El Mundial 2026 llegó con una certeza insoluble para buena parte de los argentinos: la Selección va a salir campeona. Así lo revela una encuesta especial de la consultora Giacobbe realizada entre el 5 y el 10 de junio de 2026 sobre una muestra de 2.500 casos con un margen de error del 2%. El sondeo, que combina expectativas deportivas, imágenes de figuras del fútbol y lecturas político-futboleras, traza el retrato de un país que deposita una fe casi religiosa en el equipo de Lionel Scaloni y que, al mismo tiempo, levanta un muro entre el campo de juego y el cuarto oscuro.

El número más contundente del informe es el que da nombre a esta nota: ante la pregunta de si un triunfo de la Selección influiría en su voto, el 93,4% respondió que no, de ninguna manera. Solo el 3,9% admitió que saldría campeón votaría a Javier Milei. La comparación histórica es elocuente: en el Mundial de Qatar 2022, cuando el presidente era Alberto Fernández, ese porcentaje era apenas algo mayor, del 6,2%. El fútbol no redime presidentes, sin importar el signo político.
La misma lógica aparece en la pregunta colectiva: el 85,5% cree que un eventual campeonato no le cambiaría el voto a la gente. Y la mayoría del 71,5% considera que el Mundial no tiene nada que ver con la política. La ilusión mundialista es genuina —ese mismo porcentaje cree que la Selección va a volver a salir campeona—, pero los argentinos no están dispuestos a que nadie le cobre el rédito electoral al triunfo del equipo.
El informe también midió imágenes de las figuras del seleccionado. Julián Álvarez lidera el ranking de imagen positiva con el 93,2%, seguido de cerca por Lionel Scaloni (92,3%) y Emiliano "Dibu" Martínez (92,2%). Lionel Messi aparece con el 90,9% positivo, aunque su número cayó respecto de diciembre de 2022, cuando registraba el 96,7%. El caso más llamativo es el de Rodrigo De Paul: su imagen positiva pasó del 85,1% en Qatar al 63% actual, con un aumento pronunciado de la imagen regular y negativa. En las antípodas, Claudio "Chiqui" Tapia cosecha un 42,7% de imagen negativa y apenas un 14,2% positiva, mientras que el 44,8% considera que no debería asistir al Mundial por estar investigado por la Justicia.
El sondeo incluye una pregunta que refleja con precisión la escala de prioridades del hincha argentino: si tuviera que elegir entre que la Selección gane el Mundial o que el país mejore económicamente, el 48,8% preferiría la mejora económica, mientras que el 44,2% se quedaría con el campeonato aunque la economía no mejore. Una diferencia estrecha que habla de una sociedad que, aun en plena fiebre mundialista, no pierde de vista la coyuntura. Y que, en definitiva, sabe muy bien que el fútbol y la política son dos canchas distintas.














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