Viernes 30 de septiembre, 2022

COSTUMBRES | 06-06-2020 19:18

Tintura, make up y tratamientos en casa

Profesionales de la cosmética e influencers reconvirtieron sus redes para ayudar a la gente a peinarse, maquillarse o hacerse la manicura con sus propias manos.

De un día para el otro, las mujeres tuvimos que aprender a solucionar solas las más diversas tareas de belleza que antes confiábamos a manos expertas. Con peluquerías, centros de belleza, locales de maquilladoras y consultorios de cosmetólogas cerrados, entre otras variantes de cuidado personal, las primeras semanas la respuesta fueron algunos tratamientos caseros, como tintura solo en las raíces, mascarillas hidratantes o pedicuría básica. Conforme los días se acumularon y la salida de esta cuarentena se volvió más incierta, hizo falta más. Y allí llegó la reconversión de muchos profesionales del mundo de la belleza, en pos de ayudar a sus clientas y, por qué no, captar nuevas para el futuro post pandemia. Desde sus redes sociales se dedicaron a crear tutoriales, tips y posteos informativos para ayudar a mantener de forma remota la asesoría profesional, y vieron el éxito de su propuesta replicado en seguidores.

De raíces y masajes. En las primeras semanas del aislamiento, comenzó a circular un chiste que decía que al final de esto íbamos a poder ver cuántas rubias reales había en el país. Por fortuna la profecía no se hizo realidad, y fueron muchas las peluquerías y profesionales que se pusieron al servicio de quienes lo necesitaran, rubias o no. Vicky Stefani, dueña de un salón homónimo en San Isidro, fue de las pioneras. Angustiada por la pandemia y en busca de canalizar su ansiedad, comenzó a hacer vivos de Instagram desde su cuenta @vickystefanipeloarte en los que asesoraba a mujeres que le enviaban sus fotos sobre cómo teñirse las raíces y los laterales de la cabeza, explicando qué altura de tono comprarse y cómo aplicarlo. La iniciativa fue un boom: desde el principio se encontró con fotos de más de 300 personas por vivo, y hoy directamente envía los kits de color personalizado a quienes lo pidan. Con total desparpajo y simpatía, incluso se animó a teñirse ella misma “al aire”, y su generosidad es recompensada con múltiples agradecimientos y hasta videos de maridos haciéndoles el color a sus mujeres. “Es mi forma de ayudar. Trato de hacer los vivos no técnicos, sino mostrando mi casa, haciendo chistes y sobre todo con consejos para poder hacer algo temporario y que cuando esto pase tu peluquero de confianza pueda hacer el trabajo completo, pero encontrándote digna y sin tener que decolorarte porque elegiste el tono erróneo”, ilustra.

La cuenta de Mala Peluquería (@malapeluqueria) es otra que comenzó a poner su contenido al servicio de sus seguidores. Mientras que antes lo más común era que subieran imágenes de sus campañas y trabajos para medios, hoy en sus historias pueden verse tutoriales de tendencias como el “wet hair” o las “trenzas XL”, recetas de mascarillas caseras de nutrición y hasta indicaciones para teñirse las raíces y hacer rutinas de cuidado de la piel, entre otras variantes. Algo similar a lo que comenzó a hacer el centro de estética Bace en @bace_estetica, donde comparten rutinas de noche para la limpieza de la cara, masajes faciales y corporales y charlas sobre tópicos de belleza con referentes del rubro.

Afán por aprender. Pero la cuarentena no solo cerró locales; también abrió oportunidades impensadas para algunos. Por ejemplo, la posibilidad de los cursos de maquillaje enteramente online, algo a lo que Mabby Autino solía negarse con su estudio (@mabbypromakeup), considerando que no le llegaría ni a los talones a la riqueza de la experiencia presencial. “Descubrí que tenés incluso más herramientas en este formato, porque hasta aparece gente de afuera del país, o personas que no hubieran venido hasta el centro y sí quieren hacerlo de esta manera. Estoy feliz con el método”, describe. Fue tan buena la respuesta que además de cursos y talleres cortos para no profesionales, como de “smokey eyes”, pieles perfectas y automaquillaje, el 8 de junio comenzará a dictar su primer curso de maquillaje profesional superior de forma completamente online.

Incluso en su cuenta personal (@mabbyautinomakeup), Autino hace vivos con famosos y difunde tendencias. “Lo que la gente más pide son tutoriales, vivos, que les enseñes a maquillarse. Suelen pedirlo gratis y no se dan cuenta de que es el trabajo de uno, pero de a poco podemos conjugar ambas cosas, y así dar un poco y a la vez también trabajar de esta forma”, detalla la profesional.

Quienes también debieron reinventar sus posteos fueron las influencers de belleza, que pasaron de hacer reseñas de productos novedosos y asistir a lanzamientos; a recluirse en casa y ver como todas sus seguidoras debían hacer lo mismo, por ende, sin tanta necesidad de producirse. “Reorienté mi contenido hacia algo más ‘educativo’, para que mis seguidoras no abandonen el hábito de limpiarse e hidratarse la cara todos los días, a pesar de no salir”, describe Patricia Fernández, cosmetóloga, a cargo de la cuenta @amadorablog. Asimismo, cuenta que comparte datos de descuentos o promociones de farmacias y cosmética, para no gastar de más en tiempos de economía frenada, y hasta apps para meditar y relajarse. “Veo que mis seguidoras tienen muchas ganas de aprender y mejorar lo que venían haciendo en sus rutinas de belleza. Algunas nunca habían usado más que toallitas desmaquillantes y hoy me escriben porque quieren armar algo más completo, prevenir arrugas o tratar manchitas”, relata. Aprovechando esta avidez ella también se volcó a los talleres virtuales, ofreciendo uno sobre cuidado de la piel en el que abarca tanto pasos concretos como cómo elegir productos y leer etiquetas. “Creo que mucha gente sintió la necesidad de aprovechar la cuarentena para capacitarse, aprender algo o simplemente desarrollar un hobby que antes, por falta de tiempo, no podían”, analiza.

Para Verónica Frágola -más conocida como @fruticienta-, blogger, influencer y redactora de belleza, estos tiempos de cuarentena hicieron variar su contenido a cuestiones cotidianas como cómo cuidar la piel del roce permanente del barbijo, qué maquillaje utilizar para lograr destacarse en días de cara semicubierta o cómo cuidar las manos después de tanto producto químico de limpieza. “Me voy inspirando en mi día a día y trato de adaptarme a las nuevas necesidades de las personas”, cuenta. En ese sentido, asegura que ahora que el tiempo en casa sobra, lo que más le piden son propuestas de cuidado de la piel con mascarillas, aunque también datos de tratamientos caseros como una forma económica de seguir cuidándose. “Y me preguntaron mucho sobre opciones de cuidado que se venden en el supermercado. Había dudas sobre qué tanto servían esos productos, así que hice varias publicaciones”, explica.

No hay muchas certezas sobre cómo será el mundo post pandemia para la industria de la belleza. No se sabe cuánto contacto físico podrá retornar, si habrá secadores de pelo, si se podrán compartir productos o cada clienta deberá proveer los suyos. Pero mientras tanto, miles de mujeres buscan refugio y se alientan online, preparándose para salir de esta cuarentena más lindas que nunca.

Galería de imágenes

En esta Nota

Vicky Guazzone di Passalacqua

Vicky Guazzone di Passalacqua

Comentarios