CIENCIA | 16-09-2020 14:17

Anosmia: la gran protagonista de la pandemia por coronavirus

La pérdida repentina del gusto o del olfato es considerada un síntoma de Covid-19. Pero también las personas que tienen alergia primaveral puede sufrirla. Cómo se distinguen.

A partir del 11 de septiembre, el Ministerio de Salud de la Nación agrega a la definición de caso de Covid-19 confirmado por criterios clínico-epidemiológicos a toda persona que comience con pérdida repentina del gusto o del olfato sin otra causa identificada.

La anosmia (falta de olfato) se presenta como una pérdida cuantitativa: se deja de oler por completo. También puede estar comprometido el sabor (el olfato da el 80% del sabor) y se puede alterar el gusto, ya sea con pérdida (ageusia) o con alteraciones de este sentido (disgeusia). Tanto la pérdida del olfato como del gusto inciden en la alimentación: las personas afectadas sufren una pérdida de peso importante.  

Los pacientes diagnosticados como casos confirmados con este criterio no se realizan el hisopado, sino que se les indica cumplir con el aislamiento social preventivo y obligatorio.

La anosmia como síntoma cardinal de la enfermedad por coronavirus (Covid-19) tiene su propia historia. Las primeras descripciones de las alteraciones del olfato como síntoma de Covid-19 aparecieron en España, Alemania, Corea del Sur, Francia y el Reino Unido, que fueron los primeros países en ocuparse del tema. En ese momento, las distintas sociedades y asociaciones cientificas elaboraron distintos consensos y recopilaciones de experiencias con pacientes.

Este síntoma tan raro, con nombre desconocido, comenzaba a aparecer de manera esporádica; se elaboraron las primeras hipótesis sobre su mecanismo de producción y, en el mes de marzo, se comenzó a pesquisarlo con más precisión y énfasis.

Los meses fueron pasando y la definición de caso sospechoso de Covid-19 del 16 de abril de 2020 dice, en su criterio 3: “Todo paciente que presente anosmia o disgeusia, de reciente aparición y sin otra etiología definida y sin otros signos o síntomas. Nota: ante la presencia de este como único síntoma, se indicará aislamiento durante 72 horas, indicando toma de muestra para diagnóstico por PCR al tercer día de iniciados los síntomas”. 

En nuestro país, comienzan a aparecer los casos de anosmia, cada vez más pacientes refieren la pérdida abrupta de olfato, sabor y gusto, a veces como síntoma único y en otras ocasiones, acompañados de otros síntomas. 

La definición de caso sospechoso de Covid-19 del 8 de junio de 2020 incluye: “Anosmia de 72 horas de evolución sin la presencia de ningún otro síntoma (…). En estos casos, ante la aparición de este único síntoma, se indicará aislamiento, hisopado y medidas sanitarias correspondientes”.

En la evolucion del cuadro, algunos pacientes expresan la presencia de cacosmia, que es la existencia subjetiva un olor feo (solo el paciente lo siente), o pueden referir fantosmia, que es la presencia de un olor que no existe. Un porcentaje menor refiere disosmia, que se trata de la distorsión de los olores (por ejemplo, ante la presencia de olor a café, al paciente siente olor a tostadas). Otra alteración del olfato es la parosmia, que es de muy buen pronóstico en cuanto a la recuperación.

Si bien la recuperacion del olfato durante la Covid-19 es muy variada, podemos decir que aproximadamente el 80% de los casos se dan en personas jóvenes y son casos leves que se recuperan en 11 a 15 días. El 20% restante sufre formas más graves. En este último grupo, se manifiesta una gran ansiedad e incertidumbre acerca de la recuperación. Algunos se deprimen al notar la falta de este sentido, y se dan cuenta de la importancia de este sentido, que hasta este momento fue infravalorado, pero que es tan necesario en la vida diaria. 

El sentido del olfato brinda calidad de vida, es un sentido de vigilancia o de alarma: desde no sentir olor a quemado o a humo hasta ingerir alimentos en mal estado son algunos de los peligros que conllevan estas alteraciones.   

Por eso es que, mientras este sentido está abolido, se orienta a los pacientes hacia la importancia de contar con tutores para la higiene personal, la limpieza del hogar y la preparación de comidas entre otras cosas. 

Lo importante es resaltar que existe tratamiento y que las probabilidades de recuperar el sentido del olfato y del gusto son máximas. 

Alergias de primavera

Estamos ya casi en primavera, y la pérdida de olfato no es el único síntoma que vemos los especialistas en otorrinolaringología en esta época: los pacientes alérgicos comienzan con las primeras molestias. Es la fecha de la polinización de los árboles: los plátanos en septiembre y los jacarandás en noviembre son tan hermosos como responsables de estas molestias en todo el país. Aparecen los estornudos en salva (es frecuente que un paciente con alergia estornude hasta 20 veces a la mañana), la nariz chorrea, cae una secreción viscosa transparente, y la nariz se tapa y se bloquea. Puede aparecer disminución de olfato, picor de ojos, de nariz y de garganta.  

Recordemos que, a nivel mundial, el 40% de la población mundial tiene rinitis alérgica. La Organización Mundial de la Salud (OMS) prevé que, para el año 2050, la mitad de la población mundial será alérgica.

En nuestro país, el 35% los de niños entre 13 y 14 años (aproximadamente 800.000 individuos) la padecen: de acuerdo con datos de la Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica indicó en el año 2017 que la rinitis alérgica a una de cada cinco personas. Es decir que cinco millones de argentinos padecen al menos alguno de los molestos síntomas que causan esos alérgenos. Es muy importante realizar la consulta en caso de necesidad, para despejar todas las dudas con respecto a la posibilidad de que se trate de un caso de Covid-19.

Se recomienda en esta época consultar con antelación con el especialista para evitar, de esta forma, transitar esta época del año con los síntomas controlados.

Pero no todo el panorama es desolador en primavera: los días comienzan a alargarse, la luz solar es más intensa y el cuerpo libera endorfinas, serotonina y otras sustancias relacionadas con el placer.

Los neurotransmisores provocan sensación de satisfacción y felicidad. Las endorfinas producen placer y llevan a estar de mejor humor y con mejor predisposición; por lo tanto, se reduce el nivel de estrés y de ansiedad. Las feromonas también dicen presente en época primaveral. Son hormonas sexuales que aumentan por la luz solar prolongada y el aumento de la temperatura. Además, influyen en la síntesis de vitamina D, cuya función mas reconocida es la absorción de calcio para fortalecer el tejido óseo, pero se asocia también con la presencia de testosterona en sangre, lo que aumentaría la libido.

Esta será una primavera diferente: deberemos celebrarla con cuidados especiales, prefiriendo siempre los festejos al aire libre, armando burbujas de distanciamiento con grupos pequeños, usando el barbijo y sin compartir el mate, cubiertos o vasos. 

Una primavera responsable nos permitirá celebrar muchas primaveras más. 

 

*Médica otorrinolaringóloga - Experta en olfato – Alergista. Expresidenta de la Asociación de Otorrinolaringología de la Ciudad de Buenos Aires (AOCBA)

por Stella Maris Cuevas

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