Martes 1 de diciembre, 2020

POLíTICA | 08-11-2020 00:01

La carta de Cristina Kirchner y la novela tras la rosca del acuerdo

Los mensajes de CFK y el antecedente. Macri, Alberto, Carrió y Larreta tras la propuesta de la vice. ¿Un mensaje para Magnetto?

“El verdadero motivo de la carta es enviarle un mensaje a Magnetto. Fijate que está dividida en tres partes: en la primera se jacta de que pudo llegar a un acuerdo y convivir con todos aquellos con los que alguna vez estuvo enfrentada, en la segunda parte dice que el que gobierna es Alberto y en la tercera pide el acuerdo con todos los actores más importantes del país e incluye a los medios, léase: Clarín. Te lo sintetizo de otra manera: ‘Héctor, si pude arreglar con Alberto, con Massa y los peronistas que no me querían, cómo no voy a poder arreglar con vos’”. Esta interpretación de la carta proviene de un despacho de la Casa Rosada. Se trata de un funcionario que tiene diálogo directo con el presidente Alberto Fernández y hace una lectura optimista del texto que Cristina Kirchner publicó en su portal con motivo del aniversario de la muerte de Néstor Kirchner.

La reflexión está anclada en una posición que Cristina Kirchner adoptó en el debate por el presupuesto en noviembre de 2018, cuando recordó un discurso de Perón en la década del 70 en el que se autodenominó “león herbívoro”. Aquella madrugada, CFK recordó que “las yeguas también son herbívoras”. Era el inicio de una Cristina acuerdista dispuesta a sentarse a dialogar con aquellos con los que estaba enemistada. Fue el inicio de su alianza política. Hoy, la carta ¿es el inicio de su reencuentro con Magnetto? La reunión en el Ministerio de Economía entre Martín Guzmán y los miembros de AEA fue una de las novedades que disparó la epístola de Cristina. 

La carta marcó la agenda política de la última semana. Se analizó desde diversos ángulos y posturas ideológicas. Algunas miradas fueron optimistas y otras apocalípticas, pero definitivamente fue una hoja de ruta para debatir lo que, desde el punto de vista de la vicepresidenta, es el problema que aqueja a los argentinos: la economía bimonetaria. “Ese funcionamiento bimonetario es un problema estructural de la economía argentina. No es un problema ideológico. Tampoco es una cuestión de clase: los dólares los compran tanto trabajadores para ahorrar o para hacer una diferencia que mejore el salario, como empresarios para pagar las importaciones necesarias para hacer funcionar su empresa, para ahorrar, y también, bueno es decirlo, para fugar formando activos financieros en el exterior, siendo esta última actitud una de las que más han contribuído a las crisis cíclicas de la Argentina”, escribió y aprovechó para lanzar dardos venenosos.

“La Argentina es ese extraño lugar en donde mueren todas las teorías. Por eso, el problema de la economía bimonetaria que es, sin dudas, el más grave que tiene nuestro país, es de imposible solución sin un acuerdo que abarque al conjunto de los sectores políticos, económicos, mediáticos y sociales de la República Argentina. Nos guste o no nos guste, esa es la realidad y con ella se puede hacer cualquier cosa menos ignorarla”, sintetizó.

Uno de los primeros en referirse a la carta fue el ex senador y hoy Auditor General de la Nación Miguel Ángel Pichetto, quien apoyó la idea de hacer un gran acuerdo entre todos los sectores. Pichetto fue además ex compañero de fórmula de Mauricio Macri, que se refirió a la propuesta de Cristina desde la red social Twitter. “Cuesta entender las motivaciones de la carta de la vicepresidenta dirigida al Presidente y las versiones que sostuvieron que hubo acercamientos con gente de mi entorno. Quiero negar rotundamente esa información y cualquier acercamiento. Al mismo tiempo ratifico la voluntad de JxC y mía de sentarnos con otras fuerzas en una mesa pública de diálogo que siga las siguientes condiciones: la Constitución Nacional sobre la mesa, dar de baja el embate a la Justicia, al procurador, a la Corte y a la propiedad privada”, tuiteó. La postura de Macri dejó a Pichetto como un moderado.

