TELEVISIóN | 19-02-2020 18:02

Una invitación a disfrutar

“Bienvenidos a bordo”. Entretenimiento. Lunes a viernes a las 21.30 por El Trece. Conducción: Guido Kaczka.

**** (CUATRO ESTRELLAS) A esta altura, los programas de entretenimientos a cargo del popular actor Guido Kaczka son un clásico no sólo de la pantalla de El Trece sino de la televisión argentina. La aseveración no es exagerada. Basta ver que, a poco de finalizar la temporada pasada con el exitoso “Otra noche familiar”, a fines de enero volvió al prime time con el estreno de “Bienvenidos a Bordo”, producido por Kuarzo.

Si bien algunos segmentos resultan conocidos por su público, sobre todo el ping pong de preguntas y respuestas o el despliegue de habilidades físicas; también hay que reconocer la deslumbrante y fastuosa escenografía que incluye hasta la reproducción de un avión en medio del estudio.

Cada noche, varios concursantes demuestran sus conocimientos o buena memoria, porque al momento de inscribirse para participar, en la página web del canal, se les facilita el listado completo de los distintos interrogantes y sus correspondientes y correctas réplicas.

En todos hay codiciados premios desde un set de compras para una cadena de supermercados o una casa de electrodomésticos, dinero en efectivo, con una suma de cinco ceros; hasta un viaje cuyo destino varía: a mayor complejidad de los interrogatorios, es más atractivo y lejano.

La mecánica de cómo presentar los distintos juegos varía y, a veces, para mantener el suspenso o el ritmo, suceden simultáneamente, porque las emisiones son en vivo. El conductor menciona la hora para dar cuenta de este importante detalle que da más adrenalina a la audiencia y a los jugadores. Están las tradicionales puertas donde emergen los postulantes: por ejemplo, en el set de “Los parecidos famosos”, resultó llamativo el calco de Lionel Messi.

Asimismo, como ya venía presentando en el ciclo anterior, el cuestionario implica que, si un participante responde mal, su pareja cae a una pileta de natación. Algunas veces intervienen duplas mediáticas. Otras, en lugar de caer al agua, lo hace en una sustancia que simula ser combustible. En cualquier caso, a la persona se le proporciona una vestimenta especial.

De todos modos, las diferentes secciones son una excusa para el encuentro entre la gente y el carismático Kaczka, dueño de una simpatía arrolladora, a quienes los primeros llaman por su nombre. Es que la autenticidad y calidez de ese vínculo se vuelve muy atractivo y también ameniza.

Nuevamente, Guido logra que el concepto familiar cobre varios sentidos. Por un lado, quienes se reúnen a verlo en sus casas. Por otro, la cercanía y empatía con los presentes en el piso. En suma, una invitación a disfrutar.

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Alejandro Ullúa

Alejandro Ullúa

Periodista crítico de televisión.

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