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Sociedad / 8 de septiembre de 2018

Showmatch y el rating familiar: la nueva moda de la tevé

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El noviazgo juvenil entre Juanita y Toto, los hijos de Marcelo Tinelli y Florencia Peña, ya se convirtió en tema de Showmatch.

El formato reality se consolidó en la TV local como uno de los géneros más consumidos. Desde su irrupción, estos programas no pararon de poblar la pantalla chica en sus diferentes versiones. Personas ignotas o poco reconocidas haciendo cualquier cosa ante el lente de una cámara en busca de un rápido acceso a la fama a cambio de vender su intimidad y hacer de su día a día un espectáculo televisado. Sin embargo, en épocas de bajo encendido y con los televidentes buscando cosas nuevas, esto cambió. No porque los realities hayan desaparecido, sino porque en pos de obtener un buen número de rating, son las estrellas las que deben arremangarse y exhibir su intimidad.

Parientes. El Bailando es el reality show por excelencia. Las disputas y culebrones que surgen en la pista más famosa del país son tema de conversación nacional. Tinelli siempre supo ejercer de bastonero para hacer un magnífico show y exprimir al máximo cada situación. Peleas, amoríos, celos y cualquier cosa que suceda será potenciada y el baile terminará cediendo lugar al show.

Pero con una convocatoria de figuras devaluada y con un jurado renovado, fue necesario apostar fuerte para darle importancia a la exposición de la intimidad. Fue el propio Tinelli quien dio el puntapié inicial para situarse él como “protagonista” e incluso, hacer participar al resto de su familia. Desde hace un año, Juanita, la hija adolescente del conductor, mantiene un noviazgo con Toto, el hijo de Florencia Peña. Precisamente la actriz es la flamante incorporación del jurado y poco tardaron en que su vínculo familiar sea objeto de rating. A poco de empezar el programa del martes 4 de septiembre (el segundo, luego de la apertura), Tinelli ya dejó en claro que en el “Bailando” nada queda fuera de la pantalla. Luego de que la producción pusiera una foto de Juanacon un novio anterior, realizó un show hasta que su producción la cambió y puso una actual, para festejo de su consuegra, Flor Peña. El momento, fue el más comentado de esa emisión, por encima de cualquiera de los bailarines.

Formato ómnibus. Tinelli no es el único que busca hacer rating de sí mismo. En América, Moria Casán ha montado un show que no sólo la tiene muchas horas en pantalla, sino que también la tiene haciendo gala de su “lengua karateka” para hablar sobre ella misma. “La one”, que conduce “Incorrectas” y suple a Jorge Rial en “Intrusos” ocupa gran parte del aire para recordar anécdotas suyas y contar sobre su vida. Incluso los invitados terminan escuchando sus relatos en vez de ser entrevistados. El show de Moria incluyó momentos como su propio festejo de cumpleaños, en el cual una comunicación telefónica con Sofía Gala, se asemejó más a una charla privada entre madre e hija que a una entrevista televisiva.

Pero así como en América el efecto reality Moria funcionó, en Telefe vieron cómo esta tendencia podía fallar. “Pampita Online” fracasó y ni siquiera las múltiples presencias de “Pico” Mónaco (entonces pareja de la modelo) en el programa pudieron imponer el show de Pampita.

Los realities no se fueron, sólo que ahora exigen participantes de mayor renombre. Será cuestión de saber hasta dónde están dispuestos a exhibir.