Jueves 15 de abril, 2021

POLíTICA | 27-01-2021 10:25

Las vacaciones de Vidal: playa con Sacco y rumores de candidatura

Suena como para diputada en Provincia y Capital, pero, aunque la apuran, no se define. Libros y mates con su novio.

Por un lado estaba María Eugenia Vidal, sentada en una reposera en Cariló. La acompañaba su novio, el periodista “Quique” Sacco, que, a diferencia de la ex gobernadora, se acordó de llevar un libro a la playa. Compinches, ella se lo pidió prestado por la jornada y lo leía con los pies en la arena. Vistos desde lejos, uno al lado del otro en una carpa del balneario Heminghway y tomando mate a pesar del calor, parecían una pareja más de las miles que descansaron en la costa atlántica. Aunque luego se dieron una vuelta por el sur de nuestro país, antes de volver a la selva de cemento.

Por el otro lado está todo lo que se dice de Vidal. Que se va a presentar en las próximas elecciones, que no, que quiere ser Presidenta, que Horacio Rodríguez Larreta la quiere de sucesora en la Ciudad, que ella quiere ese puesto pero el jefe de Gobierno tiene otros planes, que puede buscar su revancha en la Provincia de Buenos Aires, que no están dadas las condiciones, entre otros cientos de intrigas y debates palaciegos tanto en la oposición como en el oficialismo. Ambas imágenes, comparadas desde la orilla y con Vidal en una malla enteriza negra quemándose al sol, parecen incompatibles. Quizá sean distintas solo en apariencia: los que la conocen dice que está a poco de tomar una decisión trascendental sobre su futuro. Y tal vez en eso estaba pensando cuando NOTICIAS interrumpió la última tarde de sus vacaciones.

“Si me van a hacer fotos avisen que me pongo el gorro”, dijo Vidal, algo coqueta. Un recorrido corto desde la carpa hasta la orilla, tres disparos de la cámara, un saludo cordial y no más: la ex gobernadora, como viene haciendo desde que a fines del 2019 dejó el cargo, no quiere hablar ni dar entrevistas. “Menos en estos tiempos tan complicados”, aclara.

Noticias: ¿Pero está analizando presentarse en las próximas elecciones?

María Eugenia Vidal: No es el momento de hacer definiciones. Tampoco es que creo que mi futuro solo depende de la política, tuve vida antes y después de la misma. No quiero presentarme porque sí, si lo hago será porque creo que puedo aportar.

Vidal sonríe, se sienta y se saca el gorro. Acomodada en la reposera, sentada junto a su novio, con el que acaba de cumplir un año de relación, regresa al modo vacaciones y con cortesía da por terminada la breve conversación playera. Y los cientos de intrigas y debates palaciegos, tanto en la oposición como en el oficialismo, vuelven con la fuerza de una tromba marina.

Sinceramente. Vienen siendo tiempos movidos para la ex gobernadora. Su regreso al llano, luego de dejar el cargo, tuvo de todo: se contagió de Covid, tuvo que estar aislada sin sus hijos, y se pasó gran parte del año escribiendo. Durante seis meses, se sentó frente a una computadora y luego envió el texto a la Editorial Sudamericana, la misma que publicó el libro de Cristina Kirchner. La obra aún inédita de Vidal  será sobre ella misma: un repaso de sus cuatro años de gestión, el primero luego de dejar el cargo y algunas reflexiones sobre el futuro. Se espera que esté en marzo en las calles, ocasión que Vidal aprovechará para levantar su perfil y probablemente para definir su posible candidatura.

Quizá para prepararse para un 2021 igual de movido es que se tomó unas largas vacaciones en enero. Las primeras dos semanas las pasó en Cariló, junto a su hijo mayor y los hijos de Sacco, y luego la pareja planeaba ir a la Patagonia. “Todo pagado del bolsillo de ella”, aclaran en su entorno, con los ingresos que tuvo entre las charlas privadas que da, el libro y las clases en la Universidad Di Tella y la Austral. Fueron quince días en la playa en los que Vidal hizo esfuerzos para mantenerse alejada de la política en general y de los políticos en particular. Apenas compartió una reunión con el intendente local, Martín Yeza, al que visita siempre que viene. Cristian Ritondo, en una entrevista reciente con NOTICIAS –en la que aseguró que le gustaría que ella fuera “candidata a Presidenta”–, contó que Vidal estuvo a punto de ir a un asado junto a él, Yeza y Larreta, a quien al día siguiente se le confirmó el Covid positivo. Cerca.

Con el que Vidal también tuvo una breve comunicación fue con Mauricio Macri. Se vieron antes de que terminase el año y para las fiestas intercambiaron mensajes y una llamada. La relación parece haberse encauzado nuevamente. Es que, aunque evita los títulos y las entrevistas, y puede engañar a más de uno entre mates, libros y descansando junto a Sacco en la playa, la ex gobernadora está más que activa. A fin de año monitoreó muy de cerca la votación del Presupuesto bonaerense y hasta cruzó algún mensaje con su sucesor, Axel Kicillof. “Cambiemos se puede dar el lujo de perder las elecciones en la Provincia, pero María Eugenia no. Si se presenta allí y pierde, se terminó”, dice un ex funcionario suyo que tiene contacto frecuente. Ahí está el dilema.

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Juan Luis González

Juan Luis González

Periodista de política.

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