La reunión que Patricia Bullrich mantuvo el martes 3 de noviembre con un grupo de diputados nacionales y dirigentes de su confianza volvió a dejar al descubierto las tensiones que atraviesan a La Libertad Avanza (LLA). El encuentro, realizado en las oficinas que la senadora tiene en el barrio porteño de Palermo, fue interpretado como una demostración de autonomía política frente al núcleo de poder que integran Javier Milei, Karina Milei y Martín Menem.
Aunque desde el entorno de la exministra de Seguridad intentaron relativizar el significado de la convocatoria y descartaron una ruptura con el oficialismo, la difusión deliberada de una fotografía grupal alimentó las especulaciones sobre la construcción de un espacio propio dentro del Gobierno y sobre las aspiraciones políticas de Bullrich de cara a 2027.
La convocatoria reunió a una docena de diputados nacionales que mantienen un vínculo político con Bullrich desde su etapa en el PRO. Entre los participantes estuvieron Silvana Giúdici, Sabrina Ajmechet, Damián Arabia, Patricia Vásquez, Belén Avico, María Luisa González Estevarena, Alejandro Bongiovanni, Verónica Razzini, Lorena Petrovich, Carlos Almena, Mariano Campero y Martín Matzkin. También participaron el senador bonaerense Diego Valenzuela, el exdiputado Gerardo Milman y el legislador porteño Juan Pablo Arenaza. La diputada Laura Rodríguez Machado no pudo asistir porque se encontraba de viaje.

Uno de los elementos que más llamó la atención fue que la reunión no solamente se realizó, sino que sus protagonistas decidieron hacer pública una fotografía que rápidamente adquirió una dimensión política. El diputado Damián Arabia acompañó la imagen con el mensaje "Linda reunión con el grupo", una publicación que funcionó como una señal de cohesión entre los dirigentes que responden a Bullrich. El trasfondo de la convocatoria estuvo atravesado por una discusión que excede las diferencias personales y se relaciona con el funcionamiento político del oficialismo.
Dentro del sector de Bullrich existe un creciente malestar por el verticalismo de la conducción libertaria y por la falta de participación de los legisladores en las decisiones parlamentarias. Una de las dirigentes consultadas resumió el cuestionamiento con una frase contundente: "Acá no hay debate y los temas te llegan cocinados, los deciden una persona y media". La crítica apunta directamente al mecanismo de toma de decisiones que concentra el poder en Javier Milei, Karina Milei y los hermanos Martín y Eduardo Menem.
El reclamo no se limita a una cuestión de formas. Los legisladores cercanos a Bullrich consideran que el bloque necesita recuperar capacidad de discusión y participación en la elaboración de proyectos. También cuestionan que los dictámenes parlamentarios lleguen a las comisiones sin suficiente debate previo. "Es momento de empezar a plantear un debate, una discusión sobre las formas y el método político, que es demasiado verticalista", sostuvo una fuente del entorno de la senadora.

En el plano económico, Bullrich también viene construyendo un discurso con algunos matices respecto de la comunicación oficial. La senadora celebró el anuncio del ministro Luis Caputo sobre la suspensión de embargos a las pequeñas y medianas empresas, pero aprovechó para recordar que venía reclamando medidas concretas frente a las dificultades que atraviesan esos sectores.
En su cuenta de X escribió: "En un momento difícil del proceso de estabilización, hacen falta medidas concretas que ayuden a mover la economía, sin volver a las recetas del gasto descontrolado ni al plan platita". Y agregó que los resultados del programa económico deben llegar a todos. Su planteo contiene un doble mensaje: ratifica el rumbo general del Gobierno, pero advierte que la estabilización no alcanza si no se traduce en una mejora perceptible para empresarios, trabajadores y familias.
La discusión económica se conecta, además, con las declaraciones que Bullrich había realizado en el programa Solo una vuelta más, por TN, donde reclamó acelerar los resultados de la gestión y "prender los motores que faltan". La exministra considera que el Gobierno necesita escuchar con mayor atención los reclamos de los sectores productivos y acelerar las respuestas frente a las dificultades cotidianas. Esa posición introduce una diferencia de diagnóstico con algunos funcionarios que sostienen que el programa económico debe continuar sin modificaciones sustanciales.
Otro dato político significativo fue la suspensión de la reunión habitual de la Mesa Política del Gobierno, que debía realizarse el mismo martes. La coincidencia entre la cancelación de ese encuentro y la fotografía de Bullrich con sus legisladores alimentó las interpretaciones sobre una disputa por los espacios de decisión dentro de LLA. En paralelo, Martín Menem había salido a despejar cualquier especulación sobre una candidatura presidencial alternativa y había afirmado: "El único candidato de La Libertad Avanza es Javier Milei".
En definitiva, la fotografía de Palermo funcionó como una demostración de poder interno y como un mensaje hacia Karina Milei y Martín Menem: la senadora pretende tener mayor participación en las decisiones del oficialismo y no limitarse a acompañar definiciones tomadas por otros. La disputa, por ahora, continúa dentro de La Libertad Avanza, pero la posibilidad de que Bullrich construya un liderazgo con proyección hacia 2027 ya forma parte de las tensiones centrales del espacio.















Comentarios