Viernes 19 de agosto, 2022

SOCIEDAD | 06-08-2022 12:55

Narcos y poder: Rosario, tierra de nadie

Una escalofriante cifra de crímenes violentos. La mirada del fiscal Matías Edery.

No es novedoso afirmar que desde hace un tiempo Rosario tiene un problema de violencia preocupante que volvió a ponerse en la agenda nacional con el asesinato de la bailarina Virginia Ferreyra. Pero los hechos suceden a diario y van quedando tapados por otros cada vez más impactantes. En pocos días, una persona fue ejecutada en la autopista a Buenos Aires cuando le quisieron robar una moto; los cuerpos de dos mujeres aparecieron ejecutados en un camino rural; una persona, aparentemente resistiendo un asalto, disparó e hirió a otras dos que caminaban por el centro de la ciudad; dos mujeres -madre e hija- que esperaban el colectivo en un barrio fueron alcanzadas por una ráfaga de disparos que mataron a la madre y dejaron a la hija en grave estado. La cifra de homicidios en lo que va del año llega a 161 y amenaza con sobrepasar los 264 del 2013

Frente a este panorama, la necesidad de encontrar una explicación choca contra una realidad innegable: no hay una única respuesta y las que pueden ensayarse desde las instituciones que investigan no pueden explicar todo el fenómeno. Ninguno de los hechos que se enumeraron tienen una única explicación. No obstante, y zanjada esta primera dificultad, se pueden realizar algunas aproximaciones. No cabe ninguna duda de que hay tres homicidios que sirven para entender la situación actual.

El sábado 8 de septiembre del 2012 fue ejecutado de cinco balazos Martín “Fantasma” Paz, quien era sindicado como colocador del dinero de "Los Monos". Nunca se logró dar con los autores del homicidio, pero la investigación dio origen a la causa que terminó con el juicio y la condena de los referentes de la banda.

El 26 de mayo del 2013, en la entrada de un boliche de Villa Gobernador Gálvez, fue asesinado Claudio “Pájaro” Cantero, líder de "Los Monos". La venganza de este homicidio por parte de la banda fue el primer resorte para la escalada de la tasa de homicidios en Rosario. El juicio  terminó con los tres acusados absueltos.

Finalmente, el 30 de diciembre del 2013 fue ejecutado en Colectora de Circunvalación Luis Medina, socio de Alvarado en el negocio del narcotráfico el sur de Santa Fe, enfrentado con la banda de "Los Monos".

Estos tres homicidios generaron una  fragmentación de las bandas de narcomenudeo de la ciudad, a las que se incorporaron como un actor fundamental en el negocio las fuerzas de seguridad. Esa fragmentación y la participación activa de diferentes fuerzas policiales permiten entender algunas de las dinámicas que sostienen la violencia lesiva entre bandas criminales que representa entre el 70 y 80 por ciento de los homicidios en la ciudad.

La semana pasada, el tribunal que condenó a uno de los narcos más importantes de Santa Fe, Esteban Alvarado, explicó en la sentencia cómo la organización contó con una importante participación de componentes estatales para crecer y mantenerse en el tiempo y, también, cómo pudo blanquear el dinero a través de inversiones inmobiliarias y societarias. Esos son los componentes que permiten que el crimen organizado crezca y mantenga los niveles de violencia que hay en Rosario. Una parte de la respuesta al interrogante de la violencia se encuentra en ese cóctel. El resto exige un debate más amplio. Frente a este panorama, solamente un acuerdo político institucional a 10 años, que deje la seguridad fuera de las discusiones electorales, puede modificar la situación actual. 

 

*Por Matías Edery, fiscal de la Agencia de Delitos Complejos y Criminalidad Organizada de Rosario.

por Matías Edery, fiscal*

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