Wednesday 12 de June, 2024

OPINIóN | 22-05-2023 13:39

Sobre Thelma Fardin y Juan Darthés

Por qué Amnesty International Argentina acompaña a la actriz en su batalla legal.

Fundada en 1961, Amnistía Internacional es un movimiento mundial de más de 10 millones de defensores y defensoras de los derechos humanos: personas que se toman la injusticia como algo personal y hacen campaña por un mundo en el que todos disfruten de los derechos humanos.

Nos hemos convertido en la principal fuerza de defensa de los derechos de las personas, cambiando vidas, reformando políticas públicas y haciendo que los gobiernos rindan cuentas. Defendemos un gran espectro de derechos, desde la abolición de la pena de muerte hasta la protección de los derechos de las mujeres y de las infancias, la lucha contra la discriminación, la protección del medio ambiente, la lucha contra la violencia institucional y la defensa de los derechos de refugiados y migrantes, entre otros.  Es por ello que Amnistía ha sido reconocida con el Premio Nobel de la Paz.

Llevamos casi 60 años denunciando violaciones de derechos en todo el mundo, con un fuerte trabajo en la defensa y promoción de los derechos de las mujeres y las infancias. A través de historias individuales, visibilizamos y sensibilizamos sobre patrones de abusos contra las personas víctimas de violencia.

Es en este contexto que se inserta el caso de Thelma Fardin. En los últimos años, la reivindicación de los derechos de las mujeres, de la mano del #NiUnaMenos, #ChegadeFiuFiu, #PrimeiroAssédio, #MeToo, #SheDecides, #MiráComoNosPonemos, entre otros, han sido trascendentales en la lucha para erradicar la violencia de género.  

El caso de Thelma marcó un punto de inflexión en la lucha del movimiento de mujeres en la Argentina: la noche en que hizo pública su denuncia, las llamadas a la línea contra el abuso sexual en las infancias aumentaron en un 1200% y las llamadas a la línea de atención para víctimas por violencia de género se incrementaron en un 123%.

Este caso paradigmático logró romper el silencio ante la violencia sexual. Sin embargo, la Justicia vetusta, machista, blanca, elitista continúa siendo el último reducto de transformación para evitar que estos casos queden en la impunidad.

Es característico que los delitos de abuso sexual infantil ocurran a escondidas de terceros y que las víctimas se animen a denunciar muchos años después, cuando logran poner el horror que vivieron en palabras. Sin embargo, suele descreerse de sus testimonios, se les acusa de fabuladoras o fabuladores, son sometidas o sometidos a pericias psicológicas, y enfrentan procesos largos con etapas revictimizantes. 

El caso de Thelma logró un avance sin precedentes en la lucha contra la violencia sexual gracias a la cooperación internacional de tres Ministerios Públicos Fiscales, de tres países diferentes –Argentina, Nicaragua y Brasil– que consideraron que había pruebas suficientes para llevar a juicio oral a su victimario.

Por eso subrayamos la importancia de que se haga justicia en casos como el de Thelma para evitar que los delitos contra la integridad sexual de niños y niñas queden en la impunidad, sobre todo, si tenemos en cuenta que, a nivel mundial, una de cada cinco niñas y uno de cada trece niños sufre violencia sexual en la infancia, según datos de la Organización Mundial de la Salud.

Luchamos por una Justicia que sea reparadora para las víctimas de abuso sexual infantil, que reconozca y valore la voz de quienes se animan a romper el silencio y que con ello se envíe un mensaje a las niñas, niños y mujeres de Argentina y de Latinoamérica de que pueden confiar en el sistema de administración de Justicia. Es fundamental que los Estados, en todos sus poderes, se hagan eco de la búsqueda de justicia.

 

*Por Mariela Belski, directora Ejecutiva de Amnesty Internacional Argentina.

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