¿Con qué tipo de profesionales trabajás?
Trabajo con gerentes y mandos medios de empresas privadas (pymes y multinacionales). Son perfiles bien posicionados y referentes,pero llegan agotados de insistir sobre situaciones con colaboradores que no alcanzan el nivel que el rol exige. A pesar de haber probado distintas formas de gestionarlo, no logran generar el resultado que esperan.
¿Cuál es el problema más común que ves en estos casos?
Cuando empezamos a trabajar escucho mucho la frase: “no lo había visto de esa manera”. Y ahí está el punto. El gerente analiza la situación desde un pensamiento sesgado por la dinámica que viene viviendo y la frustración. Desde ahí intenta resolver, pero no es una mirada objetiva. Por eso, aunque aplique distintas acciones, el problema no se destraba.

¿Qué es lo que no están viendo los gerentes en estas situaciones?
Hay patrones que se repiten. Con que el gerente identifique uno, ya cambia la forma en que está mirando el problema.
Uno de los más comunes es SUPONER: “se supone que a esta altura debería saberlo”, “se tendría que haber dado cuenta”. Ese hábito lo deja en un lugar cómodo, pero improductivo: no piensa cómo resolver, solo marca lo que falta y construye un juicio que condiciona toda la gestión.
El problema es que el supuesto cierra posibilidades. No te obliga a pensar.
Cuando ese supuesto se corre, cambia la lógica. En lugar de esperar que el colaborador haga lo que “debería”, el foco pasa a cómo armo el contexto para que el resultado se dé igual.
Hay realidades que a los gerentes no les gusta, les cuesta aceptar y quieren controlar. Aceptarla no es conformarse, es dejar de pelearse con lo que ya está pasando y enfocarse en diseñar acciones que sí puede manejar para lograr el resultado.
¿Cómo trabajás estos temas con los gerentes?
A través de un Programa de mentoría personalizada de cuatro semanas, enfocada en situaciones reales que el gerente necesita destrabar. Cada encuentro es uno a uno, con foco en ajustar cómo está analizando el problema y definir acciones concretas para destrabarlo.
¿Qué cambia cuando terminan el programa?
Lo primero que aparece es alivio. Bajan el desgaste, ganan orden y claridad.
Se llevan una lógica distinta para analizar y resolver situaciones, que después aplican en distintos contextos. Y eso se traduce en mejores resultados y en un posicionamiento más sólido dentro de la empresa.
Jimena Gallastegui
Mentora en liderazgo estratégico
Especialista en liderazgo y gestión de equipos
[email protected]
Instagram: @jimenagallastegui
Referencias: www.linkedin.com/in/jimena-gallastegui
por CONTENT NOTICIAS














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