En el ciclo conducido por Laura Di Marco para La Nación +, Daniel Scioli tuvo un momento de curiosa repercusión cuando eludió una pregunta de la periodista sobre su posición con respecto a Claudio Chiqui Tapia y Pablo Toviggino. Ante el incómodo tema planteado por la periodista, el secretario de Turismo, Ambiente y Deporte desestimó la comunicación aduciendo de que se había cortado la llamada y justificó la finalización del reportaje por qué debía "ir a comer".
Las redes sociales no perdonaron la anecdótica actitud del funcionario libertario y ex candidato presidencial kirchnerista. En el universo virtual y digital, los memes se hicieron presentes con la cara del ex motonauta. Una serie de imágenes que se compartieron junto con otros actores del tópico consultado como las de presidente de la AFA y el tesorero de la asociación.
Consultado en Mar del Plata por la periodista televisiva sobre las denuncias de presuntas irregularidades financieras, entre ellas el uso de sociedades “fantasma” en Estados Unidos para facturar servicios a la AFA por millones de dólares, cuestión que generó una causa penal en curso, Scioli respondió con evasivas y generalidades. Aludiendo a que ya había “fijado posición al principio de todo esto” , Scioli remitió a su “visión del fútbol argentino en el mundo”, sin hacer comentario específico sobre los hechos denunciados ni sobre la conducta de los dirigentes involucrados.

Este silencio o reticencia para ofrecer un juicio más directo contrasta con la historia de cruces previos entre Scioli y la AFA, particularmente en torno al debate por las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD) que impulsa el gobierno nacional, en el que el exgobernador bonaerense defendió la propuesta oficial y cuestionó la resistencia de la AFA liderada por Tapia y su entorno. En ese contexto, Scioli ya había tenido expresiones críticas a la actitud de la asociación frente a la herramienta de inversión privada en los clubes, marcando diferencias de enfoque antes de que estallara el escándalo judicial.
Periodistas y analistas que cubrieron el episodio destacaron la incomodidad del funcionario ante la cuestión AFA, interpretando su salida rápida del aire y su falta de definiciones claras como una manera de evitar comprometerse públicamente en un conflicto que ha tomado visibilidad judicial y mediática, especialmente dado su pasado vinculado al entorno deportivo y su rol actual en el Gobierno.














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