Otro que se refirió la cuestión del acuerdo fue el radical Ernesto Sanz. “Coincido con Martín Guzmán en que los problemas de la economía en Argentina tienen esencialmente un componente político, que tiene que ver con la desconfianza y la incertidumbre. Para que la política pueda influir positivamente sobre la economía tiene que haber un marco de cierto acuerdo”.

En Exaltación de la Cruz, Lilita Carrió recibió a las principales figuras de Juntos por el Cambio. Fue el mismo día que Macri puso condiciones para aceptar el diálogo que propuso Cristina. En la reunión estuvieron Horacio Rodríguez Larreta, María Eugenia Vidal, Maximiliano Ferraro y Maricel Etchecoin. Luego de ese encuentro, Carrió se refirió a la nominación de Daniel Rafecas para la Procuración General. Una de las motivaciones de su declaración es que sospecha que Cristina Kirchner quiere reformar el reglamento de nominación para proponer a un dirigente mucho más alineado con sus intereses.

La discusión sobre Rafecas pone a prueba a la clase política. Habrá que ver si este debate logra un acuerdo entre los diferentes sectores. Será una prueba piloto para el gran acuerdo que propone CFK.

Enojo. En el universo de La Cámpora, la lectura de la carta fue más bélica. Allí, los militantes de Cristina sostienen que el texto buscaba espabilar al Presidente que, según ellos y la propia vicepresidenta, administra una gestión con “funcionarios y funcionarias que no funcionan”. En el Instituto Patria suelen quejarse de la baja performance del Gabinete, sobre todo en las áreas de María Eugenia Bielsa o Matías Kulfas, y rezongan porque en los medios solo se habla de que parte del fracaso de la gestión responde a que Cristina marca el pulso de la agenda imponiendo los temas que a ella le interesan. La sospecha más grande es que esos argumentos salen en diálogos en off the record desde la propia Casa Rosada. Sospechan bien.

Otro sector que se queja de los integrantes del Poder Ejecutivo es el de Sergio Massa, quien mantiene diálogo fluido con Máximo Kirchner. Una versión no confirmada sostiene que el día anterior a la carta, el tigrense estuvo en el departamento de Cristina en Recoleta. Rumores.

Historia. Cuando en su carta Cristina Kirchner dice que en Argentina mueren todas la teorías, adelanta parte de la propuesta que llevará a ese gran acuerdo. Ya lo había ensayado en aquella intervención de noviembre de 2018 en el Senado, cuando citó a Perón: “El león herbívoro decía: ‘Es evidente que las recetas internacionales que nos han sugerido bajar la demanda para detener la inflación no condujeron sino a frenar el proceso y a mantener o aumentar la inflación. En esta cuestión –en la inflación– no se acertaba con la solución adecuada. Por épocas se bajó la demanda pública a través de la contención del gasto, olvidando el sentido social del gasto público –el déficit cero, achicamiento del gasto público–. En otras épocas se bajó la demanda de las empresas a través de la restricción del crédito, olvidando también el papel generador de empleo que desempeña la expansión de las empresas –tasas positivas por las nubes que impiden y destruyen el crédito y las empresas no pueden invertir–. Y en otras épocas se bajó la demanda de los trabajadores mediante la baja del salario real’”. Para la vicepresidenta, todas estas recetas solo llevan al fracaso en el intento por resolver el flagelo de la inflación y causan mucho daño en la sociedad, por lo que ninguna de ellas estará sobre la mesa. O, al menos, si lo están, podrá decir que no eran sus ideas, como lo hizo con la reforma judicial.

Cristina movió su ficha y ahora espera ver cómo jugará el resto, incluso el presidente Alberto Fernández, quien será el encargado de ejecutar esta tarea. El primer paso fue la reunión con AEA, donde estuvo presente tal vez el enemigo más importante que tuvo CFK en los últimos años: Héctor Magnetto. 

Para el Gobierno, la presencia de Magnetto es relevante, porque lo consideran el garante de que, cualquiera sea el rumbo que se decida tomar, no sea boicoteado desde los medios del Grupo Clarín. Una teoría que se podría sintetizar parafraseando una célebre expresión: “Es la economía y la comunicación, estúpido”.

 

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Rodis Recalt

Rodis Recalt

Periodista de política y columnista de Radio Perfil.

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