Personajes / 13 de noviembre de 2017

Hermenegildo Sábat: “Esta profesión no es para ganar amigos”

Por Valeria García Testa | Fue distinguido con el Konex de Brillante y expone una retrospectiva de sus obras. CFK y las críticas por su dibujo de Maldonado.

Fotos: Juan Ferrari.

Tomó dos decisiones poco habituales en el periodismo: por un lado, no hablar ni escribir; por el otro, no ocupar puestos de poder. Hermenegildo Sábat se convirtió en un abstemio de palabras y de cargos. Pero es un adicto a crear imágenes potentes. Sus dibujos editorializan. Está convencido de que la confusión empieza con las palabras, por lo que se refugia (y desata) en sus trazos. Se autodefine periodista. También es artista plástico, docente, caricaturista político, fotógrafo y músico aficionado. Viene acumulando honores. Algunos de ellos: en 2005 recibió el premio Homenaje de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano de manos del propio Gabriel García Márquez; en 2013 fue elegido presidente de la Academia Nacional de Periodismo; en 2015 le otorgaron el Doctorado Honoris Causa en la UBA; y en 2017, acaba de ganar el Konex de Brillante. Hasta el 19 de noviembre expone una retrospectiva de cien obras en el Museo del Humor, donde ahora está sentado. Su cuerpo robusto se agiganta en una silla de plástico en la que espera pacientemente comenzar la entrevista.

Noticias: Cada vez más premios, ¿hay un techo para una persona como usted?
Hermenegildo Sábat: Sí, el premio al más imbécil (se ríe).

Noticias: ¿Qué implica ganar el Konex de Brillante?
Sábat: No quiero ser un energúmeno, pero no me cambia, es difícil admitirlo.

Noticias: Quizás lo difícil sea sentir eso en forma genuina.
Sábat: Es que estoy preocupado por lo que tengo que hacer, no por ese tipo de cosas que se refieren a otra parte de mi vida.

Noticias: ¿Qué es lo que tiene que hacer?
Sábat: Pensar qué tengo que dibujar o pintar, vivo pensando en eso, me preparé para eso. No voy a vivir toda la vida, soy un tipo grande, octogenario.

Noticias: ¿Cómo se ve la vida a los 84 años?
Sábat: De la misma manera. Pero los dibujos son diferentes.

Noticias: ¿Qué ganó o perdió en el trazo?
Sábat: No sé qué, hay días en los que se te ocurren cosas y otros que no y lo tenés que hacer también. Hace años, la revista Time publicó una nota de tapa sobre los caricaturistas. Me citaron diciendo que mi trabajo era como el pianista de cabaré, que en medio del ruido tiene que seguir tocando y procurar no equivocarse. Ese es mi trabajo.

Noticias: Pero a diferencia del pianista que toca la misma melodía, usted no trabaja en piloto automático, ¿o sí?
Sábat: (Se ríe) No. El trabajo mío depende de muchas cuestiones. Cuando se juntan varias, ahí puede haber más posibilidades de un comentario gráfico.

Noticias: ¿La reflexión que hace en las ilustraciones se racionaliza primero o nace mientras dibuja?
Sábat: Surge en la medida en que estás acostumbrado al diálogo con las imágenes. A veces me tropiezo con mis limitaciones. Vivo preocupado porque se sigan ocurriendo cosas.

Noticias: Pero ha dicho que no tiene miedo a la página en blanco.
Sábat: Mi terror es repetirme.

Noticias: ¡Ve que no es como el pianista del cabaré! ¡A ese no le importa hacer las mismas melodías!
Sábat: Claro… pero tiene que tocar las notas correctas.

Noticias: A principios de año, Cristina Kirchner lo acusó de hacer violencia de género simbólica y fomentar así la violencia física contra las mujeres. En su dibujo, le había cruzado la boca con una cruz. Debe haberse sentido afectado porque le contestó con una carta pública, algo que no hizo en otras situaciones.
Sábat: Me arrepentí solamente de hacer un dibujo, el de José Ber Gelbard (el ministro de Economía de Perón). Lo hice al tipo con todos los huevos rotos y un martillo, es decir: rompiendo los huevos prácticamente. Sufrió mucho y me hizo mal porque no uso mi profesión para congraciarme simpáticamente con la gente.

Noticias: ¿Y para atacarla?
Sábat: ¡Tampoco! Ni para sacar ventaja. Es antipático pero esta profesión no es para ganar amigos. Esta profesión la aprendí naturalmente, nunca me sentí victimario de gente, aun cuando en algunos casos sí procedí como correspondía, no voy a decir cuáles ni cuándo.

Noticias: ¿En qué sentido dice que procedió como correspondía?
Sábat: Juzgando a través del dibujo.

Noticias: Ese es su trabajo, sino se hubiera dedicado a hacer historietas y a crear personajes, ¿cierto?
Sábat: Respeto el comic pero mi trabajo es periodístico.

