Saturday 31 de October, 2026

SOCIEDAD | Ayer 10:40

Lionel Messi en modo celebrity

En su nueva etapa post Selección, el astro acumula premios, homenajes y fans. Cómo siguen sus negocios millonarios.

Lionel Messi comienza a construir una segunda vida pública, acaso tan ambiciosa como la que lo convirtió en el futbolista más admirado del planeta. A los 39 años, después de despedirse de la Selección argentina, el rosarino atraviesa una transformación que excede su condición deportiva. El campeón del mundo se redescubre como celebridad internacional, empresario, propietario de clubes y referente de una industria que pretende conservarlo como protagonista mucho después de su último partido. Lejos de administrar una despedida nostálgica, Messi parece decidido a capitalizar su extraordinario prestigio para construir un imperio comercial alrededor de su apellido. 

La metamorfosis también es estética. Aquel muchacho tímido, de respuestas breves y cierta incomodidad frente a las cámaras dejó paso a un hombre más desinhibido, elegante y consciente de su influencia. Su imagen adquirió una sofisticación adulta, con una indumentaria más cuidada, presencia escénica y estelaridad en acontecimientos sociales. Se muestra sonriente, conversa con desconocidos, acepta homenajes y participa de iniciativas que antes parecían ajenas a su personalidad. No perdió la discreción que siempre lo caracterizó, pero aprendió a convivir con la dimensión extraordinaria de su celebridad.

Su reciente consagración con el Premio Princesa de Asturias de los Deportes 2026 confirmó esa nueva jerarquía institucional. El 23 de octubre, acompañado por Antonela Roccuzzo, recibió la distinción de manos de la princesa Leonor, en el Teatro Campoamor de Oviedo, ante la presencia de los reyes de España. Convertido en el primer deportista sudamericano distinguido individualmente con ese reconocimiento, Messi fue homenajeado tanto por sus conquistas como por su compromiso solidario. La ceremonia tuvo una trascendencia simbólica, el antiguo ídolo del Barcelona regresaba a España convertido en una personalidad universal, cuyo prestigio ya no depende exclusivamente de sus goles. 

Ese reconocimiento internacional encuentra una traducción política en nuestro país. La diputada Mónica Frade presentó un proyecto para declararlo Embajador Ilustre e Itinerante de la República Argentina, una distinción que pretende institucionalizar su condición de representante del país. La iniciativa todavía requiere tratamiento legislativo, pero expresa una evidencia: pocos argentinos poseen semejante capacidad para despertar admiración en sociedades culturalmente diferentes. Messi podría convertirse en una figura de diplomacia pública, capaz de proyectar la identidad nacional a través del deporte, la solidaridad y las relaciones empresariales. Lejos de la pirotecnica que emanaba Diego Maradona y que es característico del ADN argentino, Messi rediseñó un nuevo estilo, cercano, respetuoso y magnánimo.

La construcción de ese futuro tiene una dimensión económica. Su modelo de negocios incluye seis hoteles MiM en Europa, vinos L10, bebidas Más+, perfumes y la marca de indumentaria The Messi Store. También participa en desarrollos inmobiliarios y empresas vinculadas con tecnología y contenidos audiovisuales. Las estimaciones ubican su patrimonio entre 850 y 1.000 millones de dólares. Pero su mayor capital continúa siendo intangible, un apellido reconocido en cualquier continente.

De esta manera la marca Messi deja de funcionar exclusivamente como una herramienta de patrocinio para convertirse en una plataforma comercial con intereses diversificados. Su desafío consiste en seguir transformando su popularidad en negocios duraderos, sustentables y capaces de sobrevivir al retiro definitivo del fútbol. Un paralelismo con Michael Jordan, que, además de ser una gloria del básquet, hoy es un concepto deportivo y humano positivo.

La expansión más significativa, sin embargo, ocurre dentro del propio fútbol. Messi adquirió el Cornellà y el Eldense, dos instituciones españolas, y participa junto a Luis Suárez del Deportivo LSM uruguayo. En Rosario, su familia impulsa Leones FC, presidido por su hermano Matías. No ejerce personalmente la presidencia de todos estos clubes, pero su creciente influencia como propietario lo aproxima al universo dirigencial. Quienes lo conocen aseguran que su mirada está puesta en un futuro vinculado al club de sus amores, Newell's Old Boys, sea como manager de nivel internacional o mismo presidente.

El epicentro de esta transformación es Miami. Allí encontró una combinación difícil de reproducir en Europa: tranquilidad familiar, clima agradable, oportunidades de inversión y una ciudad cosmopolita donde el fútbol no es la locura que es en Europa o Argentina. 

La búsqueda de Messi hoy consiste en administrar su excepcionalidad para que su retiro represente el comienzo de una influencia todavía mayor. No como el argentino que conquistó el mundo con la pelota, sino como el hombre y empresario que hace hablar a todos.

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Mariano Casas Di Nardo

Mariano Casas Di Nardo

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