La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner anunció este lunes la presentación de un recurso de queja ante la Corte Suprema de Justicia para que el máximo tribunal revise su condena en la causa conocida como “Vialidad”, en la que fue sentenciada a seis años de prisión por administración fraudulenta. Además, recusó al juez Manuel José García Mansilla, designado por el presidente Javier Milei por decreto, al considerar que su nombramiento viola la Constitución Nacional y que sus vínculos con el Ejecutivo afectan su imparcialidad.
A través de sus redes sociales, la vicepresidenta posteó la difusión de los dos documentos centrales de esta nueva etapa judicial: el recurso de queja por denegación del recurso extraordinario y la recusación contra García Mansilla, ambos de diez páginas.
Los argumentos contra la condena
Cristina Kirchner cuestionó con dureza al Tribunal de Casación Federal, al que calificó como “macrista”, por haber rechazado el recurso extraordinario sin responder las objeciones centrales de su defensa. Según la presentación, los jueces omitieron pronunciarse sobre las violaciones a derechos y garantías constitucionales que su defensa había planteado. Tampoco dieron respuesta a lo que la exmandataria llama una “refutación concreta y razonada” de los fundamentos utilizados para condenarla, que califica como arbitrarios y construidos sin sustento jurídico.
En su escrito, CFK insiste en que la sentencia tiene vicios de nulidad y arbitrariedad manifiesta, lo que justificaría la intervención de la Corte. La presentación fue realizada por sus abogados, encabezados por el Dr. Carlos Beraldi, quien dará una conferencia de prensa este lunes a las 11 en la sede del Partido Justicialista.
La recusación contra García Mansilla
Además del recurso, la expresidenta recusó al recientemente designado juez de la Corte Suprema, Manuel José García Mansilla, nombrado por Milei en comisión mediante un decreto que aún no fue refrendado por el Senado. Cristina sostiene que esta designación viola el procedimiento constitucional y, por tanto, impugna su participación en cualquier causa en la que esté involucrada.
La recusación se apoya en dos ejes principales: por un lado, García Mansilla declaró públicamente en agosto de 2023 que nunca aceptaría ser designado por decreto, algo que finalmente sí ocurrió. Por otro, Cristina sostiene que el juez responde políticamente a Milei, quien hace apenas unos días afirmó en una entrevista que “Cristina va a ir presa”, en lo que la exmandataria interpreta como una “intromisión directa en el Poder Judicial”.
Según Cristina, esta declaración del Presidente, repetida con “certeza absoluta y en forma agresiva”, representa una presión sobre los jueces y, en particular, sobre García Mansilla, cuya designación “depende exclusivamente de Milei”.
Un conflicto político-institucional
La tensión no es sólo judicial: Cristina recordó que es presidenta del Partido Justicialista, fuerza que se pronunció públicamente en contra de la designación de García Mansilla por considerar que su pliego es inconstitucional. Además, el bloque ha solicitado una sesión especial en el Senado para el 3 de abril con el objetivo de rechazar la nominación del juez.
“La contundencia de los hechos y los dichos nos exime de mayores comentarios”, concluye Cristina en su publicación, dejando claro que considera que existe una operación judicial y política en su contra, con el aval del oficialismo.
Con esta ofensiva legal y política, la expresidenta vuelve a colocar la causa Vialidad en el centro de la escena judicial y suma presión sobre la Corte Suprema, a la que exige una revisión de fondo del caso. Al mismo tiempo, pone en duda la legitimidad del juez propuesto por Milei, en un contexto de creciente confrontación entre el Ejecutivo y sectores del peronismo.
por R.N.
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