POLíTICA | 06-11-2021 00:29

Juan Schiaretti y su sueño de ser el Joe Biden argentino

El cordobés busca proyección propia liderando el lote de gobernadores peronistas que se abren para diferenciarse del kirchnerismo.

"Mis candidatos son los candidatos de los gobernadores", marcaba el presidente tras la semana caótica post PASO en la que corrió peligro su alianza con Cristina Kirchner. La declaración se daba en un almuerzo armado por el gobernador riojano Ricardo Quintela, para recibir al tucumano Juan Manzur como jefe de Gabinete. Alberto Fernández se refugiaba así en el apoyo de los gobernadores, su dote en el matrimonio electoral con la vicepresidenta en 2019.

Deserciones

En aquella juntada riojana, en la que Alberto conseguía el respaldo de diez gobernadores, no estaban los mandatarios peronistas de Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos, y Córdoba, la provincia donde más votos perdió el oficialismo.

Un anuncio de lo que vendría: la estrategia electoral del cordobés Juan Schiaretti de despegarse rotundamente del kirchnerismo para ir en búsqueda de un mejor resultado en las urnas el ya próximo 14 de noviembre.

"Los últimos dos gobiernos nacionales chocaron el país. El fracaso económico de Cambiemos posibilitó que vuelva el kirchnerismo. Hoy tienen un empate de debilidades. Son dos fuerzas que ya han fracasado gobernando”, marcó el gobernador cordobés. Y sumó: “Va siendo hora de que las provincias y el interior puedan tomar las riendas de un país que está totalmente destrozado”.

Un intento de relanzar una liga de gobernadores paralela: los del Norte seguirán alineados con el presidente por ahora. Así finalmente, Schiaretti apuntó sin eufemismos contra Alberto y Cristina: “Nunca vi en ningún lugar que el vicepresidente tenga más poder que el presidente. Es una situación inédita en la Argentina. espero que no desbarranque”.

Schiaretti y Fernández.

Desgaste

El cordobés también cargó contra Manzur. “Había una Ley que establecía que un porcentaje de la nafta tenía que ser de biocombustible producido por caña de azúcar, maíz y soja. Nos bajaron el corte, mientras que a la caña de azúcar la dejaron igual. Los cordobeses queremos que nos den el mismo tratamiento, pero queremos que haya una Ley. Porque si no, dependemos de la resolución de un burócrata de segundo o tercer nivel como es un secretario de Estado”, escribió Schiaretti en Twitter desnudando la ventaja muñequeada por el Jefe de Gabinete para su provincia.

La respuestas del tucumano, pero también del presidente, no se hicieron esperar. "Los que chocaron el país son los amigos de Juan Schiaretti", lanzó Fernández flanqueado por Manzur y Eduardo "Wado" de Pedro frente a más de 100 intendentes, muchos de ellos cordobeses.

Pero lo cierto es que estas internas en provincias peronistas, al oficialismo no le suman más que desgaste. Claro ejemplo es lo que sucede en La Pampa, terroritorio clave para que Cristina Kirchner mantenga su supremacía en la Cámara Alta. Allí la vicepresidenta impuso a la secretaria Administrativa del Senado, María Luz "Luchy" Alonso como segunda en la lista. Pero motivó el despegue del ex gobernador Carlos Verna del actual gobernador Sergio Zilotto para no pagar los costos de una derrota.

Schiaretti y Macri

Deseos

La búsqueda de un reposicionamiento de Schiaretti más allá de los dos grandes frentes tiene que ver con su propio horizonte. El cordobés ya no tiene reelección, y resurge el deseo de competir por la presidencia, pero también de heredarle la gobernación a su esposa, Alejandra Vigo, actual candidata a senadora. Tampoco tiene reelección el santafesino Omar Perotti, pero con el triunfo de su candidato Marcelo Lewandowski, que duplicó en votos Agustín Rossi, se aseguró por un lado un posible heredero, pero también un lugar para sí en el senado si Lewandowski le cede la banca en 2023.

Sus chances como candidato a presidente son poco probable dada su caída de imagen en medio de la crisis de seguridad que sufre la provincia, pero podría secundar a alguien con mayor proyección. Pero para ello debería romper con el kirchnerismo que lo tiene secuestrado, según palabras del ex presidente Mauricio Macri: la presencia de “Wado” De Pedro esta semana en la provincia, como embajador de la vicepresidenta, sería la prueba según la oposición.

Y cierra el lote de gobernadores con deseos de más suma al entrerriano, Gustavo Bordet, que no tiene la posibilidad de otro mandato y podría sumarse a la liga de disidentes. "Construimos un gran frente que se cimentó en base al consenso y los acuerdos. Esa construcción de consensos debe darse en el ámbito nacional más allá de los nombres propios", indicó el mandatario.

Dirección

Juan Manzur le disputa a Schiaretti el liderazgo de los gobernadores peronistas, y todo dependerá del resultado de las elecciones. “Manzur es un tipo con experiencia, gobierna una provincia importante desde lo político, lo simbólico y lo histórico. Tiene roce con el PJ bonaerense y va a pelear ese alineamiento", marca un intendente cordobés afín al oficialismo. "Schiaretti tiene el rol de encolumnar a los gobernadores detrás de Larreta", suma. Algo discutible: el gobernador de Córdoba críticó “a los porteños” en sus discursos políticos en la última semana.

Schiaretti busca realmente construir su propia proyección nacional, apelando a la idea del "Biden argentino": tiene 72 años. Pero Manzur, de buena llegada con la esposa de Biden, Jill, viene de ganar en su provincia por buen margen y podría lograr el apoyo de un sector importante del Frente de Todos como hipotético sucesor de Alberto.

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Maximiliano Sardi

Maximiliano Sardi

Editor de Internacionales.

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