Marcelo Román pasó, en pocos años, de ser presentado como una de las figuras emergentes del espacio libertario en Río Negro a convertirse en el protagonista de una de las crisis institucionales más importantes que atraviesa la ciudad de Allen. El intendente fue suspendido por el Concejo Deliberante mientras enfrenta una investigación judicial por presuntos delitos de administración fraudulenta y peculado, en una causa que analiza el manejo de fondos públicos durante su gestión.
La decisión del cuerpo legislativo abrió un fuerte conflicto político, ya que el jefe comunal rechazó la medida, denunció la existencia de un "golpe institucional" y sostuvo que continuará defendiendo la legitimidad de su mandato ante la Justicia. La suspensión fue aprobada por el Concejo Deliberante de Allen luego de que la Justicia avanzara con la investigación sobre presuntas irregularidades en la administración municipal.
Los concejales resolvieron apartarlo preventivamente del cargo mientras se desarrolla el proceso judicial, al considerar que la continuidad del intendente podía afectar el normal desenvolvimiento de la investigación institucional. Como consecuencia de esa decisión, Román dejará de percibir su salario durante el tiempo que permanezca suspendido y el presidente del Concejo Deliberante, Fabián Figueroa, asumirá provisoriamente la conducción del municipio hasta que se resuelva la situación judicial y política del jefe comunal.

Lejos de aceptar la resolución, Román cuestionó con dureza el procedimiento impulsado por la mayoría del cuerpo legislativo. El intendente aseguró que el Concejo Deliberante excedió sus atribuciones al disponer su apartamiento antes de que exista una sentencia judicial firme. "Voy a defenderme en la Justicia porque esta suspensión es ilegal", sostuvo tras conocerse la votación, insistiendo en que continuará ejerciendo todas las acciones legales necesarias para revertir la decisión. El dirigente también negó haber cometido delitos y afirmó que la investigación responde a intereses políticos orientados a desplazarlo del poder.
La causa judicial que motivó la suspensión gira alrededor de presuntas maniobras de administración fraudulenta y peculado, figuras penales vinculadas con el manejo indebido de recursos públicos por parte de funcionarios del Estado. Los investigadores analizan distintas contrataciones, movimientos presupuestarios y decisiones administrativas adoptadas durante la gestión municipal, en una pesquisa que aún se encuentra en etapa de instrucción y en la que todavía no existe una resolución definitiva sobre la responsabilidad penal del intendente.
Desde hacía varios meses, la administración de Román acumulaba cuestionamientos por parte de sectores de la oposición, organizaciones locales y dirigentes políticos de Allen. Uno de los principales focos de críticas estuvo relacionado con los gastos destinados a la organización de la tradicional Fiesta Nacional de la Pera. De acuerdo con la información incorporada a las denuncias públicas, el municipio desembolsó alrededor de 576 millones de pesos para la realización del evento, cifra que generó fuertes cuestionamientos en medio de las restricciones presupuestarias que atravesaba la comuna.

La trayectoria política de Marcelo Román resulta particular porque comenzó lejos del espacio libertario con el que alcanzó notoriedad nacional. Antes de ingresar plenamente a la actividad partidaria desarrolló toda su carrera profesional dentro de la Policía de Río Negro. Se desempeñó principalmente en el área de seguridad vial, donde construyó buena parte de su perfil público hasta alcanzar el rango de comisario. Tras retirarse de la fuerza cuando tenía alrededor de 40 años, decidió iniciar un emprendimiento privado y fundó una academia de conducir, actividad que desarrolló durante varios años antes de dar el salto definitivo a la política.
Su debut electoral se produjo en 2019 bajo el sello de la Unión Cívica Radical (UCR). En aquella oportunidad fue elegido concejal de Allen, precisamente el mismo cargo institucional desde el cual hoy los integrantes del Concejo Deliberante impulsaron su suspensión como intendente. Ese paso por el radicalismo marcó el inicio de una carrera política que posteriormente tomaría otro rumbo a partir del crecimiento de las fuerzas libertarias en Río Negro.

Con el paso del tiempo, Román comenzó a distanciarse de la estructura tradicional de la UCR y encontró un nuevo espacio de proyección dentro del universo político identificado con las ideas liberales y libertarias. Esa reconfiguración de alianzas le permitió construir una candidatura competitiva para la intendencia de Allen, apoyado por sectores que impulsaban una renovación de la política local y un discurso centrado en la reducción del gasto público, la eficiencia administrativa y la crítica a la dirigencia tradicional. Ese armado fue el que finalmente lo llevó al gobierno municipal, convirtiéndose en uno de los intendentes identificados con el espacio político que acompaña al presidente Javier Milei en la provincia de Río Negro.
Paradójicamente, varias de las denuncias que hoy enfrenta se vinculan justamente con el manejo del gasto público, uno de los ejes centrales de su discurso de campaña. Los cuestionamientos por el volumen de recursos destinados a la Fiesta Nacional de la Pera y otras decisiones presupuestarias deterioraron progresivamente la relación con sectores de la oposición e incluso con parte del escenario político local, hasta desembocar en la apertura de la investigación. Tanto el expediente judicial y la disputa institucional avanzan en paralelo, configurando un escenario de alta tensión política cuyo desenlace definirá no sólo la continuidad del intendente sino también el rumbo del gobierno municipal.















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