Noticias: ¿Por qué le afectó que Gelbard se sintiera mal?
Sábat: Porque me enteré, muy raras veces me entero de las reacciones.

Noticias: En el caso de CFK también supo de sus descontentos.
Sábat: Su reacción fue ante una multitud. Cobró otra dimensión.

Noticias: Y usted dijo que no la dibujaría más.
Sábat: Eso fue en chiste.

Noticias: ¿O una amenaza de serle indiferente?
Sábat: Lo dije y lo firmé pero…

Noticias: Asegura que con sus dibujos intenta provocar una reflexión y una sonrisa. ¿Maneja ciertos límites o el humor no tiene que tenerlos?
Sábat: Hay códigos que respetar. Es una palabra que no me gusta, pero siempre hay que tener presente qué cosas se pueden hacer.

Noticias: Eso va cambiando socialmente, ¿no?
Sábat: Hace unos días hice un dibujo de Maldonado (Santiago) que era una repetición de la fotografía, no puse nada de juicio de valor, y la gente se molestó. Quizás existe un error de generalización, creo que le llaman paralogismo, y porque hago eso entonces el dibujo de Maldonado tiene que ser… no. La interpretación queda en la gente. Pero no trato de hacerme el niño bueno.

Noticias: La crítica fue que lo había demonizado.
Sábat: No, no le puse nada, hasta era un pésimo dibujo.

Noticias: Pero las cejas las tenía en un gesto particular…
Sábat: No, me valí de la foto. No conocí a Maldonado así que puede ser una equivocación.

Noticias: De hecho define a la experiencia como a una sumatoria de errores.
Sábat: Así es.

Entró a la profesión mirando las obras de su abuelo, caricaturista político y pintor, a quien no conoció porque murió un año antes de que él naciera. Publicó su primer dibujo a los 15 años en el diario El País de su Montevideo natal. Después trabajó en el periódico Acción y volvió a El País. En 1966 le propusieron ser secretario general de ese diario y no aceptó. “¿Por qué dije que no? Porque esos cargos tienen una parte de asociación implícita con la empresa. Eventualmente iba a tener que avalar la expulsión de algún compañero y no estoy preparado para eso. Entonces me vine a Buenos Aires”. Se radicó en este país con su mujer y sus hijos, Rafael y Alfredo. Su madre era porteña y él no tardó en nacionalizarse. Aunque no fue tan simple hacerse de un lugar profesional.

Noticias: Esperó mucho por el puesto en el diario La Opinión.
Sábat: Fueron cinco años después de llegar. Al principio, estuve varios meses sin trabajo.

Noticias: ¡Y venía de tener mucha responsabilidad profesional en Montevideo!
Sábat: Sí, pero acá la gente no se entera de tu vida y tenía que golpear puertas. Pero después tuve suerte también, como corresponde.

Noticias: ¿El reconocimiento pesa en las espaldas?
Sábat: No, me aburre (se sonríe). Pero no puedo ser desagradecido, no soy una bestia. Tengo que agradecer que se me hayan dado las circunstancias como para que la gente crea que soy capaz de recibir esas cosas. Y de no frustrar a la gente.

Noticias: ¿Por qué cuando se enteró del Konex dijo que esperaba que ayudara a otros a trabajar con ilusión?
Sábat: En España hablan de que algo les hace ilusión… Sí, que trabajen con la ilusión de que pueden ser reconocidos por lo que hacen.

Ni bien se levanta cada día a las 7 de la mañana, pone música. Más tarde, sale para la redacción de Clarín, como desde hace 44 años. En su oficina, unos pocos metros cuadrados bien iluminados por luz natural, trabaja rodeado de fotos de gente con la cual simpatiza: Cortázar, Piazzolla, Charlie Parker, Baudelaire o Borges, entre otros.

Noticias: ¿En algún momento le dijeron que su ilustración no sería publicada?
Sábat: En Clarín, nunca. He tenido suerte. El diario puede salir sin mis dibujos, entonces si un día no les gustó, no lo pusieron y eso no significa censura ni un arrebato ni persecución.

Noticias: ¿Y cambió un dibujo a pedido de alguien?
Sábat: No, definitivamente no pasó eso.

Noticias: Durante la Dictadura Militar estuvo “chupado” tres horas. ¿Se sintió en riesgo de vida por la profesión?
Sábat: No era la persona que buscaban. Pero nunca pensé eso, no soy fatalista y tampoco me tomo muy en serio. Vivo tranquilo. Mi preocupación mayor es qué disco voy a escuchar a la mañana.

Noticias: La música forma parte indiscutible de su vida.
Sábat: Sí, por suerte.

Noticias: Quizás sea una especie de reemplazo de las palabras.
Sábat: Puede ser.

Noticias: Es muy atípico decidir hacer periodismo sin palabras.
Sábat: Lo que pasa es que acá la gente se pelea por palabras y no por ideas.

Nada más que hablar.

Valeria García Testa
@valgarciatesta

 

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