Martes 29 de septiembre, 2020

PERSONAJES | 05-09-2020 00:30

Magdalena Ramos Mejía: “Quiero ser un instrumento de cambio”

Nutricionista, hizo de la alimentación el foco para sanar sus enfermedades autoinmunes. Influencer, comida real y libro testig

Cuesta creer que alguien que pasó por tanto en apenas cuatro años tenga tanta luz. Pero a Male Ramos Mejía pocas palabras le caben tan bien como “luminosa”. Lo es cuando habla, cuando sonríe, cuando explica su método con convicción y esperanza. También cuando se retrotrae a 2016, cuando llegó al sanatorio con 37 semanas de gestación para descubrir que su hija Violeta no tenía latidos, o cuando seis meses más tarde se le despertaron dos enfermedades autoinmunes superpuestas que le truncaron hasta la capacidad de atarse los cordones. Y este trayecto, que podría poner a muchos de rodillas, a ella la despertó. Le enseñó otro propósito de vida, con otra alimentación y esquemas mucho más flexibles, que la llevaron a una remisión que muchos médicos catalogarían de milagrosa. Pero convencida de que son herramientas al alcance de todos, ella decidió compartirlas primero en su cuenta de Instagram, @the_food_alchimist, luego en su consultorio como nutricionista y finalmente en un libro, “Alquimia de cuerpo y alma” (Planeta). 

NOTICIAS: Hace cuatro años su vida dio un vuelco. ¿Cómo ve todo en perspectiva?

Magdalena Ramos Mejía: Creo que todo lo que nos pasa sucede para algo, que tiene que ver con nuestro aprendizaje en esta vida. Era una persona que vivía con demasiada estructura, con una presión innecesaria, muy rígida. Para esta edad ya quería tener 4 hijos, todos en el colegio. Tenía la vida planeada de una forma que me hacía mal, porque vivía estresada para cumplir con todo lo que me había autoimpuesto. Y uno esquematiza por miedo a entregar el control. Creo que este fue un golpazo para enseñarme a soltar. Cuando pasó lo de mi bebita pensé “bueno, en seis meses me quedo embarazada”. 

NOTICIAS: ¿Tan rápido?

Ramos Mejía: El día del parto le pregunté al obstetra cuándo podía volver a quedarme embarazada. Ni siquiera pensé si mi marido iba a estar de acuerdo… No me estaba conectando con lo que estaba sucediendo. Al tiempo me enfermé, y me recomendaron no volver a intentar tener hijos. Era un golpe atrás de otro porque no terminaba de soltar. Y lo de los hijos fue un punto muy importante, somos 8 hermanos y para mí no había otra forma de concebir la familia. Creo que esto me vino a enseñar a vivir la vida más relajada y con mucho más disfrute

NOTICIAS: ¿Trata de no planear tanto?

Ramos Mejía: Sí. Tengo mis sueños o proyectos, como mudarme al verde. Y me dijeron que si quiero, puedo intentar quedar embarazada, pero que tengo que saber que hay riesgo de rebrote. Hace dos años que no tomo ningún remedio y estoy bien, algo que los médicos llaman remisión, porque ellos no saben cuál es el origen de las enfermedades. Pero como hice un trabajo re profundo de alimentación, de cuerpo, alma y mente, sí sé de dónde venía mi enfermedad y no tengo miedo del rebrote. Estoy en otro lugar. Supongo que me podrían pasar otras cosas, pero no esto mismo, porque ya está aprendido. Igual, un embarazo es volver a poner el cuerpo. Hoy soy feliz con lo que soy, ni siquiera con lo que tengo. Hay que bastarse a uno mismo

NOTICIAS: También le debe haber cambiado el enfoque de su profesión. ¿Cómo era como nutricionista antes?

Ramos Mejía: Nunca me gustó mucho la movida de lo light, a una persona que quería bajar de peso igual le daba cosas dulces, porque siempre me pareció importante el buen vínculo con la comida. Pero dentro de lo convencional. Cuando me enfermé empecé a ver que podía alimentarme de otra manera, con alimento real. Si analizo lo que comía antes, no me estaba nutriendo. Un pan blanco con harinas totalmente refinadas, con una mermelada llena de conservantes y edulcorantes, que me daba un desayuno vacío de nutrientes. Empecé a mirar adentro del alimento y ver qué me brindaba. Y si bien había algunos que no me gustaban pero sabía que eran saludables, recalqué que somos seres de costumbre y empecé a darle otro valor. Es difícil competirle a las papas fritas a nivel sabor, pero hay opciones intermedias. Me parece importante que la comida sea rica. 

NOTICIAS: Hoy que hay tanta información en todos lados, ¿se puede hacer este camino sin asesoría?

