Domingo 26 de septiembre, 2021

SOCIEDAD | 07-07-2021 15:30

Moria Casán y "El Pato" Galmarini: amor, show y política

Pasaron de las clases de historia al romance. Déjà vu noventista. Cómo se enteró Sergio Massa.

“Adivina, adivinador. Hay un novio en la sala”. Con ese guiño cerró el telón “Brujas” el último fin de semana en el teatro Multitabaris. Los espectadores más atentos enseguida captaron el comentario: entre las primeras filas estaba sentado Fernando “El Pato” Galmarini, la nueva pareja de Moria Casán. Y a pesar de que los protagonistas del nuevo romance del momento esquiven hablar a fondo de la relación, saben que tienen todas las miradas encima. En la farándula vernácula todos saben que las historias que combinan show, chismes, política y poder jamás defraudan.

En esta historia en particular, todos los nombres que rodean a los protagonistas del romance tienen peso propio: “El Pato” Galmarini no solo es un histórico dirigente del peronismo y ex funcionario de Carlos Menem, sino que además es el padre de Malena Galmarini, la titular de Aysa, y el yerno de Sergio Massa, el presidente de la Cámara de Diputados. La oficialización del romance terminó en la tapa de los principales medios y no hubo quien no se preguntara cómo será a partir de ahora la relación entre Moria y sus nuevos familiares políticos.

Más allá de la chismografía y de la atracción que siempre generan las noticias sentimentales de las divas, en esta historia aparecen otros componentes. Cualquier político que quiera proyectarse en el tiempo, como Massa, sabe muy bien que todo lo que sucede a su alrededor puede sumar o restar puntos en la carrera y que hay que cuidar cada detalle de la imagen. Pero ahora su suegra es Moria, una de las actrices con más trayectoria de la Argentina y que jamás le esquivó al escándalo. ¿Será un arma de doble filo su “lengua karateka”?

En el entorno de Massa se intenta bajar la espuma. “Sergio no le dio mucha importancia, no se mete en la vida de los demás”, aseguraron fuentes cercanas al diputado. Sin embargo, es cierto que la noticia lo agarró de sorpresa ya que se enteró de la relación mientras estaba de gira por Estados Unidos y vio la tapa de la revista Caras que revelaba el romance con fotos de Moria y “El Pato”. Lo primero que hizo fue llamar a su esposa para confirmar si era cierto.

Mientras que Massa se movía entre Washington y Nueva York, se reunía con analistas de Wall Street y trabajaba por encontrar apoyos para la renegociación de la deuda de Argentina con el FMI, los programas de espectáculos tejían hipótesis sobre cómo se llevarían Malena y sus hermanos, Sebastián y Mariano Galmarini, con su nueva “hermanastra”, Sofía Gala.

A pesar de que los allegados a los protagonistas todos insisten en despejar los fantasmas, “El Pato” Galmarini no estuvo presente en el regreso de “Brujas” al teatro una vez que se flexibilizaron las medidas de restricción por la pandemia, sino que prefirió ir unas fechas después. Decisión acertada: el primer día de la obra la diva tuvo que responder preguntas a la salida y solo se limitó a decir que estaba “divina”. Por ahora, la pareja mantiene como puede el perfil bajo.

Moria y Galmarini: crush y peronismo

La relación la dio a conocer Caras, que los encontró en un almuerzo en Tigre: “Tengo un crush con mi profe de historia”, fue el título de tapa. La revista habló de apasionado romance y aseguró que “él la deslumbró con sus conocimientos y conquistó su corazón”. Con el correr de los días, se conocieron algunos detalles más.

En unos pocos mensajes que Moria le envió a la periodista Pía Shaw, le contó que Galmarini fue su profesor de historia del peronismo durante la pandemia y que en los encuentros virtuales comenzó a surgir el entusiasmo. “Estuvo hace 30 años en mi cama y de ahí siguió la tensión”, lanzó Moria con su característico juego de palabras.

Con ese mensaje, la diva hacía alusión a la vez en la que Galmarini fue invitado en su icónico programa “A la cama con Moria” en Canal 9. Corría el año 1991 y “El Pato” era el secretario de Deportes de Carlos Menem. En los pocos fragmentos del archivo que están disponibles en la web, es imposible saber cuánto había de real en el el juego de tensión sexual que proponía la conductora.

“Metete, papito, metete”, le decía Moria al entonces funcionario para invitarlo a la cama mientras tomaban champagne. “No. Dejame así que Marcela me mata. Y los pibes”, le respondía él. Se refería a Marcela Durrieu, su ex esposa y madre de sus hijos, pero también una dirigente con peso en el peronismo bonaerense.

En una familia de políticos, ella también continúa siendo una figura fuerte: además de haber sido diputada nacional, durante la pandemia mantuvo un perfil alto desde su lugar como médica especialista en Salud Pública. Los escándalos también la tocaron de cerca, ya que Patricia Bullrich la acusó de ser una “vacunada vip”, algo que ella desmintió de inmediato. Como buena familia ensamblada, Durrieu mantiene una excelente relación con el padre de sus hijos, con quien puede compartir tanto una fiesta íntima como un acto.

Moria, que siempre supo coquetear con la política y jamás ocultó su afinidad con el peronismo, había sido criticada con fuerza por la oposición a principio de año cuando contó que la provincia de Buenos Aires la había convocado para una campaña con el fin de generar confianza en la vacuna. Fiel a su estilo, se enfrentó a las cámaras y se peleó con cuanto personaje la cuestionaba. Por el momento, sin embargo, aclaró que no dará entrevistas para hablar de su nuevo amor. Habrá que esperar para tener novedades.

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Giselle Leclercq

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