Lunes 28 de septiembre, 2020

EN LA MIRA DE NOTICIAS | 31-08-2020 12:18

El nuevo Plan Fénix albertista

Con la Casa Rosada como escenario, el Presidente trata de mostrar el relanzamiento de su Gobierno y de la Argentina.

Aunque vivamos en una era tecnocrática, la política sigue mostrando su cara irracional en todo el planeta, con la etiqueta de populismo, en sus distintas tendencias. En la Argentina, los líderes peronistas nunca le han esquivado al ejercicio esotérico del liderazgo, y Alberto Fernández tampoco es la excepción. Durante una cómoda entrevista televisiva, el Presidente sorprendió a muchos con la carta astral que le acercó Vilma Ibarra, donde parece que su destino sería construir desde las cenizas, un poco como la mitológica Ave Fénix.

 

El guiño esotérico del Presidente ocurre en un momento especial del Gobierno, donde toda la energía está enfocada en la idea de comunicar un relanzamiento de la gestión, en medio de una crisis paralizante con atributos inéditos. El centro de ese renacimiento de las propias cenizas es la Casa Rosada, escenario elegido para anunciar formalmente el final de las tortuosas negociaciones de reestructuración de la deuda nacional. Llama la atención cómo la puesta en escena comunicacional del Poder Ejecutivo viró en las últimas horas de la cuestión sanitaria a la de la reconstrucción económica. 

 

El Presidente se corrió del habitual modo de informar sobre la cuarentena, y privilegió el eje de la reactivación, aunque la nueva normalidad todavía no aparece. Mientras Larreta, Kicillof y el resto de los gobernadores siguen tratando de contener el hartazgo social con el aislamiento y el avance del Coronavirus, Alberto Fernández intenta escurrirse sigilosamente del asfixiante laberinto pandémico, para ver si puede poner en marcha o al menos dar la sensación de que pone en marcha la Argentina.

 

Si no existiera ya algo con el mismo nombre, este intento podría llamarse Plan Fénix, como aquella iniciativa de economistas keynesianos y desarrollistas que en 2001 lanzaron un modelo de reconstrucción heterodoxo que influyó en muchos funcionarios del naciente kirchnerismo. Tratando de no ahogarse con las nuevas y las viejas cenizas de un país permanentemente en llamas, el Presidente que no cree en planes, pero sí en cartografías astrales, empieza con un nuevo relato un mes nuevo, el de la primavera, con la esperanza urgente de que aparezcan los primeros brotes verdes K, esos que prometió el macrismo y todos los gobiernos de esta Argentina que ya olvidó la diferencia entre crecer y engordar.

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Silvio Santamarina

Silvio Santamarina

Columnista de Noticias y Radio Perfil.

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