La criptomoneda $LIBRA irrumpió en febrero del año pasado como un activo digital promocionado públicamente por el presidente Javier Milei, lo que generó una súbita ola de inversiones. En cuestión de minutos, su valor se disparó de forma exponencial tras la difusión en redes sociales, pero ese crecimiento resultó efímero: pocas horas después, el precio se desplomó abruptamente cuando las billeteras controladas por los desarrolladores vendieron masivamente sus tenencias, en una maniobra que especialistas identifican como “rug pull”, dejando pérdidas millonarias a decenas de miles de inversores.
El episodio, que derivó en denuncias por estafa, adquirió una dimensión política inédita al involucrar al entorno presidencial. Investigaciones judiciales apuntan a la posible existencia de acuerdos previos para la promoción del activo. En ese contexto aparece la figura del empresario trader Mauricio Novelli, señalado como uno de los articuladores de la operatoria. Pericias tecnológicas realizadas sobre su teléfono celular se convirtieron en una pieza clave del expediente: allí se hallaron documentos, borradores de contratos y registros de comunicaciones que indicarían la existencia de un presunto acuerdo por hasta cinco millones de dólares para que Milei difundiera la criptomonedas.

Los análisis forenses también revelaron contactos frecuentes entre Novelli, el propio Presidente y su hermana Karina Milei, además de otros actores vinculados al proyecto, en los días previos y posteriores al lanzamiento de $LIBRA. Estas comunicaciones, sumadas a transferencias millonarias detectadas en billeteras virtuales tras la promoción oficial, alimentaron las sospechas de una operatoria coordinada. Incluso se investiga una reunión previa en la Casa Rosada con empresarios del sector cripto, lo que refuerza la hipótesis de planificación anticipada.

El escándalo también se expandió al ámbito mediático. En los últimos días se difundieron chats entre Novelli y la conductora Yanina Latorre, en los que el empresario le proponía realizar publicaciones promocionales en redes sociales a cambio de dinero. En esos intercambios se mencionan estrategias de difusión y la posibilidad de pautar contenidos pagos, lo que evidenciaría un intento de amplificar la visibilidad del proyecto mediante figuras públicas. La propia presentadora reconoció la existencia de ese vínculo, aunque sostuvo que se trataba de un acuerdo laboral sin relación con la presunta estafa — las comunicaciones se llevaron a cabo meses anteriores de que se desatara el caso — y negó cualquier participación en maniobras ilegales.

La causa, que ya es investigada tanto en Argentina como en el exterior, también salpica directamente al núcleo del poder. El Congreso conformó una comisión investigadora que incluye al presidente y a su hermana dentro de los actores bajo análisis político, mientras que la oposición denuncia demoras judiciales y posibles encubrimientos . Las pérdidas atribuidas al colapso de $LIBRA superan los 100 millones de dólares según distintas estimaciones, consolidando el caso como uno de los mayores escándalos financieros y políticos de la gestión libertaria.
Así, el caso $LIBRA combina los elementos típicos de una estafa cripto —crecimiento artificial, concentración de tokens y retiro masivo de liquidez— con un entramado político y mediático que lo distingue. Las pericias sobre el celular de Novelli, los vínculos con figuras del espectáculo y las conexiones con el entorno presidencial configuran una investigación en pleno desarrollo, cuyas derivaciones podrían tener consecuencias tanto judiciales como institucionales.














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