Martes 27 de julio, 2021

POLíTICA | 01-01-2021 15:15

Lo que no se contó de la separación de Horacio Rodríguez Larreta

¿Por qué se fue de su casa? Desgaste y libido puesta en 2023. Los espías que le buscaban una amante.

La separación de Horacio Rodríguez Larreta y su esposa, la organizadora de eventos Bárbara Diez, fue uno de los temas más comentados en las sobremesas de la política de la última semana. El tema sorprendió a propio y extraños porque, a pesar de que había sucedido hace alrededor de un mes, se mantenía en el más celoso de los secretos. La especulación estuvo a la orden del día. ¿Por qué se separó? Rápidamente las versiones de infidelidad comenzaron a correr y hasta se recordó la investigación judicial sobre espionaje durante el gobierno de Mauricio Macri, en la que se demostró cómo una banda de agentes orgánicos, dependientes del área de la entonces subdirectora de la AFI, Silvia Majdalani, había hecho seguimientos a Larreta. En los partes, los agentes mencionaban una relación extramatrimonial del jefe de Gobierno porteño con una comunera. “Uno de los operativos se centró en analizar la relación existente entre el jefe de Gobierno y Analía Palacios, por entonces presidenta de la Comuna 9 de CABA”, escribió el juez en su descripción de los hechos. Desde las oficinas del Gobierno porteño en la calle Uspallata afirmaron a NOTICIAS que “no hay terceros en discordia en el distanciamiento entre Larreta y Diez”. 

En el entorno del jefe de Gobierno porteño sostienen que quien decidió irse de su casa fue el propio Rodríguez Larreta, quien comenzó a tener una agenda más intensa en materia política en los últimos meses. Esta líbido puesta en la política habría producido un desgaste con su esposa difícil de remontar. Al parecer, ya no podía sostener una vieja promesa familiar de almorzar todos los miércoles con su familia y bajar la intensidad del trabajo durante el fin de semana. Por esta razón se habría ido a la casa de un amigo a pocas cuadras de donde vivía. 

El sueño de Larreta

Las ambiciones presidenciales de Larreta lo obligan a estar trabajando más tiempo. Y eso incluye los fines de semana. El jefe de Gobierno intenta hacer equilibro entre su grupo de incondicionales, que incluye a María Eugenia Vidal, y el ala más dura de Juntos por el Cambio donde están, entre otros, el mismísimo Mauricio Macri o dirigentes como Patricia Bullrich. A fines de noviembre, la ex ministra de Seguridad fue a almorzar con Larreta. Cuando se fue de la sede del Gobierno porteño, se quedó con la sensación de que él había abandonado su estilo budista. Estaba emprendiendo diferentes demandas contra el Gobierno nacional por la coparticipación. Antes de la votación en el Congreso se había movido como si fuera un lobbista, pero no alcanzó. Había hablado con su amigo Sergio Massa y con Juan Schiaretti, el único gobernador del PJ que no había firmado la solicitada de unas semanas atrás contra la quita de coparticipación a la Ciudad rubricada por todos los mandatarios peronistas. El cordobés, con el que el jefe de Gobierno comparte los servicios del consultor Guillermo Seita, había dado su palabra, aunque al final los cuatro diputados que le responden acompañaron el proyecto del oficialismo y dos de ellos dieron quórum. Al gobernador le molestó que el jefe de la Ciudad apoyara con un video al competidor del intendente electo de Río Cuarto.

Elecciones 2023

El sueño presidencial de Rodríguez Larreta lo obligó a reforzar al partido PRO, que en los últimos años se había descuidado un poco. Sucedió que de 2016 a 2019, el macrismo, al estar en tres gestiones diferentes, tuvo que dedicarse a gestionar y abandonó la vida institucional del partido. Ahora, pensando en la campaña 2023, el despliegue del partido será más relevante. 

Larreta es uno de los políticos con mejor imagen. Dependiendo la encuesta, algunos lo ubican en primer lugar y otros en segundo. Esta imagen positiva se consolidó durante la gestión de la pandemia, en la que incluso llegó a tener buena aceptación dentro del espectro de votantes del Frente de Todos. Cuando comenzaron los cortocircuitos con el Gobierno, esa imagen positiva empezó a tener altibajos, pero, según Lucas Romero, de la consultora Synopsis, hubo un número que aumentó: el nivel de conocimiento. Es decir que las discusiones con el Gobierno nacional a Rodríguez Larreta le están empezando a traer rédito político. 
Lo que nadie sabe aún es cómo repercutirá su separación.
 

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Rodis Recalt

Rodis Recalt

Periodista de política y columnista de Radio Perfil.

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