Una planilla de ingresos volvió a poner bajo la lupa el vínculo entre Jonatan Viale y Javier Milei. Ari Lijalad publicó en X el registro de una visita del conductor a la Quinta de Olivos junto con su familia. El documento tiene una fecha precisa: 16 de marzo de 2024. Aunque el periodista lo difundió el 15 de octubre de 2026, el encuentro ocurrió durante los primeros meses del Gobierno.
El detalle está en los horarios. Bajo el encabezado de Casa Militar y la Dirección de Seguridad de la residencia presidencial, la planilla consigna el ingreso a las 19.46 y la salida a las 00.19. La permanencia fue de cuatro horas y 33 minutos. Viale aparece como Jonatan Goldfarb, su nombre y apellido legal, junto con su esposa. Los otros dos renglones tienen los datos personales tachados.

“Viale cenando con Milei en Olivos. Para tener contexto cuando lo escuchen”, escribió Lijalad. También aclaró que Goldfarb es el apellido real del conductor. El registro clasifica los ingresos como visitas y deja asentado que los cuatro entraron y salieron a la misma hora. La imagen expone el movimiento de esa noche, aunque no detalla el contenido de las conversaciones.
La cena familiar ya había sido informada por El Destape el 28 de junio de 2024. Según aquella investigación de Lijalad, la documentación se obtuvo mediante un pedido de acceso a la información pública. El medio identificó los dos registros ocultos como los de los hijos menores de Viale y describió la comida como un encuentro del Presidente con el periodista, su esposa y los chicos.
Ese antecedente se suma a otra reunión en Olivos, el domingo 3 de marzo de 2024. El Destape informó que se extendió desde alrededor de las 20 hasta la una de la madrugada. Entre los asistentes figuraban Esteban Trebucq, Horacio Cabak y Marina Calabró, además de Juan Carlos de Pablo, Alberto Benegas Lynch y el encuestador Juan Mayol.
Viale contó luego su versión de aquella noche en un pase con Marcelo Longobardi, por Radio Rivadavia. Dijo que esperaba una charla periodística reservada con el mandatario, pero se encontró con un grupo de invitados y una función de ópera en el microcine. “Yo fui por engaño”, sostuvo. Según relató, quería ver a River y terminó mirando al Presidente acompañar la música con los dedos.
Son dos encuentros distintos: la reunión grupal que Viale relató en la radio y la visita familiar documentada trece días después. La nueva publicación vuelve sobre esa cercanía y plantea otra discusión sobre la distancia entre el entrevistador y el poder al que cubre.














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