Wednesday 19 de August, 2026

POLíTICA | Hoy 15:36

El cuadro de Napoleón con San Martín que Milei le regaló a Macron

La obra "El encuentro de Tolón" fue entregada por el embajador en Francia, Ian Sielecki, quien se reunió con Macron y le transmitió el regalo enviado por el mandatario argentino.

El presidente Javier Milei le hizo llegar al presidente francés Emmanuel Macron un particular obsequio con motivo del 176° aniversario del fallecimiento del general José de San Martín. El regalo fue una pintura que recrea un supuesto encuentro entre el Libertador y Napoleón Bonaparte en la ciudad francesa de Tolón, en 1798. La obra, titulada El encuentro de Tolón, fue entregada el lunes 17 de agosto por el embajador argentino en Francia, Ian Sielecki, quien se reunió con Macron y le transmitió el regalo enviado por el mandatario argentino. La elección de la fecha no fue casual, el prócer murió el 17 de agosto de 1850 en Boulogne-sur-Mer, Francia, por lo que el Gobierno argentino buscó convertir el aniversario de su muerte en un gesto diplomático y cultural hacia el presidente francés.

Sielecki presentó el obsequio como “el primer cuadro jamás realizado del legendario encuentro entre Napoleón y un joven San Martín” y señaló que aquel episodio “habría ocurrido en Tolón en 1798”. La utilización del condicional resulta relevante porque la existencia concreta de ese encuentro personal entre ambos militares no está establecida de manera incontrovertible por la documentación histórica. El diplomático, además, definió el regalo como “épico” y destacó que se trataba de un homenaje a San Martín precisamente en Francia, el país donde el Libertador pasó sus últimos años y murió.

La obra fue realizada por la artista argentina Agostina Mauro, nacida en Buenos Aires en 1994 y radicada en San Vicente. Se trata de un óleo sobre lino de 70 por 60 centímetros, ejecutado con una estética hiperrealista. Según explicó la propia artista, el encargo llegó desde la Embajada Argentina en París, que ya conocía su trabajo porque en 2024 había realizado una exposición en esa sede diplomática durante los Juegos Olímpicos de París. Mauro explicó que desde la Embajada le propusieron realizar una obra vinculada con San Martín y destinada al presidente francés.

Macron

La escena representada transcurre en Tolón y muestra a un joven José de San Martín frente a Napoleón Bonaparte. El general francés aparece inspeccionando el uniforme del militar español y tomando uno de sus botones, un detalle que reproduce la tradicional narración según la cual Napoleón habría identificado el regimiento al que pertenecía San Martín al leer la inscripción del botón. En la composición, ambos aparecen rodeados por soldados y en un escenario militar asociado con el puerto mediterráneo francés. Sobre la figura de San Martín, además, la artista incorporó en el cielo una representación de la bandera argentina, un recurso simbólico destinado a anticipar visualmente el papel que aquel joven oficial tendría años después en la independencia sudamericana.

Mauro contó que el trabajo tenía una particularidad desde su origen: la propia temática estaba basada en un episodio cuya existencia no puede considerarse históricamente demostrada en todos sus detalles. “Es una temática muy particular porque en realidad trata de un hecho que no está 100% confirmado que haya sucedido”, explicó la artista, quien señaló que existen referencias de historiadores y, fundamentalmente, de Bartolomé Mitre acerca de un posible encuentro entre ambos en Tolón.

El supuesto episodio se ubica en mayo de 1798. San Martín era entonces un joven oficial del Ejército español y viajaba a bordo de la fragata Santa Dorotea, que llegó a Tolón junto con otras unidades españolas. En ese momento, el puerto francés era el punto de concentración de la enorme expedición que Napoleón estaba preparando para dirigirse a Egipto. Fuentes históricas señalan que la flota francesa estaba compuesta por numerosos navíos y transportaba un ejército de aproximadamente 20.000 hombres. El Boletín del Centro Naval documenta la llegada de la división española a Tolón el 17 de mayo de 1798 y señala que los oficiales españoles fueron agasajados por los franceses.

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Según la versión más difundida, Napoleón habría ofrecido una recepción a los oficiales españoles y allí habría reparado en el joven San Martín, cuyo uniforme se diferenciaba del resto. De acuerdo con el relato, el militar francés se acercó, tomó uno de los botones de la casaca y leyó la inscripción “Murcia”, correspondiente al Regimiento de Murcia, en el que San Martín había servido. Algunas versiones posteriores agregaron diálogos y detalles sobre la reacción de Napoleón, pero esos elementos pertenecen al terreno de la tradición histórica y no cuentan con el mismo grado de respaldo documental que la llegada de San Martín a Tolón o la presencia allí de la expedición napoleónica.

También hay fuentes que presentan el encuentro de Tolón como un hecho cierto. La Nación, por ejemplo, señaló en una reconstrucción biográfica que San Martín “conoció personalmente” a Napoleón en 1798, mientras que otras publicaciones históricas describen la recepción y el supuesto episodio del botón como parte de la trayectoria del joven militar. Pero esa afirmación debe ser leída junto con las fuentes sanmartinianas que advierten sobre la falta de documentación concluyente. En otras palabras, la historiografía no permite sostener con absoluta certeza que la escena representada en el cuadro ocurrió exactamente de esa manera.

La relación entre ambos personajes, de todos modos, es históricamente mucho más sólida que la escena puntual representada en la pintura. San Martín fue un admirador de Napoleón y estudió sus campañas militares, aunque posteriormente terminó combatiendo contra las fuerzas napoleónicas en España. El propio Instituto Nacional Sanmartiniano señala que, durante sus últimos años en Francia, San Martín visitaba lugares vinculados con las campañas napoleónicas y recorría el antiguo campamento de Boulogne, siguiendo las huellas del emperador a quien admiraba profundamente a pesar de haberlo combatido durante la guerra de España.

La paradoja histórica es particularmente significativa. San Martín había formado parte del Ejército español y combatió a las fuerzas francesas durante la Guerra de la Independencia española. En 1808 tuvo una participación destacada en la batalla de Bailén, una de las grandes derrotas sufridas por el ejército napoleónico. El Instituto Nacional Sanmartiniano destaca su actuación en aquella batalla y señala que, tras la victoria, recibió el grado de teniente coronel graduado y una medalla de oro.

El regalo también tiene un componente diplomático evidente. La Argentina buscó homenajear a San Martín en el mismo país donde murió y, al mismo tiempo, establecer un puente simbólico entre la historia argentina y la francesa. El gesto se produjo además en un momento de estrecha relación política entre Milei y Macron, quienes mantuvieron diversos encuentros durante la presidencia del mandatario argentino. El cuadro permite colocar a San Martín en el centro de una narrativa compartida entre ambos países y convertir una tradición histórica discutida en una pieza de diplomacia cultural.

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