Thursday 22 de October, 2026

RESTAURANTES | 12-10-2026 13:35

CupHouse: café de especialidad entre cisnes y rascacielos

La Reserva Ecológica ya tiene su cafetería de autor. Granos trazables, medialunas rellenas y brunch de fin de semana, a metros de Puerto Madero y las Nereidas.

Toda gran ciudad tiene su pulmón, y el de Buenos Aires respira a orillas del río. La Reserva Ecológica Costanera Sur es nuestro Central Park con acento argento: unas 350 hectáreas de lagunas, juncales y pastizales donde los ceibos y los sauces criollos enmarcan, a lo lejos, el skyline de Puerto Madero. Basta un paso para cambiar el ruido del tránsito por el vuelo de las garzas, el deslizarse elegante del cisne de cuello negro o la siesta de un lagarto overo al costado del sendero. Más de trescientas especies de aves eligen este humedal, y los coipos asoman entre las totoras con una naturalidad que sorprende a cualquier visitante. Allí, con el río como horizonte y la ciudad como telón de fondo, abre CupHouse, la nueva cafetería de especialidad que convierte la pausa en parte del paseo.

Discreción con distinción

La primera virtud del lugar es la discreción, la segunda es la elegancia. La casa no compite con el paisaje: lo acompaña. Su paleta de verde profundo y ocre evoca la distinción serena del old money, ese lujo que no necesita levantar la voz, y dialoga con naturalidad con los tonos de la Reserva. Es un espacio pensado para distintos momentos del día, tan apto para la parada breve del ciclista como para una sobremesa sin reloj.

CupHouse

El proyecto llega de la mano de Diego Kolankowsky, fundador de la marca, como parte del programa porteño que concesiona espacios gastronómicos en parques y plazas. La inspiración declarada son las cafeterías de Nueva York, con su mezcla de eficiencia y pertenencia, pero el acento es inequívocamente local: en la vitrina, los bizcochitos de grasa y el chipá conviven con el avocado toast sin pedir permiso. La ambición es clara: crecer, con una segunda sede ya anunciada en el Jardín Botánico Carlos Thays, sin que la taza pierda en el camino lo que la distingue.

CupHouse

El método detrás de la taza

Y lo que la distingue es el café. CupHouse trabaja con granos seleccionados por calidad y trazabilidad, procesados en un tostador certificado por Project Origin, firma de comercio de café verde que trabaja directamente con productores de más de diez países. La casa lo resume en su CupHouse Coffee Method: recetas definidas, equipamiento de precisión, capacitación permanente y control en cada preparación. Traducido al lenguaje del bebedor, significa que el flat white de un martes a la mañana debería ser idéntico al de un domingo de multitudes.

CupHouse

La carta propone dos orígenes con funciones precisas. El Classic, de Brasil, redondo y chocolatoso, sostiene los cafés sin leche: un espresso de cuerpo amable, un americano sin aristas. El Nicca, de Nicaragua, dulce y frutal, se reserva para las preparaciones con leche, donde su acidez delicada dialoga mejor con la textura cremosa. Es una decisión de barista, no de marketing, que encuentra su prueba más honesta en el flat white. La leche puede ser entera, descremada, de almendras o de avena sin costo adicional, un gesto de hospitalidad que todavía escasea. Quien prefiera lo goloso encontrará lattes saborizados de avellana, caramel, chocolate o pistacho. Para los curiosos, hay matcha latte, tés en hebras de Akasha y hasta mate cocido, guiño local que se agradece.

CupHouse

Vitrina porteña, horno de oficio

La pastelería conversa con la tradición sin solemnidad. La medialuna rellena de dulce de leche, pastelera o Nutella es la tentación inmediata, y el alfajor marplatense XL confirma que la nostalgia también se hornea. Del lado contemporáneo aparecen el cheesecake de pistacho, apto keto y sin TACC, un key lime pie que promete frescura cítrica y las Cupkies, cookies con chips de chocolate cortadas en formato de papas fritas, para hundir en un shot de dulce de leche. Es la travesura de la carta y probablemente su futura firma.

CupHouse

En lo salado, la cocina apuesta a lo simple bien ejecutado: el tostado CupHouse de jamón y queso en pan de miga, un chipá relleno de queso y cebolla caramelizada, huevos revueltos con tostadas, avocado toast y una ciabatta de jamón crudo y rúcula con tomates secos que justifica por sí sola el almuerzo. Los combos son astutos y el brunch para compartir de sábados y domingos está pensado para quedarse.

El paseo completo

La mejor manera de llegar es caminando. El recorrido puede empezar frente a la Fuente de las Nereidas, la obra monumental de Lola Mora que alguna vez escandalizó a la ciudad y hoy custodia la Costanera Sur. A pocos pasos espera el Museo de Calcos y Escultura Comparada Ernesto de la Cárcova, un tesoro secreto que reúne réplicas de obras maestras universales. Después, la Reserva y sus senderos hacia el río, con binoculares y paciencia. Y en algún punto, la taza.

CupHouse

CupHouse abre de martes a domingos y feriados, de 8 a 18, y desde noviembre extiende su horario hasta las 19, justo a tiempo para los atardeceres largos. Pocas ciudades ofrecen el lujo de tomar un café de nivel internacional entre cisnes y juncos, con las torres recortadas en el horizonte. Buenos Aires, ahora, es una de ellas.

por M.S.

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