Martes 22 de junio, 2021

OPINIóN | 13-04-2020 16:58

Fabiola Yañez vs. Juliana Awada: un duelo bobo

El problema no son ellas sino el anacrónico rol que les pide honrar a la patria; bonitas, sonrientes y acopladas a un proyecto de vida ajeno.

La tapa de NOTICIAS “El regreso de la mujer decorativa”, en la que se analizaba el perfil de la entonces flamante primera dama Juliana Awada, generó malestar en el gobierno y hasta el propio Macri, entrevistado por televisión, lo hizo saber. Dábamos cuenta del retorno de un arquetipo ausente por muchos años de la escena política argentina, al venir de una ex presidenta viuda, que antes había ocupado el rol de compañera fuerte de su marido, con agenda y voz propia.

Ni malo ni bueno. Awada reposicionaba el rol de la mujer que asiste, acompaña y contiene, rezuma docilidad y otros atributos clásicos femeninos y ofrece elegancia como prueba de virtud. Un estilo que tiene continuidad en la figura de Fabiola Yáñez, mal que les pese a los “odiadores” de uno y otro lado de la grieta.

Para el remanente club de fans de la ex primera dama, Fabiola es “el supón” de Juliana. Nunca alcanzará los méritos fashionistas de la mujer de Macri ni su integridad canchera. Mientras que a ojos de los incondicionales de Fabiola, ella sí que es una muchacha solidaria y comprometida con la realidad social.

Pero mirándolas desapasionada mente, las protagonistas del duelo se parecen bastante: como su antecesora, la actual compañera presidencial abandonó su actividad profesional, milita en Instagram con looks dignos del “orgullo” de la tropa (los seguidores agradecen a las primeras damas la representatividad del bien vestir), habla poquito y ensayado, y recorre barriadas populares con reparto de besos y fotos. Las discrepancias de imagen son sutilezas para la hinchada: si Awada exponía al ama de casa acomodada con huerta orgánica, Fabiola le da rienda al vestido de gala a tiempo completo. Dos estilos de hadas madrinas “on demand” que, sin importar lo que hagan, serán denostadas o aclamadas con un injusto doble estándar.

El problema no son ellas sino el anacrónico rol que les pide honrar a la patria; bonitas, sonrientes y acopladas a un proyecto de vida ajeno.

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Alejandra Daiha

Alejandra Daiha

Jefa de Redacción y columnista de Radio Perfil.

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