Viernes 30 de septiembre, 2022

POLíTICA | 12-04-2022 12:51

La revancha de Felipe Solá: pasó de albertista a kirchnerista duro

El ex canciller renunció en septiembre, enojado con Alberto Fernández y Santiago Cafiero. Hoy tiene oficina en el Instituto Patria.

El ex canciller Felipe Solá soprendió a muchos al reaparecer esta semana secundando al senador kirchnerista Oscar Parrilli, en un cuestionamiento a la votación argentina en contra de Rusia en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU.

En el marco del seminario "Política, Planificación y Gobierno, Parrilli planteó que "Argentina debió abstenerse” de convalidar la suspensión de Rusia. “Apoyamos a los que están en contra nuestro" y recordó el apoyo de Rusia y los países que acompañaron a Putin en la ONU en la defensa de la soberanía argentina de las Islas Malvinas”, cuestionó el senador del Frente de Todos apuntando contra la gestión de Santiago Cafiero y la posición del albertismo.

"El gobierno de los EEUU a través de su embajador (Marc Stanley) se manifiesta orgulloso de la Argentina por su condena a Rusia. Sepan que el pueblo argentino se siente avergonzado. El anticolonialismo es un imperativo ético de quienes queremos Naciones Soberanas", tuiteó Alicia Castro, ex embajadora argentina en Venezuela.

Y Solá, que supo tener un lugar en el albertismo tras sumarse como canciller, renunciando a su candidatura presidencial en el 2019 (lo mismo que Agustín Rossi, uno que en contrapartida podría volver al gabinete), y solía mostrar posturas más alineadas con Washington (la línea de massismo) que con Venezuela, Cuba y Rusia, aparece hoy en las antípodas.

Es que su salida “desprolija” en septiembre pasado, tras la carta de la presidenta y la renuncia de Wado De Pedro que motivó luego el rearmado del gabinete nacional (en el que perdieron la silla más albertistas que cristinistas paradójicamente), lesionó la relación con el presidente y su entorno.

"La forma en que recibí la noticia, que fue un llamado de Cafiero, me pareció que no era la apropiada por una cantidad de razones y se lo hice saber al Presidente", explicó terminante Solá. Santiago Cafiero, que dejaba entonces su lugar como Jefe de Gabinete, le avisó por Whastapp que debía dejar su lugar para ocuparlo él.

Solá intercambio mensajes en El Salvador, en una escala en su viaje a México para participar en la Cumbre de la Comunidad de los Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), cerrando una negociación para presidir el grupo tras la presidencia de Andrés Manuel López Obrador: Alberto Fernández tenía previsto asistir a la Cumbre, pero la interna con Cristina Kirchner por la renovación del Gabinete lo obligó entonces a suspender.

"Yo estaba en un avión en El Salvador. Le pedí que no anunciaran la noticia así no quedaba desapoderado en México, pero la necesidad de anunciar el gabinete era muy grande, y me contestó que los tiempos eran distintos y que lamentaba mucho que así fuera", reveló Solá que llegó a México pero no asistió a la Cumbre y se recluyó en su hotel.

“Esto se decidió a las 10 de la noche porque no tenían dónde poner a Cafiero. En la escala lo llamo el mismo Cafiero para decirle que él iba a ocupar su lugar. Ni siquiera lo llamo el Presidente.  Ni la delicadeza de esperar a que vuelva”, confiaron cerca de Solá que en su reaparición dejó claro su molestia.

"Uno habla con el presidente cuando lo llaman. Y no volví a hablar. Con Cafiero fue por Whatsapp", reveló el ex canciller que agregó en contraste que Cristina Kirchner "no se juega por abajo, sino a la vista de la gente que los votó y eso tiene su valor". Un cambio de posición y de bando: hoy trabaja desde una oficina en el Instituto Patria, el bunker cristinista.

Y desde su entorno agregan: "Si Alberto puso a un funcionario cuestionado por la fuerza mayoritaria hay dos opciones: o es transitorio o no le importa la política exterior”. Lo dicen en referencia a Santiago Cafiero al que el kirchnerismo volvió a marcar esta semana como uno que debe dejar definitivamente el gabinete.

El nombre de Jorge Argüello, actual embajador en Estados Unidos y amigo del presidente, suena como reemplazo. Un cambio que no haría muy feliz al kirchnerismo pero en el que Albero Fernández no está dispuesto a ceder: Cecilia Nicolini -bendecida por su gestión de vacunas- aparecería como segunda opción.

 

 

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Maximiliano Sardi

Maximiliano Sardi

Editor de Internacionales.

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