Domingo 2 de octubre, 2022

POLíTICA | 08-07-2020 13:38

160 años del gobierno de Urquiza: una reflexión sobre un hombre olvidado

En 1860 el último de los caudillos federales dejó el poder. Hernán Brienza, periodista y autor de una biografía sobre él, lo analiza.

Hace 160 años, en los primeros días de mazo, Justo José de Urquiza, el último de los grandes caudillos federales le entregaba el poder de la Conferación Argentina a su sucesor, Santiago Derqui. Poco después ambos saldrían derrotados de la batalla de Pavón, y luego arrancaría la presidencia de Bartolomé Mitre, y el proceso de “Organización Nacional”. Era el comienzo del final del federalismo en el cual habían militado, entre otros, Manuel Dorrego y Juan Manuel de Rosas.

La vida de este caudillo entrerriano que traicionó a Rosas está reflejada en el libro Urquiza, el salvaje. Su autor, Hernán Brienza, periodista, escritor, politólogo y presidente del Instituto Nacional de Capacitación Política (INCaP), dialogó con los alumnos de segundo año de la Escuela de Comunicación de Perfil, y de esa entrevista quedaron reflexiones como: “Urquiza es el padre de la Constitución Nacional”, “Rosas es el gran organizador nacional” y reconoció estar “muy desencantado del periodismo”.

Noticias: Urquiza está como a medio camino de las dos grandes corrientes historiográficas: ninguno lo termina de hacer suyo, por un lado unos los ven como un caudillo salvaje federal y otros lo ven como un traidor que traicionó a Rosas.

Hernán Brienza: Sí, Borges dice que el personaje más dramático del siglo XIX es Urquiza. Porque Rosas ya sabemos quién es, Mitre ya sabemos quién es, Facundo Quiroga ya sabemos quién es, pero Urquiza está en el medio. Dice Borges: “Es un bárbaro que quiere ser civilizado y en esa contradicción es donde se encuentra su drama”. Creo que es mucho más complejo, Urquiza no es un bárbaro y también desconfía de la civilización. La palabra bárbaro es una palabra muy interesante porque está ligada a la extranjería, a no hablar el idioma de la civilización y, contrariamente a lo que los propios civilizados creían, Urquiza es el padre de la Constitución Nacional, por lo tanto tiene una concepción liberal constitucionalista muy fuerte y de una gran modernidad. La gran disputa con Rosas es, una por los ríos y puertos interiores, por el comercio y otra es por la Constitución. Urquiza decide traicionar a Rosas, porque es una traición la que comete, en función de causas que él considera justas. Siempre digo que, cuando uno lee y estudia historia cree que las cosas son buenas o malas al principio, después se da cuenta que no son ni buenas ni malas sino que hay matices, hay grises, finalmente comprende que hay cosas que pueden ser buenas y malas al mismo tiempo. Eso es lo que hace interesante al personaje de Urquiza, que siempre está pivoteando entre la gloria y lo otro y eso es impactante. El pronunciamiento que hace el primero de mayo de 1851, que lo hace con muchas dudas,  lo que le plantea a Rosas es “Usted está sentado sobre la Aduana de Buenos Aires, usted no está haciendo verdadero federalismo, usted lo único que está haciendo es poniendo una tranca al río para que nosotros tampoco comerciemos, el excedente aduanero se lo queda Buenos Aires, no lo reparte, por eso yo quiero hacer una Constitución donde se repartan los excedentes de la Aduana de Buenos Aires.” Es que Rosas es un federal muy pillo que quiere que cada provincia tenga su autonomía, que en general los gobernadores respondan a él pero no reparte la Aduana de Buenos Aires.

Hernán Brienza con los alumnos de periodismo de la Escuela de Comunicación.

Noticias: Repasando, Urquiza se levanta contra Rosas por el tema aduanero, por no repartir las ganancias y por la idea de crear una Constitución.

