EMPRESAS Y PROTAGONISTAS | 21-11-2023 10:08

La influencia de la psicología en las decisiones financiera y cómo gestionar las emociones en las inversiones - Brand

Federico Radic Pollier, Manager Co-fundador de Grupo Abax y Asesor en planificación financiera. Nos hablará sobre la importancia de la psicología a la hora de tomar decisiones financieras y cómo un asesor financiero puede brindar soporte emocional a sus clientes.

En el mundo de las finanzas, la toma de decisiones juega un papel fundamental. Sin embargo, a menudo pasamos por alto el hecho de que nuestras decisiones financieras están influenciadas por nuestra psicología. En este artículo, exploraremos cómo la psicología afecta nuestras decisiones financieras, por qué es más difícil pensar a largo plazo y cómo podemos gestionar nuestras emociones al invertir.

Comencemos hablando sobre la dificultad psicológica de pensar a largo plazo en términos financieros. ¿Por qué es tan complicado para las personas tomar decisiones que beneficien su futuro económico?

La dificultad de pensar a largo plazo radica en nuestra tendencia natural a darle más importancia a las recompensas inmediatas. Nuestro cerebro está programado para buscar gratificación instantánea, lo que puede llevarnos a tomar decisiones impulsivas y perjudiciales para nuestra situación financiera a largo plazo. Además, la incertidumbre del futuro y la falta de control sobre los eventos futuros también pueden generar ansiedad y dificultar la toma de decisiones financieras a largo plazo.

La gestión de emociones juega un papel fundamental a la hora de invertir. ¿Cómo influyen nuestras emociones en nuestras decisiones de inversión?

Nuestras emociones pueden tener un impacto significativo en nuestras decisiones de inversión. Por ejemplo, el miedo puede llevarnos a tomar decisiones conservadoras y perder oportunidades de crecimiento, mientras que la codicia puede llevarnos a asumir riesgos excesivos. Es importante aprender a gestionar nuestras emociones y tomar decisiones basadas en análisis racional y objetivos financieros a largo plazo.

Aquí hay algunas estrategias que pueden ayudarnos a gestionar nuestras emociones:

- Educación financiera: Aprender sobre los conceptos básicos de inversión y comprender los riesgos y recompensas puede ayudarnos a tomar decisiones más informadas y reducir la influencia de las emociones en nuestras inversiones.

- Establecer objetivos claros: Definir metas financieras a largo plazo nos ayuda a mantener el enfoque y evitar decisiones basadas en emociones momentáneas.

- Diversificación de la cartera: Distribuir nuestras inversiones en diferentes activos y sectores puede ayudarnos a reducir el riesgo y minimizar el impacto emocional de las fluctuaciones del mercado.

- Mantener la calma: En momentos de volatilidad del mercado, es crucial mantener la calma y no dejarse llevar por el pánico. Tomar decisiones basadas en el miedo o la euforia puede llevar a resultados negativos a largo plazo.

La planificación financiera nos brinda una sensación de control y seguridad, lo que puede ayudarnos a estar preparados psicológicamente ante los desafíos financieros. Tener metas claras, un presupuesto y un plan de acción nos permite tomar decisiones informadas y reducir la incertidumbre. Además, la planificación nos ayuda a evitar decisiones impulsivas y a mantenernos enfocados en nuestros objetivos financieros a largo plazo.

Un asesor financiero puede ser de gran ayuda para reducir el estrés asociado a las decisiones financieras. Al contar con su experiencia y conocimiento, podemos tomar decisiones más informadas y confiar en que estamos tomando las mejores opciones para nuestro futuro económico. Además, un asesor financiero puede brindar soporte emocional, escuchando nuestras preocupaciones y ayudándonos a gestionar nuestras emociones en momentos de incertidumbre financiera. En cierto sentido, un asesor financiero termina siendo como un psicólogo de las finanzas de su cliente.

Para concluir podemos asegurar que la psicología desempeña un papel importante en nuestras decisiones financieras y puede influir en nuestra capacidad para pensar a largo plazo. Sin embargo, al comprender cómo nuestras emociones y sesgos cognitivos afectan nuestras decisiones, podemos tomar medidas para gestionar nuestras emociones y tomar decisiones financieras más racionales. Al hacerlo, estaremos en camino de lograr una mayor estabilidad financiera y alcanzar nuestros objetivos a largo plazo.

REDES:

IG y FB @federicoradicpollier

LinkedIn: Federico Radic Pollier 

 

 

 

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