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EMPRESAS Y PROTAGONISTAS | 27-07-2020 17:05

Venecitas o mosaicos venecianos: durable, artesanal y de alto nivel estético

Su historia, cómo se producen y las ventajas como revestimiento. La oferta en el mercado actual.

El mosaiquismo surge en el siglo VII a.C. como técnica artística y evolucionó a través de los siglos. Se realizaba con pequeñas piezas o teselas, era un producto muy elaborado y de lujo. Los materiales empleados estaban el mármol, el vidrio y ónice, entre otros. Si bien nace unos 1500 años A.C. en la Mesopotamia de Asia llegó a occidente desde Grecia, este arte adquirió gran difusión en el imperio Romano.

Cuando llega a Venecia se encuentra con las fábricas de vidrio de sus alrededores, de Murano, Burano y otras poblaciones y es en ese momento histórico cuando se denomina mosaico veneciano o venecitas.

¿Qué son?

Los mosaicos venecianos son pequeñas piezas vítreas, cocidas a más de 1400 grados c. Su proceso de fabricación es el mismo que se usaba en la antigüedad y eso garantiza en parte su calidad. Lo que le brinda dureza e inalterabilidad a los colores, resistencia a la humedad, a los cambios de temperatura y a los productos químicos.

Se trata de un vidrio con una formulación totalmente diferente a los vidrios comunes. Su objetivo es la creación de colores para obras de arte. Estos son los principales motivos por los que en el mundo hay pocos productores de mosaico de veneciano que mantienen esta tradición milenaria.

Italia, Francia, Méjico y Argentina son los únicos productores mundiales que mantienen la esencia original en la fabricación de este producto, artesanal por excelencia, con sus características propias de color, brillo y terminación.

Características

Una característica a destacar de las piezas es que deben contener una cantidad de puntos muy pequeños, de tono claro, en su superficie, pero sin afectar el color; las juntas deben ser finas, no más de 1,3 mm, ya que el objetivo de este producto es ver una superficie única sin la influencia de grandes juntas.

Murvi las comercializa en Argentina en cinco tamaños (todos pequeños, entre 1 y 3 cm) y tiene una paleta de 40 colores que pueden tener variaciones porque sigue siendo en cierta forma artesanal y dependiente de los elementos naturales y pigmentos que se les añada. Viene también en dos terminaciones opaca y translúcida.

Estas características nos dan amplias posibilidades de creatividad, pueden usarse tanto en pequeños objetos de arte y decoración como en cocinas, baños, piscinas, patios, paredes y pisos. El único límite es nuestra imaginación.

En último Concurso de Murvi de Diseño e innovación con venecitas 2019 tuve la satisfacción de ganar el primer premio con mi obra “Bambú” que hoy forma parte de la colección de diseños de la marca y la pueden adquirir en De.Signum estudio, Córdoba, Argentina.

Los invito a encontrar estos productos en http:/designum.mitiendanube.com o en face: @arquitectaliaabregu.

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