Brienza: Sí, las provincias hace tiempo que vienen pidiendo una Constitución Federal, ya lo pide Facundo Quiroga antes de ser asesinado en 1835 y es como la gran preocupación de los caudillos federales. La importancia de la Constitución del 53 no hay que verla con los ojos de hoy, sino hay que verla con los ojos del 53. Había muy pocos países con constituciones y las constituciones significaban reglas de juego claras y acortaban los márgenes de autarquía de los gobiernos. El problema que tenían los gobiernos monárquicos era que el Rey hacía prácticamente todo, los tres poderes: ejecutaba, juzgaba y legislaba. Y el régimen de Rosas, si bien estaba la Legislatura, tenía la suma del poder público en su poder, entonces, pensar la Constitución es pensarla en términos de un avance muy progresista para esos Estados-Naciones que estaban surgiendo. Obviamente esa Constitución garantiza la propiedad privada más que otros derechos, es la puerta de entrada del capitalismo moderno de fines del siglo XIX, todas esas críticas que hoy uno le puede hacer a esa Constitución son ciertas lo que pasa que están miradas con los ojos del siglo veinte y con los resultados ya terminados.

Noticias: ¿Qué tan distinto es Urquiza en comparación a Rosas?

Brienza: Hay una mescolanza con Rosas. Rosas es el gran organizador nacional. Sin Rosas es imposible pensar la organización nacional mitrista. Porque el mitrismo también guarda para sí mismo la Aduana. La gran diferencia entre Rosas y Mitre, respecto de la organización nacional, es que Rosas es un poco más autócrata porque es de tradición hispana y está sentado sobre una idea de soberanía nacional que no está sentado Mitre, Avellaneda y Roca. La relación comercial, que era muy buena, entre la Confederación Argentina y Gran Bretaña, no tiene el nivel de dependencia y desventaja que tiene la Argentina después de la organización nacional.

Noticias: ¿Rosas lo llega a sentir como una traición a él, algo personal lo que hace Urquiza?

Brienza: Sí, él lo llama el salvaje, Urquiza el salvaje y lo considera un traidor unitario. El título de salvaje en realidad le está diciendo que sos un unitario, sos un traidor. Urquiza era el Comandante en Jefe de las fuerzas federales, es decir las tropas de la Confederación estaban en manos de Urquiza. Cuando Urquiza con las tropas de la Confederación le hace la guerra a Rosas, lo que está haciendo es invirtiendo el orden, es como si un general en jefe hoy diera un golpe de estado, para tener en cuenta más o menos la dimensión de lo que significaba la postura de Urquiza, además la Confederación Argentina estaba entrando en guerra con Brasil y Urquiza recibe 400 mil pesos fuertes de Brasil para hacerle la guerra a Rosas y el ejército brasileño en la Batalla de Caseros tiene una importancia muy fuerte y además entra victorioso en la ciudad de Buenos Aires y en Brasil el 3 de febrero se reconoce como una fecha patria, como una fecha de una batalla nacional.

Noticias: ¿Cuándo empieza el declive de Urquiza como líder político?

Brienza: Creo que en realidad el poder de Urquiza decae porque sin el puerto la Confederación Argentina tiene poco ingreso económico y poca solidez financiera. Por alguna razón, que debe tener que ver con el peso económico de Buenos Aires, los barcos extranjeros prefieren recalar en Buenos Aires y bajar sus productos en Buenos Aires y no en otros puertos. Incluso hay una política que lleva adelante en el  57 Urquiza que se llama La política de Impuestos Diferenciales, al buque inglés le ofrecían, en vez de bajar en Buenos Aires, hacerlo en Rosario con un 25% menos de impuestos, aún así las empresas navieras internacionales preferían bajar en Buenos Aires y ese boicot se hizo muy difícil de sostener. La Confederación Argentina no tenía recursos propios económicos y por eso tenía mucho poderío militar  pero poco poderío económico.

Noticias: Vos en el libro lo retratas muy bien, de cómo el traidor termina traicionado a su vez, la paradoja esa, y muere asesinado en su propio domicilio, en su propia casa, alguna reflexión que nos queda de ese final tan trágico de Urquiza, que ya era alguien grande en ese momento cuando lo asesinan.

Brienza: En Caseros los federales apoyan a Urquiza. Chacho Peñaloza, Felipe Varela, Ricardo López Jordán, sostienen la postura federal de Urquiza, el problema es entre Cepeda, año 59 y Pavón en el 61. ¿Por qué? Porque Urquiza se da cuenta que la Confederación no tiene fortaleza sin Buenos Aires, decide unirse, la vence en el 59, Mitre es Gobernador. La vence en el terreno militar pero, es tan flojo para negociar Urquiza, que incluso el propio  Alberdi que lo apoyaba se enoja mucho con él, y le dice que había cometido una traición entregándole la Constitución a Mitre.

