La despedida de Lionel Messi de la Selección argentina, que debía quedar en la memoria por la emoción de los hinchas y el homenaje al capitán en el estadio Monumental, terminó envuelta en una polémica insólita e inesperada por el protagonismo publicitario de Sancor Seguros durante el espectáculo de drones. La aseguradora, patrocinadora de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), quedó en el centro de las críticas después de que su logotipo apareciera en el cielo antes de las imágenes dedicadas al futbolista, ante la mirada atónita de los mismos jugadores, los espectadores y los televidentes que seguían la transmisión del evento.
Por supuesto, la reacción fue inmediata: se escucharon silbidos en las tribunas, hubo cánticos contra el presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, y las redes sociales se llenaron de memes y cuestionamientos. Tras dos días, en los que la redes de la aseguradora debieron cerrar los comentarios de sus perfiles sociales ante los agravios de diversos usuarios indignados por el poco tacto en la puesta publicitaria, la compañía subió un mensaje dirigido a Messi que fue interpretado como una disculpa por la decisión que había provocado el rechazo general del público.
A través de sus redes sociales, en una publicación que evitó la fórmula tradicional de una disculpa explícita, la empresa mensajeó: “Llenamos el cielo de luces. Y aprendimos algo: cuando está Leo, el que brilla es solo él. Los escuchamos. Gracias siempre, Capitán”. La placa publicada por la compañía también llevaba una segunda frase: “El 10 por encima de todos”. El tono buscó posicionar el homenaje alrededor de Messi y admitir, de manera indirecta, que la aparición de la marca había desentonado con el sentido de la ceremonia.

El episodio ocurrió después del triunfo de Argentina por 3-0 ante Benín, en un partido amistoso jugado este martes que marcó la despedida de Messi de la Selección en el país. La jornada había tenido todos los ingredientes de una celebración especial: el gol del capitán, el reconocimiento de sus compañeros, la emoción de los hinchas y las palabras del propio jugador, que expresó cuánto extrañaría vestir la camiseta argentina.
Pero, cuando terminó el partido, el público aguardaba el espectáculo de drones preparado como parte del homenaje. Con los futbolistas reunidos en el campo de juego y Messi como centro de la escena, las luces comenzaron a dibujar figuras en el cielo del Monumental. Pero la primera imagen que se destacó no fue la del número 10 ni una referencia a sus títulos con la Selección: fue el logo de Sancor Seguros, la marca que auspiciaba el espectáculo.

La decisión alteró el clima que se había construido durante la despedida. En lugar de recibir con entusiasmo la primera imagen, muchos espectadores reaccionaron con silbidos y expresiones de desaprobación. También se escucharon cánticos dirigidos contra Tapia, a quien parte de la hinchada responsabilizó por la organización del homenaje y por la presencia comercial en un momento que esperaban dedicado exclusivamente al astro rosarino.
El malestar no se limitó a la aparición de la marca: también influyeron la duración del espectáculo y la sensación de que el mensaje publicitario interrumpió la emoción de una ceremonia que pretendía celebrar la trayectoria del capitán. La escena quedó registrada en videos difundidos por asistentes y medios de comunicación, que rápidamente circularon por X, Instagram y otras plataformas.

La controversia tuvo un segundo capítulo cuando, después de la aparición del logotipo, los drones finalmente comenzaron a formar figuras relacionadas con Messi, entre ellas una representación del futbolista pateando una pelota y otra levantando la Copa del Mundo. Sin embargo, el diseño de la figura en la que aparecía rematando también generó burlas: varios usuarios señalaron que pateaba con la pierna derecha, pese a que el capitán es mundialmente conocido por su zurda.
Así, lo que debía ser el cierre visual de una despedida histórica quedó atrapado entre dos motivos de crítica: la publicidad de la aseguradora y una representación del ídolo que los aficionados consideraron poco fiel a una de sus características más reconocibles. Por otro lado, el texto fue leído como un pedido de disculpas, aunque no incluyó una expresión literal como “perdón” ni explicó por qué se había decidido mostrar primero la identidad comercial de la empresa. En una ceremonia de enorme carga simbólica, el patrocinio puede generar rechazo si el público siente que la marca se impone sobre aquello que se intenta celebrar.















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