Ramos Mejía: Yo lo hice sin asesoramiento, pero soy nutricionista. Si mirás mi Instagram, está toda la información y absolutamente gratis. Creo que informándote con cuentas confiables y buenos libros, podés. Pero más que nada, conectándote con vos, porque así tu mismo espíritu y corazón te van marcando el camino. Cuando te escuchás realmente, por más loco que parezca, funciona. 

NOTICIAS: Una profesional que conocí decía que el cuerpo es tan perfecto que viene con su propia cajita de herramientas. ¿Adhiere?

Ramos Mejía: Exactamente. Hay que saber encontrarlas, pero están. Y eso es lo que logré con las meditaciones; en su momento meditaba de 2 a 4 horas por día. También hacía como unos decretos de lazos de apego, porque pensaba que me podía morir y dejar a Max y Sophie, mi primera hija, solos. Pero quería hacerlo desde un lado que no fuera de angustia y tristeza. 

NOTICIAS: ¿Le cambió su forma de ser mamá?

Ramos Mejía: Muchísimo. A Sophie la empecé a disfrutar a todo vapor. No quiere decir que no me enojo, pero ya no me pasa eso de “qué rápido está creciendo”, la disfruto en cada etapa y momento. 

NOTICIAS: ¿Y su familia también cambió su forma de alimentarse?

Ramos Mejía: En casa me encargo de la comida, así que se come como yo. Pero si mi marido se quiere pedir una pizza, no pasa nada. Ahora que Sophie tiene seis años empieza a entender más y por ahí se tienta, pero siempre trato de que tenga buenos hábitos. Sí sé que está generando un vínculo con la comida, algo que mi marido y yo como adultos ya hicimos. Entonces no le quiero lastimar eso, porque es más prioridad su vínculo que lo sano. Si se va a hacer un picnic con las amigas puede ir al supermercado y elegir lo que quiera. Quiero que le pidan y pueda compartir, sería feo que nadie quiera lo que ella tiene. 

Male Ramos Mejia

NOTICIAS: ¿Se sorprendió con la respuesta cuando abrió su cuenta?

Ramos Mejía: La gente es muy cariñosa, me emocionan un montón de mensajes. Empecé a hacer todo este cambio y un día hablando en familia me dijeron “la gente tiene que saber lo que vos podés lograr”. Porque fue de a poco, pero fue impresionante. No podía caminar dos cuadras y empecé a comer así y podía dar un paso más. La idea fue abrir la cuenta para que la gente sepa del poder que tenemos adentro nuestro. 

NOTICIAS: ¿Es más caro comer bien?

Ramos Mejía: La alimentación real es más cara. ¿Pero es más cara en relación a qué? Porque si te comés una galletita no te da nada. En el fondo no deberíamos categorizar lo otro como alimento. No es que el buen alimento es más caro, es que tiene nutrientes. Sí, es más caro porque gastamos más plata, pero si caro tiene que ver con lo que cuesta en relación a lo que es, no

NOTICIAS: ¿Cómo surgió la idea del libro?

Ramos Mejía: La idea llegó desde Planeta. Me pareció espectacular porque ahí ya veía en Instagram que la gente tenía mucho interés. Y cuando me enfermé no sabía que tenía esta herramienta. A mí lo que me pasó me vino a despertar. Siento que me hizo acordar de algo que ya sabía: todos nacemos sabiendo, pasa que olvidamos. Está bueno que se corra la voz de recordar esto y quiero que el libro haga esto mismo. Porque lo que pasa no es ni malo ni bueno, es parte del aprendizaje.  

NOTICIAS: ¿Siente que las grandes firmas alimenticias deberían hacerse un poco cargo, con más información y mejores propuestas?

Ramos Mejía: No quiero demonizar ni extremizar. No quiero culpar a nadie, porque cada uno es responsable de sí mismo, y las industrias existen por un pedido nuestro. Esa energía que uno gasta juzgando y culpando, si la deposita en uno, sirve para crecer. Nadie decide por nosotros, no importa lo que nos pongan adelante. Porque así como hay kioscos, hay verdulerías. Hacía meditaciones para que me costara menos esta elección, y estaba tan conectada con ese propósito que creo que me cuesta más ahora… 

NOTICIAS: ¿Qué sueña hoy para su vida?

Ramos Mejía: Ser feliz. Seguir conectada y que se vaya dando lo que se tenga que dar. Que se siga corriendo la voz, ser inspiración o instrumento de cambio para que las personas puedan creer en sí mismas. Y que la gente sepa que no hace falta pasar por algo tan extremo para cambiar la alimentación. Cuando no te escuchás, el ajuste que viene de afuera es mucho más fuerte.

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Vicky Guazzone di Passalacqua

Vicky Guazzone di Passalacqua

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