Se produce la asunción de Derqui, que era un cordobés federal-liberal y arregla con Mitre la forma de sacarse de encima a Urquiza y de quitarle el ejército y Urquiza llega a la Batalla de Pavón muy desgastado, traicionado por Derqui. Decide abandonar la batalla cuando se da cuenta que en el campo las tropas derquicistas se dan vuela y huyen dejándole el campo a Mitre. Urquiza dice, yo me voy a Entre Ríos me dedico a hacer negocios, alambro la provincia de Entre Ríos y ustedes mátense. Y eso es lo que hace Urquiza.

Después de Pavón, firma un pacto con Mitre y le dice: no te metes en la provincia de Entre Ríos, respetas el sistema federal de la Constitución y me reconoces la paternidad de la Constitución. Mitre le dice: perfecto. ¿Si yo hago eso vos no te metes? Urquiza le dice: yo no me meto y Mitre sale a reventar caudillos y federales por el resto del país. Está, para que nos demos una idea, la masacre de Cañada de Gómez donde 400 soldados federales son descubiertos durmiendo y son acuchillados y degollados por las tropas de los coroneles orientales colorados. Después van hacia cuyo, hacia Córdoba, Ayacucho, San Luis, La Rioja y Catamarca donde se producen las grandes matanzas con gente quemada viva, gente enterrada viva y Sarmiento es el Jefe de Policía de esa operación, de ese ejército.

Respecto de la muerte de Peñaloza, que es una muerte infame porque Peñaloza ya se había rendido, lo fusilan, le clavan una lanza en el pecho y le cortan la cabeza, Mitre tiene un reflejo humanitario y le dice: Che ¿No le parece un poco demasiado Sarmiento?, y Sarmiento le escribe que no, que justamente la forma por la cual lo hace es para que los gauchos entiendan que no se pueden revelar nunca más.

Por lo tanto es consciente Sarmiento de esa atrocidad que está cometiendo, murieron alrededor de 20 mil, 30 mil gauchos en esa política represiva de la organización nacional.

Noticias: Te agradecemos por sumarte a echar un poco de luz sobre este personaje tan interesante que es Urquiza. Nos quedan ganas de hablar de periodismo, de política, de pandemia que es para otra charla….

Brienza: Yo creo que el periodismo sólo tiene futuro si nace del desencanto del periodismo que estamos haciendo hoy. Si no nos desencantamos del periodismo que estamos haciendo hoy es imposible hacer un periodismo mejor.

Noticias: Mirá que reflexión. O sea un nuevo periodismo…

Brienza: Creo que hay que refundar y poner reglas claras respecto del periodismo, hay que volver a los datos y  dejar de lado un poco la opinión, hay que reflexionar sobre periodismo, y sobre todo hay que reflexionar sobre la gran mentira de la neutralidad, de la objetividad y del profesionalismo, desafío a cualquiera a hacer una discusión filosófica respecto de porqué el periodismo no puede ser neutral. Hice periodismo veinticinco años, también hice periodismo político en función de mi propia identidad política, pero nunca operé políticamente, hay que desoperacionalizar al periodismo, no se puede poner una llamada privada de una persona al aire solamente porque no te gusta el color político de esa persona, porque es privado, porque el derecho a la privacidad es fundamental, estoy muy desencantado del periodismo, y estoy muy desencantado de muchos compañeros y de muchos maestros. El problema es el límite. ¿Cuál es el límite? Para mí el límite es la operación. Para mí el límite es el delito. Si negocio con espías de un gobierno para operar políticamente en mi programa de televisión o de radio eso es delito, eso no es periodismo. A mí me preocupa mucho la verdad, me preocupa tanto la verdad que no creo en la verdad, creo en mis verdades, creo en las razones, pero le tengo mucho respeto a esa verdad aunque no exista, a los honestos se los devoran la fuerzas y creo que hay periodistas que son el lado oscuro de la fuerza.

 

*Estudiante de periodismo de segundo año de la Escuela Comunicación de Perfil.

 

 

 

 

 

 

por Karina Rocca*

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