Jueves 29 de septiembre, 2022

EMPRESAS Y PROTAGONISTAS | 12-08-2022 11:01

La alimentación en la última etapa de la vida: ir más allá del “que coma lo que quiera”

El pasado 21 de julio se promulgó la ley 27.678, que tiene como objetivo garantizar la atención integral de personas que sufren enfermedades amenazantes para la vida, a su vez que brindar acompañamiento y contención a su grupo familiar.

Uno de los pilares de los cuidados paliativos (CP) es el trabajo interdisciplinario, al que se refieren las Directrices de Organización y Funcionamiento de los Equipos de CP, establecidas por el Ministerio de Salud de la Nación. Las mismas indican que “los CP despliegan sus acciones con el objetivo de preservar y promover la mejor calidad de vida posible, las cuales son implementadas idealmente por un equipo interdisciplinario, que incluye enfermería, medicina, psicología, trabajo social, terapia ocupacional, farmacia, kinesiología y otras profesiones de salud, con la inclusión de cuidadores, voluntarios, ministros de fe y otros miembros, según sea necesario”.

En este documento, la alimentación se encuentra mencionada dentro de los cuidados básicos correspondientes al área de enfermería, no siendo desglosado el problema en toda su complejidad. A pesar de esto, la valoración del estado nutricional requiere una intervención especializada por parte de profesionales del área altamente capacitados.

Esta falta de profundización en lo relacionado al abordaje nutricional en el área de los CP es un reflejo de que, hasta hace pocos años, los licenciados/as en nutrición no habíamos explorado este campo de intervención. Sin embargo, en la actualidad, somos cada vez más los/as nutricionistas que nos involucramos en la atención de pacientes en las últimas etapas de la vida.

Son pocos los equipos de CP que cuentan con licenciados/as en nutrición entre sus miembros. Es más, pareciera ser “un lujo”, teniendo en cuenta el desajuste entre la creciente demanda de atención paliativa y la escasez de equipos formados a lo largo y ancho del país. Tal es así, que a nivel mundial, solamente un 14% de las personas que requieren CP los reciben, y en nuestro país esta cifra se estima entre un 1% y un 5%.

Para finalizar y comprender por qué es importante la alimentación en la última etapa de la vida, bastaría con que cada uno de nosotros reflexionemos acerca de cómo se vincula el acto de comer con nuestro bienestar, a nivel individual y social. ¿Qué pasaría si aquello que hacemos de forma tan natural, como comer lo que nos gusta, cuando queremos y con quienes queremos, se viera amenazado o imposibilitado?

Ante enfermedades que tienen un impacto tan negativo en la capacidad de llevar adelante una buena nutrición, resulta evidente la necesidad de asesoramiento por parte de profesionales formados en el área. El propósito es ir más allá del “que coma lo que quiera” y poder contribuir a una atención en salud de calidad y empática, en todas las etapas de la enfermedad.

 

Datos de contacto:

Lic. Tatiana Gusenko

WhatsApp 11-7364-5169

Instagram: @nutridata.onco

Mail: [email protected]

por CEDOC

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