jueves, noviembre 14, 2019

POLíTICA | 06-11-2019 12:37

Alberto Fernández: la historia familiar del presidente electo

Con su hermana, su medio hermano, su sobrino y su hijo, Estanislao, festejó su máximo logro político. Sólo faltó su madre, recientemente fallecida.

Al búnker del Frente de Todos donde Alberto Fernández celebró el mayor logro de su carrera llegaron su hijo Estanislao (fruto de su matrimonio con Marcela Luchetti), su hermana Valentina “Piky” Fernández, su medio hermano Pablo Galíndez y su sobrino Manuel. Con los cuatro, el Presidente electo conversó sonriente y se abrazó al conocer los resultados que lo llevarán a la Casa Rosada. 

En la escena, faltó Celia Pérez, la madre de Alberto que murió en abril de este año, apenas un mes antes de que Cristina Kirchner anunciara públicamente la candidatura de su viejo amigo y aliado político. “Me hubiera gustado que me viera”, se lamentó Fenández durante la campaña, cuando ya presentía que se convertiría en el próximo Presidente. 

Tampoco pudo ver las conquistas del estudiante de Derecho que tocaba la guitarra y corría por tribunales el juez Carlos Galíndez, a quien consideró su papá hasta su fallecimiento, en 1997. Galíndez ocupó el enigmático vacío que dejó Fernández padre, con quien Alberto dejó de tener vínculo cuando era un bebé y de quien se conocen muy pocos datos: murió durante la Copa Mundial de Fútbol de 1978, que se disputó en Argentina en plena dictadura militar. 

Ese hombre del que nadie habla es también el padre de Valentina, la hermana cuatro años mayor que Alberto. Los dos hicieron sus primeros pasos como “pinches”, pero después la vida separó sus carreras y “Piky” se dedicó a la abogacía de manera privada. 

Desde que supo que sería una hermana presidencial, la mujer estuvo cerca: lo acompañó durante la espera de resultados de las PASO y compartió casi toda la campaña de Alberto en sus redes sociales. El menor de los hermanos, Pablo Carlos Galíndez, tiene 53 años, integró varios fondos de inversión y comparte con el Presidente electo el amor por los perros. El suyo se llama "Pucho". 

En 2011, cuando el otro bigote famoso del kirchnerismo, Aníbal Fernández, trató de "operador de Clarín" a Alberto, el medio hermano salió a defenderlo en Twitter: “Su ingratitud, Aníbal, no tiene límites. Llegó a estar a donde está gracias a Alberto y los Kirchner”.

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Daniela Gian

Daniela Gian

Periodista política.

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