Domingo 26 de junio, 2022

PERSONAJES | 06-01-2022 14:35

Irene Bermejo: “El prestigio no se construye en redes”

Médica dermatóloga dedicada a la estética, recuerda sus comienzos. Su pasión por la profesión y la docencia.

Desde su clínica de Belgrano, donde trabajan más de 20 médicos y se atienden más de 30 mil personas al año, Irene Bermejo repasa sus inicios en la profesión. “Empecé la carrera de Medicina cuando se me pasó el miedo del fantasma de la UBA”, recuerda. Cuando terminó el secundario a los 17 años, empezó el profesorado de Jardín de Infantes y en el último año se animó a dar los primeros pasos en lo que sería su real vocación: la dermatología. “Creo que uno va adquiriendo pasión a medida que conoce, nadie puede tener pasión por lo que no conoce”, explica. 

Con más de 40 años de experiencia en la medicina dermatológica, en el camino también descubrió nuevas pasiones, la docencia y la estética. En los últimos años, su trabajo se fue multiplicando. Tiene su propia línea de productos de estética, a la que ahora se la suma una línea de cremas masculinas. “Mi crecimiento se dio gracias al boca en boca, eso sigue siendo lo más importante, tal vez las redes sociales te den visibilidad más rápido, pero el prestigio no se construye en las redes”, explica. 

Actualmente es Miembro de la Sociedad Argentina de Dermatología, de la Asociación Médica Argentina, del CILAD, y de la American Academy Dermatology. También es miembro titular y docente en la Sociedad Argentina de Láser y Tecnología Médica. Capacita profesionales tanto en la Argentina como en el exterior sobre el manejo de la tecnología láser israelí. En el año 1989 recibió el premio al mejor trabajo del año sobre “Vasculitis por Hipergammaglobulinemia”. Es la esteticista elegida por muchos famosos como Darío Barassi, Viviana Canosa, Romina Gaetani, Paula Colombini, Maia Chacra, entre otros. 

Noticias: ¿Qué es lo que más le gusta de su trabajo?

Irene Bermejo: La creación. La dermatología parece tan superficial, pero la piel es el primer órgano que se forma, siendo tan primitiva, es un órgano al que remite muchísima patología psicosomática. No me dediqué a la psiquiatría pero sí la uso muchísimo para entender qué le pasa al paciente. Las cosas que le pasan al paciente no tienen que ver sólo con el afuera, tiene mucho que ver con el adentro. Eso es una de las cosas que más me apasiona de lo que hago. La estética vino después. Tengo 40 años de dermatóloga y 28 con la clínica. Hoy cualquiera hace un curso de estética y se apropia de la piel. Sin embargo, la piel es un órgano que refleja tantas emociones que nunca vas a ser mejor esteticista que cuando sos dermatólogo. 

Noticias: En el último tiempo se puso de moda el skin care a través de las redes, ¿qué opinión tiene sobre eso?

Bermejo: Creo que el skin care se puso de moda durante la pandemia cuando la gente no tenía otra que hacer que auto cuidarse. Lo que ocurre con la moda es que cualquiera cree que se puede apropiar de la piel y contar cómo hay que limpiarse y la realidad es que muchas veces es mucho verso, mucha ignorancia.

Noticias: ¿Cómo es el trabajo psicológico que hace con los pacientes?

Bermejo: Trato de mirar la historia del paciente, no la foto. El paciente viene con una película. Hay que escuchar al paciente con una oreja más amplia. A veces no importa lo que nos pasa en la vida, sino qué hacemos con eso que nos pasa, hay que ayudar al paciente a transformarlo a su favor. Uno como dermatólogo le pone nombre y apellido a las manifestaciones.

Noticias: A veces se ve a la estética como algo frívolo, pero debe ver historias complicadas…

Bermejo: Siempre hay un lado B que el paciente no cuenta. No hay que quedarse solo en la superficie, no le podés corregir lo que muestra con lo que oculta. Si puede poner en palabras lo que oculta, lo puede resolver. 

Bermejo es la tercera hija de una familia con tres hermanos que se criaron como hijos únicos porque se llevaban varios años entre sí. Cuenta que su papá era muy exigente y su mamá muy aniñada: “Desde muy chica mi rol fue cuidar a mi mamá”, sostiene. Recuerda también que su papá le puso a su mamá una peluquería, donde también se maquillaba y depilaba y luego de poner el negocio se fue, dejando a su mamá con una depresión. “Ahí dije: ‘Irene, abrí el negocio porque no comemos’”, cuenta. Así aprendió a cortar el pelo, maquillar, depilar y gracias a ese negocio se pudo costear la carrera de Medicina. 

Noticias: Con toda esta exigencia que acarrea, ¿qué pasa cuando llega a su casa?

Bermejo: Desconecto absolutamente del trabajo. Tengo tres hijos de dos maridos, los crié sola. Siempre tuve ayuda para poder ser el proveedor de una familia y tres hijos que aprendieron a tener una mamá que trabaja. Ninguno es médico. Les transmití la pasión por lo que hago, para que ellos tengan pasión por lo que les gusta, y eso hicieron. 

Noticias: Con el ejemplo de la mujer trabajadora, ¿se siente representada por los movimientos feministas?

Bermejo: Me parece que la aceptación de las diferencias no debería ser una pelea. Deberíamos poder ponernos de acuerdo para poder cambiar la realidad. 

Noticias: ¿Cuáles son las consultas más frecuentes?

Bermejo: Soy alguien que a través del tiempo se ha especializado mucho en caras, no me gusta transformar las caras sino darles el brillo y la salud que la piel debería tener. Tiene que ver en cómo uno se presenta al mundo, pero no solo en el cómo se ve. La gente tiene más conciencia de salud. 

Noticias: ¿Atiende a muchos famosos?

Bermejo: Sí, a muchos. 

Noticias: ¿Cómo acepta o no tratar a algún famoso?

Bermejo: Me gusta atender gente real. No me gusta atender el estereotipo desconectado. Me encanta generar vínculos, famosos o no famosos. Me encanta la gente que viene y se compromete con lo que vamos a hacer. No me gusta sentir que pierdo el tiempo.

Noticias: ¿Aplica sus consejos a su propia rutina?

Bermejo: Hago lo mismo que le pido a mis pacientes. No soy obsesiva, solo me cuido, trato de comer sano, pero si salgo y me quiero comer un flan con crema, me lo como. Disfrutar de la vida sirve para bajar el estrés. La vida es muy corta para privarse del placer de disfrutar. Hago gimnasia. Los años no vienen solos. Me cuido porque uno se convierte en el aspiracional del que te viene a ver. Yo no sería creíble si le exigiera al paciente cosas que yo no soy capaz de hacer. 

Noticias: Ahora que viene el verano, ¿qué recomienda respecto al sol y la piel?

Bermejo: Soy una médica bastante atípica. Creo que también el sol es una fuente de energía que convierte a la vitamina D en una forma más soluble y disponible para la salud. La vitamina D es parte de la inmunidad. Por supuesto que cuando me expongo me pongo protector y cuido los horarios. Me gusta disfrutar del sol, las vacaciones y me parece que enseñarle a la gente a disfrutar con responsabilidad es permitirle que sea feliz y que se cuide. Las prohibiciones me parece que nunca llevan a buen puerto. 

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Mariana Haramburu

Mariana Haramburu

Periodista.

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