Saturday 20 de April, 2024

POLíTICA | 27-03-2024 07:43

Mauricio vuelve

El ex presidente prepara su regreso al partido que fundó. Encuentro difícil con Karina Milei y cómo se enteró de la propuesta de Lijo para juez de la Corte.

El martes 19, Mauricio Macri empezó a quedarse formalmente con la presidencia del PRO. Con este movimiento, el ex presidente realiza una jugada a tres bandas. En primer lugar busca repurificar al PRO y devolverle una impronta personal, que en los últimos años se había perdido a manos de Horacio Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich. En segundo lugar, crea un cortafuegos para alianzas innecesarias con dirigentes con los que tiene una pésima relación, como el presidente de la UCR, Martín Lousteau, o su antecesor Gerardo Morales. Y tercero, la intención del ex presidente es realizar un trabajo fino para entablar un vínculo de confianza con Javier Milei y su hermana hermana Karina, con un solo objetivo: tratar de influir lo más posible en la gestión, de la que es hipercrítico por su nivel de parálisis, algo por lo que culpa a Nicolás Posse, el jefe de Gabinete. Del seguimiento que Macri recibe, casi semana a semana, sobre los nombramientos de Milei en el Poder Ejecutivo, surge que solo hay nombrados 700 funcionarios sobre los 3.500 que se necesitarían para que la gestión sea 100 por ciento mileísta.

Hasta ahora, el ex jefe de Estado no pudo influir todo lo que quiso. En despachos del PRO en el Parlamento dejan trascender que hubo una reunión entre Karina Milei y Macri y que no fue del todo buena. Hace dos semanas, él la visitó en Olivos. La secretaria general de la Presidencia lo esperaba junto a Posse, que hace las veces de gerente de Recursos Humanos, es muy desconfiado y por primera vez recibía una visita del ex presidente en un ámbito tan privado. El círculo íntimo de Macri lo había apodado “Bernardo”, por el amigo mudo del Zorro. Posse es uno de los que ofrecen mayores resistencias a sumar ex funcionarios de Macri al gobierno de Milei. En esa cruzada tiene el respaldo de Karina y de Santiago Caputo, es decir, la mesa chica del Presidente.

Al mando. Macri asumirá la presidencia del PRO el próximo 30 de marzo y junto con él también se anunció que su primo Jorge será el presidente del partido en la Ciudad de Buenos Aires, y Cristian Ritondo, en la Provincia.

En el Consejo directivo nacional del PRO, la vicepresidencia primera será para Soledad Martínez, la actual intendenta de Vicente López y mujer de confianza de Jorge Macri. La vicepresidencia segunda será para Damián Arabia, un bullrichista de los últimos años. La Secretaría General quedará a cargo de Facundo Perez Carletti, otro hombre de Macri.

Estos cambios dejaron reducida la influencia de Bullrich en el partido y muchísimo más la de Rodríguez Larreta, que desistió de poner dirigentes propios, los pocos que le quedan, en el Consejo nacional del partido.

El Consejo directivo se completa con los gobernadores Rogelio Frigerio, de Entre Ríos, e Ignacio Torres, de Chubut, quienes también serán los presidentes del partido en sus provincias. Estarán los intendentes Guillermo Montenegro, de General Pueyrredón, y Diego Valenzuela, de Tres de Febrero. A todos ellos también se sumaron Diego Santilli y María Eugenia Vidal, que cortaron el cordón umbilical con Rodríguez Larreta.

Macri sigue de cerca los vaivenes de la política nacional a diario con sus diferentes hombres de confianza: Fernando De Andreis, Jorge Triaca y Humberto Schiavoni, e incluso mantiene conversaciones semanales con Miguel Ángel Pichetto. Luego de resolver la negociación por la presidencia del PRO, el ex presidente se tomó un avión rumbo a Italia, donde brindará una clase sobre liderazgo en la Bologna Business School. Es la segunda vez que ofrece esta disertación para alumnos de esa institución. Cuando estaba en el avión se enteró de la propuesta del Gobierno para que el juez Ariel Lijo sea ministro de la Corte. No le cuentan todo.

Charlas. Una semana antes de viajar, Macri se reunió con Pichetto para conversar sobre el futuro legislativo de Milei y analizar qué posibilidades había de que se aprobara en Diputados el DNU del Presidente, que salió rechazado en el Senado. Todos acordaron que la mejor manera de abordar el tema es llevar a una sola sesión el DNU y la nueva ley ómnibus. Otra vez se espera una sesión maratónica.

Macri y Milei hablan con mucha más frecuencia de la que se conoce. A pesar de los rumores de fricciones, el libertario lo elogia en entrevistas y el ex presidente también da señales constantes de respaldo. Los asesores de Macri repiten que quiere ayudar a Milei pero evitar a toda costa dar la impresión de que está tomándole el Gobierno, porque comprende la potencia que tiene su imagen. Un colaborador de Macri suele usar un ejemplo para graficar el poder de daño que puede generar cualquier hipotético movimiento del ex presidente en el gobierno de Milei. “Mauricio es como un león en un jardín de infantes: todos miran, pero están esperando que se coma un chico”. Metáforas.

 

También te puede interesar

Galería de imágenes

En esta Nota

Rodis Recalt

Rodis Recalt

Periodista de política y columnista de Radio Perfil.

Comentarios