríguez Larreta se refugia en su nueva fundación tras la implosión de Juntos. La hora de los gobernadores autónomos.

En 1993, Horacio Rodríguez Larreta, a sus 27 años, fundó el Grupo Sophia, la fundación sobre la que apalancó su carrera política. Hoy, 30 años después, el saliente jefe de Gobierno porteño está otra vez trabajando en el armado de un think tank que pueda volver a darle vida política, luego de la derrota electoral de este año. La fundación Grupo Sophia fue dada de baja en el 2021 por haber estado inactiva por más de 15 años, por lo que Rodríguez Larreta deberá buscar una marca nueva para comenzar a trabajar cuando pase al llano a partir del 10 de diciembre. Entre quienes lo rodean, también creen que, en paralelo, el alcalde baraja la posibilidad de armar un nuevo partido político. La tesis está respaldada en la pérdida de su lugar de liderazgo dentro del PRO, a lo que se suma la implosión que tuvo JxC con la decisión de Mauricio Macri de apoyar la candidatura de Javier Milei. En este escenario, Rodríguez Larreta quedó lejos de todo, porque ya no ejercerá el Poder Ejecutivo de la Ciudad de Buenos Aires, que pasará a manos de Jorge Macri, y tampoco tendrá un liderazgo fuerte dentro del PRO, porque los dirigentes más importantes como Macri, Patricia Bullrich –la presidenta del partido–, Cristian Ritondo o Diego Santilli ya están trabajando para ayudar a Milei. Es decir que empezar de cero es casi su único camino. Por ahora, el nombre de la fundación se mantiene en secreto.

Fragmentación. Así como Larreta está por convertirse en un cuentapropista, la crisis de JxC, sumada a la experiencia del desdoblamiento casi completo de todas las elecciones provinciales, está llevando a los gobernadores a refugiarse cada vez más en sus distritos y fortalecer su construcción local para poder dialogar con mayor fuerza frente al próximo presidente. Un ejemplo de este movimiento es el que está planeando el gobernador electo de Chubut Ignacio Torres, quien prepara la inscripción de un partido propio a nivel provincial, emulando la estrategia del fallecido Mario Das Neves, que había creado Chubut Somos Todos, una marca propia que podía incluir o no al peronismo local. Torres está pensando crear un partido que se llamaría Despierta Chubut, en referencia a la frase que usó como eslogan de campaña, según publicó el portal ADNSur.

De esta manera, Torres se despegaría de la marca JxC y reforzaría una construcción provincialista al igual que sus vecinos de Río Negro y Neuquén. En Río Negro gobierna Alberto Weretilneck con su partido Juntos Somos Río Negro, creado en el 2015, y Neuquén tiene al Movimiento Popular Neuquino creado en 1961, que gobierna la provincia desde 1963, con algunos intervalos de gobierno militares.

Más al sur en el mapa está Santa Cruz, la tierra de los Kirchner, que este año tendrá un nuevo gobernador desconectado del kirchnerismo, que también tiene un partido propio. Claudio Vidal viene del sindicato petrolero y su partido se llama SER (Somos Energía para Renovar).

La fragmentación política está extendida por todo el país y ya no dominan los partidos tradicionales. Misiones es gobernada desde hace 20 años por el Frente Renovador de la Concordia, de Carlos Rovira. En Salta, Gustavo Sáenz renovó su mandato llevando el sello Partido Identidad Salteña, con el que en el 2019 fue aliado del PRO y este año compitió contra el macrismo. Las ventajas de la autonomía.

En San Luis, el triunfo de Claudio Poggi, que terminó con la dinastía de los hermanos Rodríguez Saa, se produjo a partir de una alianza de su partido Avanzar San Luis con un Juntos Por el Cambio que a nivel nacional tiene rota la brújula. Marcelo Orrego de San Juan está en una situación similar. Llegó al poder tras una alianza del partido que preside, Producción y Trabajo, con JxC. Hoy todo eso está bajo discusión.

Números. El radicalismo es una tribu de cinco gobernadores: a partir del 10 de diciembre tendrán Mendoza, con Alfredo Cornejo; Jujuy, con Carlos Sadir; Santa Fe, con Maximiliano Pullaro; Corrientes, con Gustavo Valdés, y Chaco, con Leandro Zdero.

El peronismo tendrá sólo seis provincias y a la vez habrá diferencias notables entre ellas. No será lo mismo la Buenos Aires de Axel Kicillof que la Catamarca de Raúl Jalil o la Tucumán de Osvaldo Jaleo. Gildo Insfrán seguirá al frente de Formosa, al igual que Sergio Ziliotto de La Pampa y Ricardo Quintela de La Rioja. ¿Qué pasará con Córdoba? Es tal vez el espejo en el que se miran todos. Una fuerza provincial con capacidad de negociación en el Congreso y de buen diálogo con el peronismo y la oposición. En las últimas elecciones, Schiaretti compitió con una alianza propia llamada Hacemos Por Nuestro País, que funcionó como una versión nacional de su alianza provincial Hacemos Por Córdoba. A nivel local, Schiaretti tiene incorporado dentro de su estructura al Partido Justicialista, pero a nivel nacional no, porque al votante cordobés no le gusta el peronista de Buenos Aires. Cuestiones históricas.

En síntesis, al próximo presidente le tocará negociar con mayor intensidad, gobernador por gobernador, cualquier proyecto en el Congreso, porque se necesitarán aliados hasta para conseguir el quórum. Esto podría conducir a una provincialización de la política, donde liberar fondos para una obra pública local sea lo más efectivo a la hora de destrabar una negociación por un paquete de leyes. Efectividades conducentes, diría Hipólito Yrigoyen.

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Rodis Recalt

Rodis Recalt

Periodista de política y columnista de Radio Perfil.

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