Wednesday 22 de April, 2026

POLíTICA | Hoy 12:48

El archivo del streaming Carajo en el que insinuaron una relación entre Karina Milei y Sebastián Pareja

En el ciclo La Trinchera se mencionó un presunto romance entre la funcionaria de Presidencia y el principal armador de La Libertad Avanza en territorio bonaerense.

Desde su lanzamiento, el canal de streaming Carajo se consolidó como uno de los espacios digitales más identificados con el oficialismo libertario, con una programación que combina militancia política, humor y análisis en clave partidaria. Dentro de esa grilla, uno de los ciclos más visibles es “La Trinchera”, donde participan streamers e influencers vinculados al ecosistema digital de La Libertad Avanza, entre ellos Alejandro Sarubbi —quien ha sido uno de los conductores más reconocibles del espacio— junto a otros creadores alineados con el discurso mileista que alternan roles como panelistas, entrevistadores y agitadores de agenda en redes.

El proyecto Carajo forma parte de una estructura más amplia de comunicación política digital. El canal pertenece al grupo Cale Group y se nutre de figuras que combinan presencia en redes sociales con inserción en el oficialismo. Entre sus caras más conocidas aparece Daniel Parisini, conductor del programa “La Misa” y socio minoritario del canal, señalado en reiteradas ocasiones como uno de los principales articuladores de la militancia digital libertaria. Dentro de ese  esquema de comunicación cercano al asesor presidencial Santiago Caputo, la confrontación interna en LLA  se encuentra en punto de ebullición. 

 .Karina Milei y Santiago Caputo

La interna que expuso con mayor claridad las tensiones dentro de este ecosistema fue el enfrentamiento entre el reconocido Gordo Dan y la diputada Lilia Lemoine, una de las figuras más cercanas al núcleo duro de Karina Milei. El conflicto se originó en redes sociales, pero escaló rápidamente al streaming y a la agenda política. Desde su programa, el influencer justificó su posición con un tono combativo: “Las trompadas nos las tenemos que meter ahora”, afirmó, en referencia a la necesidad de dirimir disputas internas antes de instancias electorales.

Parisini planteó que su reacción respondía a lo que consideraba un destrato hacia la militancia digital: “Cuando veo injusticias con los pibes que lo dieron todo, es algo que me brota del pecho”, sostuvo, reivindicando el rol de quienes impulsaron las campañas de Milei desde redes sociales hace años. Por su parte, Lemoine respondió con dureza desde sus cuentas personales. El trasfondo del enfrentamiento excede lo personal y es interpretado como una manifestación de la disputa interna dentro del gobierno.

Por un lado, el sector vinculado a la militancia digital, asociado al armado político y comunicacional cercano a Santiago Caputo. En el otro ángulo del cuadrilátero, figuras como Lemoine, que  aparecen alineadas con el entorno más directo de la hermana del presidente, quien ejerce un rol clave en la estructura política de La Libertad Avanza, al ser su máxima autoridad. En ese último  plano, la secretaria general de Presidencia cuenta como su principal alfil a Sebastián Pareja, titular de LLA en provincia de Buenos Aires.

El armardor bonaerense es visto con sumo recelo por los trolls digitales que responden a Caputo y, dentro del ciclo La Trinchera, fue acusado de mantener un vinculo sentimental con la misma Karina Milei. "Vos crees que el chabón se debe cog... a Karina", comentó un oyente del programa streaming, en un audio que se difundió y viralizó en diversas redes sociales.  

Más allá de los archivos y audios de los ciclos streaming difamando a la líder libertaria,  Parisini cuestionó lo que considera una marginación por parte de la conducción de LLA de quienes “militaron desde el inicio”, mientras que desde el entorno del karinismo,  la centralidad de las decisiones partidarias es ratificado en la figura de la funcionaria de Presidencia. 

En ese contexto, el conflicto entre ambos bandos no solo se volvió tendencia en redes sociales, sino que también dejó en evidencia una puja más profunda por el control de la narrativa y la estructura política del oficialismo. El streaming Carajo, y particularmente programas como “La Trinchera”, funcionan así como una caja de resonancia de esas tensiones, donde la frontera entre comunicación, militancia y disputa interna se vuelve cada vez más difusa.

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