SHOWBIZ | 15-10-2021 08:43

Un nuevo refuerzo para el fútbol argentino

Volvió el público a los estadios y se reactivaron los debates. El posicionamiento del torneo local para atraer inversiones.

Vivimos una época de grandes transformaciones en el mundo del entretenimiento. El contenido en vivo, el deporte, y más precisamente el fútbol, continúa en su evolución hacia una verdadera plataforma de contenidos. Los principales embajadores, los verdaderos protagonistas, los jugadores de fútbol comienzan a abrirse al juego del real time, de la colaboración, de la inversión en negocios periféricos, y a tener un rol artístico o empresarial en algunos casos más importante fuera, que dentro de la cancha.

En esta línea, los clubes de fútbol, que son los principales tenedores de audiencias, corren con la ventaja de que en tiempos de segmentación y campañas de performance, cuentan con un público súper fanatizado y comprometido con ellos, y por decantación, con las marcas con las que trabajan. Pero en nuestro fútbol principalmente, le sumamos un elemento, que aunque un tanto incontrolable, es el de mayor agregado de valor de este ecosistema: el público.

Handicap

La pandemia, en su versión más extensa, nos ha permitido ver más claramente la importancia que tiene la presencia de los hinchas en nuestro deporte. No solamente en términos de colorido, si no también en la generación de un espacio atractivo para medios nacionales e internacionales, y por ende, para las marcas, generadores de contenido y empresas que decididan a pisar fuerte en la región. Todos ven al fútbol como un gran potencial de amplificación.

Es por eso, que la vuelta de la gente a los estadios, no solamente potencia el negocio que sucede en el día de partido (entradas, merchandising, gastronomía y servicios en el estadio: ver recuadro), si no también le aporta una cuota diferencial versus otras ligas del mundo.

Todos y cada uno de los torneos tienen su diferencial, que se transforma en valor cuando los equipos e instituciones involucradas, respetan, potencian y celebran de común acuerdo, eso que los hace diferentes. Como un norte a seguir para potenciarse en conjunto.
El fútbol inglés, con estadios, campos de juego y equipos de primera línea, se posiciona como líder. El italiano y el español, en una segunda, donde conviven equipos con grandes estrellas, y a los que se les suma una gran cantidad de jugadores internacionales que los convierten en una especie de torneos “cosmopolitas” que le dan la bienvenida a simpatizantes de todas partes del mundo.

En una tercera, encontramos al torneo alemán y al francés, que otorgan una buena cuota de nombres propios en equipos de gran poderío económico (el PSG y el Bayern Munich como ejemplo). Y ya en una cuarta categoría, Argentina compite con las ligas de Brasil, Holanda, Portugal, México y alguno más según gustos específicos. El torneo local tienen historia, galardones, cantera, y según las etapa económica en que se haye, equipos poderosos.

Diferencial

Pero el argentino es el único de ellos que tiene un gran valor diferencial en el público. Los hinchas argentinos probaron en año pasado estar entre los más fieles del planeta. En River, el 85 por ciento de los socios siguió pagando. Y tuvo 17 mil altas a través de una campaña en redes sociales bajo el lema “Tu Momento de Ser Socio”.

En Boca, la morosidad entre sus 220 mil socios, entre activos, vitalicios y adherentes, fue de sólo un 6%. En Estudiantes a penas se dio de baja un 3%. Argentinos Juniors y Racing perdieron un 16%. Y en San Lorenzo emigraron 8 mil socios desde la aparición del Covid, pero pudieron contener el sangrado con una campaña de marketing que agitó el aguante al club.

Hoy, con estadios que colman su capacidad permitida en diferentes categorías, clásicos importantes en todas las regiones, hinchadas, cánticos o otros condimentos, cada partido es un espectáculo. Y esa es la búsqueda de consenso general que se debe lograr si se quiere sostener y potenciar el fútbol local. En la industria del deporte se coincide, hoy más que nunca, que eso que nos hace únicos, radica en nosotros mismos.

Toda esa pasión, si se logra controlarla y encausarla (evitando episodios violentos por supuesto: allí se reavivó el debate para que vuelva el público visitante a las canchas), respetando ciertas y determinadas normas, puede ser la catapulta para que un fútbol en crisis, genere un movimiento internacional de preponderancia.

Uno atractivo para cualquier espectador del mundo, que posicionado frente a un televisor, decide invertir tiempo frente a la pantalla para pasar un momento de espectáculo visual por fuera de formatos preestablecidos de contenido. Con un torneo tan equilibrado, donde múltiples clubes pueden aspirar al título, la liga local se vuelve más interesante en épocas donde ya sabemos -casi siempre-, cómo termina la película: las ligas europeas repiten año tras año a sus consagrados. 

Espectáculo

La TV, a través de recientes acuerdos comerciales, brinda una estructura similar y de disponibilidad, como sucede en la mayoría de las ligas en el mundo, con el streaming y los canales digitales aún por acomodar su rol: la intimidad del vestuario contada por su protagonistas, la conferencia de prensa desde otro ángulo, los vivos de Instagram de los jugadores desde el costado de la cancha, y otras propuestas más, ya se prueban como ingredientes extra para sumar a la experiencia y a la facturación publicitaria.

Grandes inversiones se traducen lógicamente en grandes apuestas, y requieren de grandes cambios en el medio. Lograr atraer a públicos más jóvenes significa salirnos del “matar o morir” o del “todo o nada”, para entrar en el mundo del espectáculo deportivo, en donde ganar, perder o empatar, son variables esperables cada fin de semana. Y donde gana, no solamente el que se lleva los tres puntos, si no el que más preponderancia, orgullo y relevancia genera a nivel local, regional y por qué no, mundial.

En este sentido, aún hay mucho camino por recorrer. Y la vuelta del público a los estadios tras una ausencia prolongada, permitió repensar algunos actores importantes del fútbol, el lugar que puede tener torneo local y sus clubes en el mundo.

 

Por Martín Noya

Director Creativo de EstudioLibra

por Martín Noya

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