Monday 27 de May, 2024

POLíTICA | 14-05-2024 14:52

El plan de Mauricio Macri para sobrevivir en política

Debe refundar el PRO para no perderse en el huracán Milei. Rencores con Bullrich.

Es el desafío más grande que tiene Mauricio Macri frente al partido que creó hace casi 20 años. Algunos dirigentes hablan, incluso, de una especie de refundación, luego de la última derrota electoral y el acuerdo tácito que se generó con La Libertad Avanza. A punto de retomar la titularidad del espacio político, el ex presidente debe reencauzar al PRO, hacerlo competitivo nuevamente y empezar a pensar en el futuro. Mucho trabajo por hacer.
El terremoto que produjo la victoria de Javier Milei sigue generando réplicas que descolocan. En el PRO se preguntan si aún conservan el electorado de derecha que los acompañó, o si sus históricos votantes se han corrido definitivamente hacia el extremismo liberal. “Nos robaron las banderas”, dicen cerca de Macri sobre el trabajo de los libertarios. Los legisladores, mientras tanto, hacen equilibrio entre acompañar los proyectos de Milei y no ser fagocitados por La Libertad Avanza.
Pero la incógnita sobre la que más se debate es sobre si Patricia Bullrich, la última candidata de Juntos por el Cambio, participará de las elecciones de medio término y bajo qué sello lo hará: la opción de que la ministra de Seguridad, que será presidenta de la asamblea del PRO, busque una senaduría de Capital Federal por La Libertad Avanza genera temor. Nadie se anima a vaticinar qué pasaría si el PRO se enfrenta a Bullrich. En ese coctel de incertidumbre es que Macri, llegado hace una semana a Buenos Aires, tras pasar diez días en el exterior, tomará las riendas de su partido político otra vez.

A la cancha.

Lo único que separa al ex presidente de retomar el control formal de su espacio es una resolución que debe dictar la jueza electoral Romilda Servini de Cubría. Cuestiones administrativas que se resolverían a fin de mes. Una vez que se oficialice, Macri empezará a pensar en su asunción que realizará en un evento, aunque todavía no hay detalles sobre cómo se hará.
Allí el ex presidente comenzará con la difícil tarea de encontrarle un espacio al PRO en el contexto actual. Ni oficialistas ni opositores furiosos, esa es la cuestión. En el Congreso creen haberlo resuelto: “Nuestro apoyo al oficialismo va a ser proyecto a proyecto”, dice Silvia Lospennato, la diputada del PRO especialista en trámite parlamentario que le facilitó las herramientas al Gobierno para que puedan darle media sanción a la Ley Bases. En el kirchnerismo los acusan de ser más mileístas que los del bloque de La Libertad Avanza, sabiendo que ahí está el punto flaco del macrismo: que expresa o tácitamente, Milei se los podría ir fagocitando.
De hecho, tras el debate en Diputados de la Ley Bases, Milei le agradeció a través de Twitter a Cristian Ritondo, a Lospennato y al PRO por haber colaborado con el oficialismo. En Casa Rosada no lo ven como una cuestión de debilidad parlamentaria, de hecho creen que, más allá de la ayuda, el único ganador en términos políticos fue el Presidente.
Otra de las tareas que tendrá Macri en su período de reconstrucción del partido es volver a ubicarlo en el centro de la escena. Generar agenda. En el último tiempo, apenas fueron actores de reparto. “Debemos recuperar la identidad y trabajar para fortalecernos en el interior”, pregonan en la mesa chica del ex presidente.
Qué hacer con el oficialismo es lo que debate el propio Macri que, luego de intentar acercarse a Milei en el inicio de la gestión, terminó por tomar distancia. En el PRO sostienen que hay grandes diferencias en las formas, y en el oficialismo creen que el ex presidente envidia el coraje del flamante mandatario por haber avanzado con todas las reformas tan rápido.
En público, el trato sigue siendo cordial. El último cruce sucedió a fines de abril, cuando se vieron en la cena de la Fundación Libertad y se fundieron en un abrazo apenas Milei bajó del escenario, tras dar un encendido discurso contra los políticos. Luego, Macri se fue de viaje al exterior y volvió el domingo pasado para empezar a hacerse cargo del PRO.

Actualidad.

Más alejado del debate en el Congreso, Macri estuvo principalmente interesado por el poroteo sobre la posible designación de Ariel Lijo como ministro de la Corte Suprema de Justicia. No hizo manifestaciones públicas al respecto, aunque no podrá evitar dar su opinión cuando vuelva a dar entrevistas. Es que la relación no es buena: el magistrado tiene en su juzgado la causa sobre Correo Argentino. De hecho, se negó a cerrarla a pesar de los múltiples pedidos. Para el ex presidente eso es un constante dolor de cabeza.
El ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, aseguró que “el juez Lijo va a tener el apoyo del Senado”, porque “las denuncias en su contra son cosa juzgada”. Sin embargo, los senadores del PRO le transmitieron tranquilidad a Macri: más allá de la presión del Gobierno, no conseguirían los dos tercios de los votos necesarios. Lo que más le molestó a Macri fue el respaldo de Bullrich al juez propuesto para la Corte. “Yo tengo una mirada totalmente distinta a la que mucha gente tiene sobre Lijo”, dijo en una entrevista en TN. Y agregó: “He trabajado mucho con él, los primeros cuatro años que trabajé como ministra de Seguridad y cuando fui diputada nacional en casos que él llevó de corrupción”. Cerca del ex presidente consideran ese apoyo como un golpe bajo de la ex titular del PRO.
De acuerdo a lo que analiza el entorno íntimo del ex presidente, los principios del partido comenzaron a diluirse con la coalición Cambiemos que lo llevó a la presidencia. “Éramos un partido disruptivo y nos convertimos en un espacio burocrático”, dicen mientras se comparan con lo sucedido con La Libertad Avanza en el 2024.
Macri tiene una difícil tarea este año. Porque, además, el acompañamiento de los referentes que lo ayudaron a hacer crecer el partido está en duda. Más allá de los tironeos con Bullrich, tampoco puede contar con Horacio Rodríguez Larreta, con quien apenas tiene relación. La última vez que se cruzaron fue en el lanzamiento del libro de Marcos Peña y hubo un saludo frío. “El que está alejado es él”, dicen en el macrismo, olvidándose de cómo el ex presidente le jugó en contra en la última elección.
El momento es tan especial que, a principios de año, se inició un operativo clamor para crear consensos para el regreso de Macri a la presidencia del PRO. La jugada fue tan tempranera que, cuando se dieron cuenta, ni Bullrich ni Larreta tuvieron capacidad de reacción. La del ex presidente fue la única lista. Es que se juega a todo o nada: si Milei hace pie, el PRO podría perder definitivamente su electorado.

 

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Carlos Claá

Carlos Claá

Periodista político

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